Paulo QuinterosPor Paulo Quinteros29 SEPTIEMBRE 2026

Los conductores que modifiquen sus automóviles o motocicletas específicamente para generar más ruido podrían arriesgar penas mucho más graves que las que actualmente contempla la legislación. Así lo establece un proyecto presentado por un grupo de diputados para modificar la Ley de Tránsito.

La iniciativa, denominada Ley Anti-Tronadores y encabezada por Constanza Schonhaut (FA), apunta particularmente a quienes alteren, sustituyan o eliminen el tubo de escape, además de aquellos que incorporen dispositivos destinados a aumentar deliberadamente el sonido original del motor o del sistema de escape.

La propuesta busca cubrir una situación que actualmente no aparece descrita de esa forma en la legislación. La Ley de Tránsito ya sanciona como infracción menos grave circular sin silenciador, tenerlo o mantener el escape en malas condiciones y utilizar tubos de salida que no cumplan con la normativa.

La diferencia estaría precisamente en la intención. En vez de tratar de la misma manera un desperfecto y una modificación realizada para aumentar el ruido, el proyecto propone que este último caso pase a ser una infracción grave. Con ello también aumentarían las sanciones disponibles.

En concreto, los conductores sorprendidos con estas modificaciones arriesgarían la suspensión de su licencia por un período de entre cinco y 15 días. Además, el vehículo podría ser retirado de circulación durante la fiscalización y no bastaría con pagar una multa para recuperarlo.

Para que el automóvil o motocicleta vuelva a circular, su propietario tendría que instalar nuevamente un escape que cumpla con la normativa y eliminar cualquier dispositivo incorporado para producir ruido artificial. Solo después de realizar esas modificaciones podría solicitar su restitución.

Las sanciones serían todavía mayores si la infracción ocurre cerca de colegios, centros de salud, plazas, parques u otros espacios con alta presencia de personas. En esos casos, el proyecto propone aplicar la escala de multas correspondiente a las infracciones gravísimas.

Entre los argumentos para impulsar el cambio, sus autores sostienen que el transporte es responsable del 70% del ruido urbano. También citan mediciones del Ministerio del Medio Ambiente que indican que una motocicleta puede generar hasta un 1.000% más de energía sonora cuando su escape es modificado.

“Esto no es sólo un asunto de gustos cuando estamos hablando de poder vivir y dormir en paz”, afirmó Schonhaut al presentar la iniciativa.

Tengan en cuenta que, por ahora, las nuevas sanciones no se encuentran vigentes: la denominada Ley Anti-Tronadores deberá avanzar primero en su tramitación en el Congreso antes de convertirse en ley.