Jesús Molina Vargas, empresario turístico y dueño de Pikin Parque de Altura, en Playas de Rosarito, fue localizado sano y salvo, esto luego de ser retenido por sujetos que ingresaron a su negocio para después llevárselo en contra de su voluntad.

Un operativo con mil elementos de distintas corporaciones, como Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC), Fiscalía General del Estado de Baja California (FGE BC), Secretaría de Marina y Guardia Nacional, se desplegó tras el reporte de su desaparición. También se usaron un helicóptero, drones y 90 vehículos.

Jesús Molina Vargas fue encontrado en la zona de El Sauzal, en Ensenada, a casi 50 kilómetros de Primo Tapia. El empresario estaba desconcertado y con una lesión en el rostro provocada aparentemente por un golpe.

Un video de los agentes de investigación muestra al empresario vestido con una camiseta de color amarrillo, pantalón negro y tenis blancos. En la grabación, el empresario afirmó que se encuentra bien.


Tras dar con su paradero, Molina Vargas fue llevado a un hospital para exámenes de valoración y determinar su estado de salud.

Pikin Parque de Altura es un espacio con un ambiente familiar, ecológico y de aventura frente al mar de Playas de Rosarito. Tiene cuatro tirolesas, un puente de obstáculos y quick jump único en Baja California.

¿Cómo secuestraron a Jesús Molina Vargas?

Tres sujetos entraron como clientes a Pikin Parque de Altura. Ahí sacaron armas de fuego de alto calibre con las que amenazaron al empresario para después llevárselo.

El secuestro impactó a Baja California, en especial en Playas de Rosarito, ya que Molina Vargas es reconocido por ser un empresario filantrópico que ayuda a niños con autismo y otras condiciones psicológicas.

La Fiscalía de Baja California continúa las labores de investigación para dar con los responsables de este hecho.

Los negocios de Playas de Rosarito, así como otros municipios de Baja California se han visto afectados de manera severa por la extorsión por parte de los grupos del crimen organizado, un delito que coloquialmente se conoce como “cobro de piso”.