Este viernes se cumplen 53 años del golpe de Estado que derrocó a Salvador Allende. En un hecho inédito respecto a lo que han sido las conmemoraciones desde el retorno a la democracia, el gobierno del Presidente José Antonio Kast resolvió no efectuar un acto oficial.

En el programa de streaming de La Tercera, Desde la Redacción, el presidente del Partido Comunista (PC), Lautaro Carmona, criticó la decisión y adelantó cómo se organizará la oposición para esta fecha.

¿Qué agenda tienen en carpeta para el 11 de septiembre?

Lo primero es el día 11, nuestro homenaje simbolizado en Salvador Allende. Vamos a estar junto a todos los otros partidos de oposición en el memorial de Salvador Allende, en el Cementerio General, convocado por la familia y la fundación Salvador Allende, y luego nos vamos a trasladar al monumento de Allende, a las 11 de la mañana, a depositar la ofrenda floral, lo que hacemos todos los años y asumimos el compromiso allendista, que es una transversalidad mucho más allá de la izquierda.

Esta vez no habrá actos oficiales del gobierno.

No hay actos oficiales y yo lo he criticado. Hay cosas que separar. Una cosa es el gobierno, otra son los partidos políticos de gobierno o de derecha, pero otra es el jefe de Estado, que tiene una tarea por sobre los otros. Una vez electo -porque los otros son nominados-, se transforma en un personaje de todo el país.

Quiero darle un título a ver si usted podría darme la bajada: primer 11 de septiembre de José Antonio Kast en La Moneda.

Gran movilización cívica, política, democrática de la izquierda con un gobierno tan de ultraderecha. Vamos a demostrar lo que es nuestro nivel de organización, nuestra capacidad de movilizarnos, nuestra solemnidad en cumplir compromisos que son de la formación de las personas y, de antemano, lo advertimos, nos parece un error político a todo evento, en ese contexto, proponerse cuestiones que afecten la limpieza y la direccionalidad inequívoca del mensaje que significa rendirle homenaje a Allende.

Algunos en el oficialismo han dicho que septiembre sería una buena fecha para que el Presidente firme algunos indultos.

No me parece el indulto, del punto de vista de afectar lo que es la legislación internacional en cuanto a los crímenes de lesa humanidad. Los crímenes no son amnistiables, no son indultables, no son motivos de beneficio carcelario. Pregúntenle a los alemanes respecto a los nazis, también son viejitos... En fin, el que asumió conscientemente, como posición, destruir intencionada y macabramente a otro ser humano, que asuma las consecuencias de lo que asumió.

Y no merece indulto, dice usted.

No merece ningún beneficio carcelario. Cumplir, en rigor, es la única señal de civilidad que la sociedad chilena le da a toda la sociedad. Una milésima de ablandamiento significa que esto se puede volver a repetir.

¿Qué le parece que el embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, haya dicho que tiene informes de inteligencia donde se sostiene que activistas de izquierda fueron quienes realizaron el estallido social?

Yo creo que lo que está haciendo el embajador de EE.UU. en Chile, desde que llegó, es una intervención abierta y grosera, que le falta el respeto absolutamente a la contraparte, que en este caso es el gobierno que representa a Chile, y en una cosa muy desafiante, ordena políticas que tienen que ver con la vida interna del país. Ha entrado ahora en una materia que es muy peligrosa, porque aquí uno puede sacar la siguiente conclusión: si tiene tanta seguridad de eso y tiene pruebas de un hecho tan serio que significó una tensión muy fuerte en la sociedad chilena (...), si ese es el punto, yo me pregunto cuál es la información que tiene este embajador, por qué tiene tanta seguridad para aseverar, a no ser que esté ese mismo movimiento promovido, creado o infiltrado por la CIA.

¿Cree que puede haber estado involucrada la CIA en las movilizaciones?

Yo lo que puedo hacer es colegir, sacar la conclusión por lo que él dice. Yo no tengo ninguna información que pueda afirmar eso, pero él lo está diciendo, entonces, me pregunto por qué tiene tanta certeza a intervenir en una cosa que, como yo sí soy de izquierda, tengo plena conciencia de cuál es el proceso.

Si no hubiese antecedentes claros y contundentes, ¿qué debería hacer la Cancillería?

Yo creo que tiene que hacer una carta de protesta y ojalá solicitar, no sé si el cambio de embajador. No puede un embajador transformarse en activista.

¿Le pareció que la actitud del Presidente Kast fue la adecuada frente a los dichos de Milei -en el Foro de Madrid- sobre la izquierda?

No. Yo creo que el Presidente fue débil, que no pensó que está representando un país entero, un país entero que tiene izquierda, que incluye a Allende, aunque no le guste, que incluye 17 años de dictadura y tiene víctimas. Todo eso un jefe de Estado debe considerarlo y decir, no es lo que yo pienso, no es mi sector, pero esto es inaceptable y eso no se le dijo a este provocador de Argentina.

El Servel rechazó el balance contable de 14 de los 24 partidos, entre ellos el PC. ¿Qué van a hacer?

Estamos hace rato en esa batalla, batalla de sobrevivencia muy fuerte. Hemos hecho todos los ajustes del caso, asistido a todas las peticiones que hace el Servel, y mientras tanto tenemos todos la disposición de aportar con lo propio para que las funciones que juega un partido no se desmerezcan. Yo valoro altamente, no solo en mi partido, sino en todos en los que esto ocurra, la disposición de voluntariado que tenemos, desde el que habla hacia abajo. Se exceptúan los parlamentarios, los que tienen ingresos de Estado y que viven otro mundo y cooperan, pero los que son titulares de vivir el tema decimos: ‘bueno, busquemos cómo sobrevivimos hasta que resolvamos los balances’. Ahora, tenemos un debate propio interno de que esto tenemos que mejorarlo. Los balances tienen reglas del juego y serán muy sofisticadas, no sé qué, pero no son imposibles de salvar con un 4,1 por último. En esa tarea estamos, muy rigurosamente.