El secreto está en el tiempo de reposo en frío: cómo lograr una textura perfecta y evitar que se desarmen al freírlas.
13 de agosto 2026, 15:13hs

Los chefs españoles coinciden: “Si dejás los buñuelos de acelga 2 horas en la heladera antes de freírlas, quedarán más tiernas”. (Imagen ilustrativa IA Gemini)
Los buñuelos de acelga son una de las recetas más prácticas para aprovechar verduras y resolver una comida casera. Sin embargo, lograr que queden bien dorados por fuera y tiernos por dentro puede depender de un detalle que muchos suelen pasar por alto: el tiempo de reposo en la heladera antes de cocinarlas.
El truco consiste en dejar la mezcla lista en frío durante al menos 2 horas antes de armar y freír las croquetas. Este paso permite que la preparación tome cuerpo, sea más fácil de manipular y no se desarme al entrar en contacto con el aceite caliente.
Por qué es fundamental el reposo en frío
Cuando la mezcla de buñuelos reposa en la heladera, los ingredientes se integran mejor y la textura se vuelve más firme. Esto es clave sobre todo cuando se usan verduras como la acelga, que suelen aportar bastante humedad.

Con este truco los buñuelos quedarán más esponjosos. (Foto: Imagen generada con IA).
Además, una preparación fría facilita el moldeado y reduce el riesgo de que las croquetas se rompan durante la fritura. El reposo también ayuda a que los condimentos se distribuyan de manera pareja, potenciando el sabor final.
Cómo preparar las mejores croquetas caseras
Ingredientes:
- 1 atado de acelgas
- 1 cebolla de verdeo
- 1/2 cebolla
- 2 huevos
- 1 diente de ajo
- 200 gr de harina leudante
- 100 gr de queso rallado
- Aceite para freír
- Sal y pimienta a gusto
Paso a paso:
- Lavá bien las acelgas y picalas finamente.
- Cocinalas durante unos minutos y luego escurillas bien para eliminar el exceso de agua.
- Por otro lado, picá la cebolla de verdeo, la cebolla y el ajo.
- En un bol, batí los huevos.
- Agregá las acelgas picadas, la cebolla, el ajo y el queso rallado. Mezclá bien.
- Incorporá la harina leudante de a poco, mientras se mezcla, hasta obtener una masa espesa.
- Dejá reposar la masa en la heladera durante 2 horas.
- Calentá abundante aceite en una sartén a fuego medio.
- Formá pequeñas bolitas con la masa y freírlas de a tandas hasta que se doren de ambos lados.
- Escurrí los buñuelos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Uno de los errores más comunes es no escurrir bien la acelga: si queda con demasiada agua, la mezcla se vuelve blanda y las croquetas pueden romperse durante la cocción. Por eso, además de respetar el tiempo de reposo, es fundamental eliminar la mayor cantidad de líquido posible antes de mezclar.