La 17ª etapa del Tour de Francia se ha convertido en una extraordinaria clásica que ha tenido a dos Jasper como sus protagonistas finales, muy cruel para Jasper Stuyven, cazado a 3,7 kilómetros de meta tras una larguísima fuga, y brillante para Jasper Philipsen (Alpecin), ganador sin discusión al sprint en Voison tras ser lanzado de forma meteórica por su compañero de equipo Mathieu Van der Poel.
Es la primera victoria del belga en el Tour de 2026, pero ya la 11ª de su historial en la carrera más prestigiosa del mundo, dato que habla de la categoría de Philipsen, que suma ya a sus 28 años 64 triunfos profesionales.
Los 174,7 kilómetros entre Chambéry y Voiron eran la última oportunidad para los grandes rodadores y los sprinters antes de la traca final de los próximos días, cuando el perfil montañoso de las cuatro últimas etapas, incluidas dos llegadas al mítico Alpe d'Huez, frena en seco ese margen de maniobra y dejará el espectáculo en las piernas de los aspirantes al podio.
Tadej Pogacar, que tiene casi en la mano su quinto Tour al gozar de una ventaja de 4'32" sobre Remco Evenepoel, y el resto de favoritos guardaron fuerzas para la traca final.
Ellos empezaron por delante en las escaramuzas de los primeros kilómetros, punteados por tres puertos de 4ª categoría y otro de 3ª, pero después dieron un paso al lado y, sin ciclistas peligrosos para la general en las distintas escapadas de la jornada, entraron en meta a 8'46" del vencedor.
La fuga de la fuga dejó a seis corredores en cabeza a 60 kms de meta, nombres tan relevantes como Mads Pedersen, Michal Kwiatkowski, Jasper Stuyven, Ben Healy, Felix Engelhardt y Edward Planckaert.
En el sprint intermedio de Colombe, a 27 kms del final, los seis mantenían 55" de ventaja sobre el grupo perseguidor formado por más de 30 ciclistas, varios de ellos muy interesados en una llegada masiva para imponer su 'punch' de velocidad, como Philipsen o Olav Kooij, ya vencedor en la 5ª etapa de Pau, cuyas opciones eran más altas ante la ausencia de Tim Merlier, el mejor sprinter en esta edición, ganador de tres etapas.

Por delante, Stuyven, batallador desde el principio de la jornada, saltó poco después, a 25 kms de meta, y abrió hueco enseguida sobre sus compañeros de escapada. El ritmo del belga invitaba a pensar en la gesta, pero por detrás el grupo de Kooij y Philipsen cazó a Pedersen y compañía a 15 kms del final y mantuvo su persecución impenitente para neutralizar a Stuyven.
El belga tenía en ese momento 46" de ventaja, pero los segundos fueron cayendo inexorablemente hasta que el grupo echó abajo su heroica galopada a 3,7 kms de la llegada. Lanzada ya por completo la carrera, el Alpecin emergió con todo su esplendor en los metros finales con el poderío de dos tipos portentosos: Mathieu Van der Poel lanzó como un poseso a Jasper Philipsen y el belga se impuso al sprint con una superioridad absoluta sobre el suizo Mauro Schmid y el neerlandés Olav Kooij.