Que la Liverpool portuaria de los ‘scousers’ ha sido siempre una ciudad de gran acogida a los recién llegados nadie lo puede discutir a lo largo de su historia. El último en vivirlo, entre sus personajes más populares, ha sido Alexander Isak, el fichaje más caro en la historia de los ‘reds’ (125 millones de libras), después que el delantero sueco forzara su salida del Newcastle. Aunque su primer año fuera decepcionante con las lesiones, Isak ya está recibiendo el cariño de la afición ‘red’ y puede explicar con orgullo que ya tiene un mural muy cerca de Anfield. Tras su llegada a Merseyside, un impresionante retrato con su imagen típica celebrando un gol, del popular artista local John Culshaw, se puede ver en las paredes de The Sandon Pub and Complex, en Oakfield Road, a ocho minutos del estadio. Es un lugar con esencias y sentimentalismo en las noches más efervescentes de los seguidores ‘reds’.

Pasando página a la exitosa etapa que el Liverpool escribió junto a Mohamed Salah, el club y la ciudad miran con esperanza hacia el futuro, que lo representan Isak y el partido de esta noche, en la apertura de la Champions League frente al Atlético. Es importante por muchas razones, pero esencialmente económicas. El Liverpool registró más de 700 millones de libras de ingresos en el 2025, récord histórico, y a ese nivel de ingresos quiere volver. Mientras, la figura de la estrella sueca ejerce de imagen de la nueva etapa. Su popularidad crece cada día más, así como los afectos en la ciudad del Mersey. También la del técnico vasco Andoni Iraola, llegado al club como relevo de Arne Slot para sumar victorias y pelear por todos los títulos.

Iraola encarna también la imagen de la transición que se vive en Anfield. La expresan los movimientos accionariales de la propiedad estadounidense, el holding Fenwich Sports Group -- con la entrada del grupo inversor 1892 Holdings, en el que figura el magnate de Amazon, Jeff Bezos--, junto a la marcha de Michael Andrews, exdirector de fútbol de FSG, y Richard Hughes, exdirector deportivo, seducido por el dinero árabe. Con ese entorno incierto, la figura de Iraola cobra ahora más dimensión, porque en él recae el rumbo del Liverpool. Solo los buenos resultados y el fútbol “vertical y veloz” que promete harán que la etapa del vasco en Merseyside pueda ser duradera.

Tras sustituir a Slot, Iraola está calando bien entre los seguidores del Liverpool, por su capacidad de persuasión y métodos ambiciosos. Frente al Ipswich (0-2), además, logró la primera victoria en la Premier con los ‘reds’, que llegó con dos rápidos goles de un inspirado Isak, al que el entrenador guipuzcoano está cuidando especialmente para que pueda volver rápidamente a su mejor nivel. Una larga lesión dejó prácticamente inédita la primera temporada del sueco en Anfield, pero incluso ese pobre rendimiento no cercenó la ilusión de The Kop.

Iraola espera un esfuerzo del delantero sueco por reencontrarse con la figura que era, un rematador técnico, certero y letal en el área. Lo que le pide a Isak, además de sus goles, es mayor compromiso, presión e intensidad sin el balón, para que no se limite a finalizar sus oportunidades, al lado del nuevo extremo estrella, Bradley Barcola (123 millones de libras), y del alemán Wirtz, del que también se espera un salto cualitativo en su segundo año en la ciudad. Sobre los tres se proyecta el ‘new Liverpool’ que construye Iraola, en conexión con la ilusionada afición de Anfield, y agarrado a sus machacones entrenamientos, como gran secreto para poder conseguir otro ciclo ganador.