1. De Van Persie a Gio
Nuestro querido Gio regresa al Camp Nou para intentar sorprender al Barça en el arranque de la Champions. En las estadísticas de la Eredivisie, tres triunfos y dos empates. En competiciones europeas, no se queda a cero pero cuesta recordar una victoria jugando de visitante. Han fichado calidad técnica para iniciar mejor el juego con Mika Mármol, sí, el canterano blaugrana también del Andorra y de Las Palmas, pero el Feyenoord tiene un conflicto: el deseo de salir del delantero franco-argelino Hadj Moussa. El Al Ittihad conquistó su ‘bolsillo’ pero no la cantidad que deseaba el club neerlandés. Vamos a ver si viene a Barcelona. Sobre el césped, tratará de arropar al meta Ermst con dos líneas ordenadas en la cercanía para, así, intentar frenar el perturbador juego interno azulgrana. Esa es la mayor preocupación visitante junto al uno contra uno que lanzan Lamine y Gordon desde su respectiva banda. Atacando, si no juega Moussa, Ferri querrá fastidiar el buen orden defensivo blaugrana.

2. La velocidad incita al pasador
Un jugador que deberá evitar el Barça es Vanhoutte. Importante que Pedri, Rodri y Bernal sigan pasando la pelota a velocidad F1 frente al jugador más táctico de Gio. Si no es protagonista, puede perjudicar a Zechiël (buen pelotero), Targhalline, Watanabe, Juste y a quienes conformen las dos barreras defensivas. Problemas a la vista. El equipo de Flick seguirá siendo poderoso si mantiene el ritmo y la presión, instantánea, en campo contrario. Es vital asegurar los pases iniciando el juego como también lo está siendo llegar con muchos jugadores al área adversaria. Habrá pasillos aunque veamos un bosque de piernas defendiendo. Y por allí es donde Raphinha, Fermín, Olmo, Lamine, Gordon e incluso Pedri (sin descartar la aparición interna de Espart, Cancelo o Koundé) pueden sorprender al rival.
3. Los diferentes ritmos del partido
Cada encuentro puede ser distinto aun jugado de forma parecida por quien ha instalado automatismos. Un equipo insaciable ha de ser inconformista tras cada exhibición. Por ejemplo, Fermín realizó un gran partido en Valencia pero debe leer el fútbol de Rodri, Bernal y Pedri en cada fase del choque. Ritmo alto al principio, OK, conservación de la pelota después, perfecto, y modo pausado durante algunos tramos del segundo tiempo. Un buen ejemplo es Lamine mezclando explosividad con juego de posición. Si hay ventaja, se enciende y va; si no la hay, pasa y pasa la pelota con sangre fría. Perfecto. Seguro que Raphinha y Fermín, dos bestias presionando y goleando, también sabrán ‘descansar’ cuando vean que el equipo activa el CIRCUITO de pases. A por la Champions.