Messi en distintos momentos con la Selección

Messi, en distintos momentos con la Selección: de su conquista en el Mundial Sub 20 de 2005 a la Copa América 2024, su último gran logro

“Fue una decisión que dolió y duele en el alma, pero entiendo que es el momento. Les juro que siempre dejé todo. Dejé todo por esta camiseta, por darles alegrías y hacer que se sientan orgullosos de ser argentinos a través del fútbol. Amo, amé y amaré siempre estar en la Selección. Me vacié, ya no tengo más para dar”. La carta manuscrita de Lionel Messi marcó un punto de inflexión para la selección argentina y el mundo del fútbol. Atrás de su decisión se esconden inolvidables historias que envuelven a un legado que perdurará para todos los tiempos.

¿Cuál es tu sueño? Jugar en la selección argentina”, recitó un pequeño Lionel que ya se destacaba en sus primeros pasos en el fútbol. Más de dos décadas después, la Pulga rompió todos los récords posibles y lideró en las victorias y en las derrotas a un país entero. Sus goles, asistencias, gambetas y jugadas épicas quedarán grabadas en la retina de múltiples generaciones. Antes de tocar el cielo con las manos, navegó un extenso periplo que plasmó el valor de su resiliencia.

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Lionel Messi nunca dudó de la camiseta que quería representar y desestimó constantemente los intentos de seducción por parte de España para vestirlo de rojo. Los entretelones de sus inicios en el fútbol tienen pequeños relatos que fueron sumando a la cronología de una historia de película. Sin embargo, el punto de inflexión lo marcó un amistoso en una noche fría en el patio de Diego Armando Maradona.

El trabajo de hormiga de figuras como las de Horacio Gaggioli (representante con contacto con Jorge Messi), Claudio Vivas (ayudante de campo de Marcelo Bielsa), Hugo Tocalli (responsable de las divisiones juveniles de Argentina), José Pekerman (entrenador que lo apadrinó en las juveniles) y Julio Grondona (titular de la AFA) culminó el 29 de junio de 2004, en un partido amistoso que tuvo una convocatoria inferior a las 500 personas.

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Argentina goleó 8-0 a Paraguay en la cancha de Argentinos Juniors en el amistoso-excusa perfecto: Lionel debutó con la casaca albiceleste —convirtió el 7-0 y dio una asistencia— y AFA se aseguró el futuro del rosarino, quien siempre fue contundente a la hora de afirmar que “amo Argentina y solo siento los colores de mi selección”. Los “contactos informales” de España quedaron truncados de forma tajante y Messi comenzó a escribir un libro con miles de páginas.

Messi utilizó la 17 en el histórico amistoso-excusa entre Argentina y Paraguay. Esa noche dio sus primeros destellos al convertir un gol y dar dos asistencias (El Gráfico)
Messi utilizó la 17 en el histórico amistoso-excusa entre Argentina y Paraguay. Esa noche dio sus primeros destellos al convertir un gol y dar dos asistencias (El Gráfico)

La eminencia de Messi en el fútbol empezó en el 2005. Luego de su debut oficial a nivel clubes con el Barcelona, el rosarino empezó a cumplir con las expectativas que lo rodeaban. Con 18 años, la Pulga comandó al equipo dirigido por Francisco Ferraro en el Mundial Sub 20 de 2005 (se jugó en Países Bajos) con una actuación descomunal, aunque inició el torneo como suplente.

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El rosarino se hizo un lugar en el once titular y terminó el torneo como el máximo goleador gracias a sus seis goles: convirtió en fase de grupos, octavos (Colombia), cuartos (España), semifinales (Brasil) y se despachó con un doblete en la final contra Nigeria. Messi fue elegido como la figura del Mundial juvenil, en lo que fue su primera conquista con la casaca albiceleste.

Tres años más tarde, con el pelo más largo y después de mostrar sus primeros destellos en el Mundial 2006, ratificó una vez más que estaba destinado a triunfar. En un plantel deluxe con nombres de la talla de Juan Román Riquelme, Sergio Agüero, Ángel Di María y Javier Mascherano, Argentina ganó la medalla de oro de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, bajo la dirección técnica de Sergio Batista. La Pulga convirtió dos goles y fue clave en un torneo que terminó con la albiceleste invicta: goleó 3-0 a Brasil en las semifinales y venció 1-0 a Nigeria en la final. Su siguiente título con el combinado nacional se hizo desear durante largos años.

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Además del triunfo olímpico, Lionel Messi tejió una amistad de oro con Sergio Agüero a lo largo del torneo (@carespre)
Además del triunfo olímpico, Lionel Messi tejió una amistad de oro con Sergio Agüero a lo largo del torneo (@carespre)

Argentina afrontó la Copa del Mundo de Sudáfrica con el máximo ídolo de su historia y la estrella que se encaminaba a sucederlo en el trono. Diego Armando Maradona se hizo cargo de la dirección técnica del equipo y, con 22 años, Messi se consolidó como la figura principal del seleccionado albiceleste.

Pelusa nunca dudó de las cualidades del rosarino y le brindó todo su respaldo: le dio la cinta de capitán e intentó formar un equipo a su alrededor. Las imágenes de los dos astros hablando durante los entrenamientos y las indicaciones de Diego para afinar los disparos de tiro libre quedaron grabados en los libros dorados de la historia del fútbol. La asociación no rindió frutos en el corto plazo, pero fue el pase del legado para las conquistas posteriores.

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La Selección cayó de forma contundente en los cuartos de final contra Alemania y Messi cerró su participación con 30 tiros al arco y varios palos, pero sin convertir. “Tengo en mis oídos, y creo que no se me va a ir más, el sonido del llanto de Lío cuando nos quedamos afuera contra Alemania. Me acerqué y le dije que iba a tener un montón de Mundiales de revancha. Se lo dije con el corazón. Todos estaban pensando en la vuelta, en los pasajes… Y él estaba ahí, boca abajo, llorando. Eso es algo muy fuerte, algo que los argentinos tienen que saber. Porque cuando se habla que no siente la camiseta, que no canta el himno… Son unos giles los que dicen eso”, describió, fiel a su estilo, Maradona en 2014.

La unión entre Maradona y Messi en el Mundial 2010 (Action Images / Jason CairnduffLivepic/File Photo)
La unión entre Maradona y Messi en el Mundial 2010 (Action Images / Jason CairnduffLivepic/File Photo)

Lio afrontó la Copa América 2011 en tierras albicelestes luego de tomar la posta de Maradona en el Mundial 2010. Messi ya era considerado como el mejor futbolista del mundo —camino a ser uno de los mejores de la historia— y la expectativa estaba por las nubes. Sin embargo, el torneo culminó con un tormento.

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“Cuando jugamos en Santa Fe me dijeron de todo a mí y a toda la Selección. Fue bastante duro. Me puteaban de todos los colores”, reconoció en 2024 durante una entrevista con programa de streaming Dispuestos a Todo. El equipo de Sergio Batista inició con un panorama adverso tras igualar contra Bolivia y Colombia y superar la fase de grupos en el segundo puesto luego de vencer a Costa Rica.

La pálida imagen de la Selección se confirmó en la eliminación por penales contra Uruguay en el estadio de Colón de Santa Fe. Argentina arribó al Cementerio de los Elefantes con un clima complejo por el disgusto de los hinchas. La temprana derrota en la última Copa América que se jugó en el país terminó con todo el plantel siendo insultado por el público. Messi inició un camino espinoso en el que predominó su resiliencia.

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Lionel Messi no logró convertir ningún gol en la Copa América 2011 (NA)
Lionel Messi no logró convertir ningún gol en la Copa América 2011 (NA)

Argentina dejó atrás el fracaso en la Copa América y, con unas Eliminatorias casi perfectas, arribó a la Copa del Mundo de Brasil con un semblante diferente: Alejandro Sabella elaboró un equipo temible por su funcionamiento y un Messi con sed de revancha. Con un marco en las tribunas impactante en cada partido, la Pulga comandó a la Selección con un nivel superlativo y convirtió los goles para las victorias en fase de grupos frente a Bosnia, Irán y Nigeria.

Más allá de que no anotó en los mata-mata, completó destacadas actuaciones: de la asistencia a Di María contra Suiza a ponerse el equipo al hombro contra Países Bajos en las semifinales. Sin embargo, volvió a aparecer el verdugo de los Mundiales de 2006 y 2010. Alemania se impuso 1-0 en la final en el Maracaná, donde todavía se recuerda la expresión en el rostro de Messi durante su remate en el segundo tiempo que se fue besando el palo. El rosarino recibió el Balón de Oro como el mejor futbolista del certamen, un galardón que es recordado por su mirada al trofeo del mundo que, hasta ese momento, le era esquivo.

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Las cosas pasan porque tienen que pasar, no me arrepiento de nada, de todo el recorrido y el camino que me tocó hacer. Tuve la suerte de tener muchas alegrías, tristezas también en el camino por no haber conseguido el objetivo, pero si se dio así es porque tenía que ser así. Pero así y todo, la espinita de la final del 2014, en el Mundial… Si bien la pude dibujar un poco después con este Mundial, va a quedar ahí”, expresó en 2024 en diálogo con Zinedine Zidane.

La espina del Mundial 2014 y la primera vez que Messi acarició la cima del mundo (AFP PHOTO)
La espina del Mundial 2014 y la primera vez que Messi acarició la cima del mundo (AFP PHOTO)

Argentina amaneció con una noticia demoledora. Difícil de asimilar. “Ya está, se terminó para mí la Selección. Son cuatro finales, no es para mí, lamentablemente lo busqué, era lo que más deseaba y no se me dio. Creo que sí es una decisión definitiva. Es lo que siento ahora. Es una tristeza grande lo que nos volvió a pasar. Creo que es por el bien de todos. Por mí y después por todos. Hay mucha gente que desea eso”, soltó en la zona mixta del estadio tras una nueva caída en una final de la Copa América, en la que falló un penal en la tanda.

Su decisión se gestó por sucesos del pasado. Con Leo como cabeza del plantel, Argentina ya cargaba con derrotas en las finales de la Copa América 2007 (3-0 vs. Brasil), el Mundial 2014 (1-0 vs. Alemania) y Copa América 2015 (por penales contra Chile). La Pulga fue el único que logró marcar su disparo en la tanda contra la Roja. La revancha en la edición Centenario de 2016 volvió a caer para el país trasandino en los tiros desde los doce pasos, pero en esta ocasión hubo una espina más: Messi desvió su disparo por arriba del travesaño y se puso a llorar antes de que culminara la definición.

Como pocas veces se lo vio en público, el astro albiceleste no pudo contener las lágrimas y lloró desde el último penal hasta que se metió al vestuario en los Estados Unidos. Quebrado por la angustia, Messi lanzó unas declaraciones explosivas que quedaron en una mera anécdota, pero que fueron clave en su resistencia: todas las calles del país expresaron su apoyo absoluto para el capitán y lograron que reconsiderara su postura de abandonar al combinado nacional. Su distanciamiento duró poco más de 40 días. El pedido masivo y su amor por los colores predominaron sobre la profunda herida que sanó años más tarde.

“Veníamos sufriendo mucho después de la Copa América de Chile por las cosas que se decían, sobre todo cosas extrafutbolísticas con las que agarraban para cualquier lado. Muchas mentiras, en el medio estaban las familias y la gente que quiere a uno y que sufre muchísimo. Me salió, lo sentía de esa manera, que ya no podía aguantar más todo lo que estaba viviendo y me salió”, reconoció en una entrevista con ESPN años más tarde.

Messi y uno de los momentos más duros que tuvo que atravesar en la selección argentina tras perder tres finales al hilo y fallar un penal (AFP PHOTO / Nicholas Kamm)
Messi y uno de los momentos más duros que tuvo que atravesar en la selección argentina tras perder tres finales al hilo y fallar un penal (AFP PHOTO / Nicholas Kamm)

Argentina cortó una sequía de 28 años sin títulos y cuatro finales perdidas con una memorable noche en el Maracaná. Atrás quedó el calamitoso Mundial 2018 y la era de Lionel Scaloni rompió la maldición al salir campeón de la Copa América 2021. Messi levantó su primer título con la Mayor y, poco a poco, empezó a cortar de raíz las frustraciones de los años anteriores, más allá de que fueron claves para su coronación final.

Como si no hubiera atravesado miles de batallas durante su carrera, Messi lideró a un combinado nacional que se sacó la carga de salir campeón después de largos años. El capitán se lució con cuatro goles y cinco asistencias, algo que le valió para ser elegido como el MVP del certamen. El golazo de Ángel Di María y su efusivo festejo de rodillas en la casa del fútbol brasileño sembraron las semillas para las conquistas subsiguientes.

Fue una Copa increíble, sabemos que todavía podemos mejorar muchas cosas, pero la verdad es que los pibes dejaron el alma y no puedo estar más orgulloso de tener la suerte de ser capitán de este grupo espectacular. Este éxito se lo quiero dedicar a mi familia que siempre me dio la fuerza para seguir adelante, a mis amigos que tanto quiero, a toda la gente que nos banca y en especial a los 45 millones de argentinos. Va por todos ustedes. Y por supuesto también por el Diego que seguro nos bancó desde donde esté. Gracias Dios por todo lo que me diste y gracias por haberme hecho ser argentino!!!”, escribió la Pulga en su cuenta de Instagram.

La Copa América 2011, el primer título de Lionel Messi con la Mayor (AP Foto/Bruna Prado)
La Copa América 2011, el primer título de Lionel Messi con la Mayor (AP Foto/Bruna Prado)

Se hizo desear, pero es hermosa. Mirá lo que es, es hermosa. La deseaba muchísimo. Sabía que Dios me la iba a regalar, presentía que iba a ser esta”. Todo el esfuerzo y el sufrimiento se coronó con un histórico torneo en Qatar. El momento más glorioso y memorable de Messi culminó con la tercera estrella de la selección argentina. Si todavía quedaban reticentes que dudaban, Messi terminó con todos los debates al ganar el único trofeo que tenía pendiente.

Leo se distinguió con un nivel abrumador a lo largo de todo el certamen, al igual que la selección argentina en su conjunto. La derrota contra Arabia Saudita fue un golpe inesperado, pero el 10 pidió “que la gente confíe”. Y todo el país se alineó atrás de la Scaloneta, que venía de conquistar la Finalissima en los meses previos frente a Italia: el gol agónico contra México, las brillantes jugadas individuales contra Australia y Croacia son pequeños focos dentro de una gesta épica del rosarino. La batalla de Lusail contra Países Bajos mostró una imagen pocas veces vistas de Messi: con sangre en los ojos y la memorable frase de “Anda pa’ allá, bobo”.

El capitán marcó goles en todos los partidos (menos contra Polonia) y coronó su actuación con dos goles en la final contra Francia, que se definió en una apasionante tanda de penales en la que el astro cumplió con su deber. Con siete goles y tres asistencias, Messi coronó el título que soñó durante toda su vida. “Ya está, ya está”, soltó el capitán, Balón de Oro del Mundial, en medio del Lusail mientras miraba a su familia. Pero todavía quedaban dos capítulos más.

Después de miles de batallas, Lionel Messi consolidó su figura mundial al ganar la Copa del Mundo de 2022 con un nivel superlaito (REUTERS/Hannah Mckay/File Photo)
Después de miles de batallas, Lionel Messi consolidó su figura mundial al ganar la Copa del Mundo de 2022 con un nivel superlaito (REUTERS/Hannah Mckay/File Photo)

Su amor por el fútbol y la selección argentina es inimaginable. Messi ya había ganado todo, pero todavía tenía fuerzas. La calidad le sobró siempre. No obstante, su último título con la selección argentina dejó una lección más: un equipo que logró superponerse a su ausencia. Argentina logró consagrarse campeón de la Copa América al vencer 1-0 a Colombia en una final en la que la Pulga tuvo que ser reemplazado por una lesión en el tobillo.

El registro de Messi llorando en el banco de suplentes ante la imposibilidad de seguir en el campo de juego recorrió el mundo. Pero el desenlace de la historia tuvo un final feliz: las lágrimas quedaron opacadas por la alegría de un nuevo título con la camiseta albiceleste.

“Estoy feliz, mucho, sobre todo porque logramos el objetivo que teníamos. Y Fide (Di María) nos deja, pero con otra Copa más. Los más grandes como él, Ota o yo, lo vivimos con especial emoción, con otros compañeros que ya llevan varios torneos y suman su experiencia, también, y con una camada de jóvenes que lo dan todo en cada pelota. Somos un equipo y también una familia; un grupo espectacular. Gracias a todos los que nos estuvieron apoyando, esta Selección tiene mucho presente y mucho futuro también. ¡Vamos Argentina, carajo!”, narró en sus redes.

La Copa América de 2024 fue el último título de Lionel Messi con la selección argentina, además de que marcó el cierre de Ángel Di María, uno de sus fieles aliados (REUTERS/Agustin Marcarian)
La Copa América de 2024 fue el último título de Lionel Messi con la selección argentina, además de que marcó el cierre de Ángel Di María, uno de sus fieles aliados (REUTERS/Agustin Marcarian)

Lo más lindo de todos estos años nunca fueron solamente los títulos, sino todo el camino”, sostuvo antes de la final contra España. La actuación de Messi a lo largo de su última Copa del Mundo, con 39 años, está fuera de la lógica: rompió los pocos récords que le quedaban por batir, convirtió ocho goles —21 entre las seis ediciones que jugó—, brindó cuatro asistencias y selló presentaciones que serán recordadas para toda la historia del fútbol. El final no fue perfecto, pero el legado trascenderá todos los tiempos. En medio de todo, los “días difíciles” por la delicada salud de su padre Jorge, el guía de su vida que lo acompañó desde sus inicios.

La Scaloneta se quedó al borde del subcampeonato del mundo, pero las agónicas remontadas no pasaron desapercibidas en las tierras albicelestes: su último tanto fue en el triunfo 3-2 frente a Egipto. El único ítem que le quedaba por completar a Messi con la Selección era un cruce contra Inglaterra. Y lo tuvo. Con otra actuación memorable, su última intervención en un gol de Argentina fue la exquisita asistencia para que Lautaro Martínez decrete el 2-1 definitivo en las semifinales frente a los británicos.

La desazón de la caída en la final no opacó todo su legado. “Llegamos a la final y no pudiste estar. Quería ganarla para llevártela y mostrarte una nueva. No pude, las piernas no me daban más. Esta vez intenté ir contra mi físico, pero no pude. Nunca pude sentirme bien. No fuimos campeones, pero no sabés cómo disfrutamos cada partido. Una vez más, tenías razón: tenía que estar y jugarlo”, reconoció Messi en la carta con la que despidió a su padre.

Su última imagen en un campo de juego con la camiseta de la selección argentina se vivió en el MetLife de Nueva York. Fiel a su historia de resiliencia, pese a las lágrimas de su rostro, Messi se paró frente a los miles de fanáticos argentinos que agradecían su esfuerzo descomunal.

La última imagen de Messi con la selección argentina tras la caída en la final del Mundial 2026 contra España (AP Foto/Stephanie Scarbrough)
La última imagen de Messi con la selección argentina tras la caída en la final del Mundial 2026 contra España (AP Foto/Stephanie Scarbrough)