Las acciones del gigante de la moda rápida Shein llegaron a caer hasta un diez por ciento en su debut bursátil en la bolsa de Hong Kong este martes, antes de recuperar parte de las pérdidas, tras años de retrasos en los planes de salida a bolsa y tropiezos regulatorios en Europa y Estados Unidos.
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La oferta pública inicial (OPI) de Shein se abrió el 24 de agosto y el precio definitivo de las acciones se fijó una semana después, el 31 de agosto. La negociación comenzó al día siguiente, en martes.
Ese intervalo responde al procedimiento habitual de una OPI, los inversores presentan sus órdenes durante aproximadamente una semana, los bancos coordinadores fijan después el precio final y deciden a quién asignan los títulos, y la negociación arranca unos días hábiles más tarde, una vez que la bolsa da su visto bueno definitivo.
La cotización pone fin a una larga búsqueda de un mercado dispuesto a acoger a Shein, después de que los planes para salir en Nueva York y Londres quedaran en suspenso por el escrutinio sobre sus cadenas de suministro en China, lo que obligó a la compañía a decantarse por Hong Kong.
Los nuevos aranceles de Estados Unidos y la Unión Europea sobre los envíos de bajo coste procedentes de China, junto con el aumento de los costes de transporte por la guerra en Irán, han contribuido a que Shein pase de un beneficio de 395 millones de dólares (340 millones de euros) a unas pérdidas de 99 millones de dólares (85 millones de euros) en el primer trimestre de este año.
Shein captó en torno a 1.700 millones de dólares (1.460 millones de euros), al fijar el precio de sus acciones en 48,56 HK$ (5,33 €) cada una, en una de las mayores operaciones de venta de títulos del año en la ciudad.
"La salida a bolsa de Shein en Hong Kong marca un nuevo punto de partida", afirmó Leigh Gui, director financiero de Shein, en un breve discurso durante la ceremonia de estreno en el parqué.
Sin embargo, en los primeros compases de la negociación las acciones llegaron a bajar de 44 HK$ (4,83 €) antes de recortar las pérdidas.
Los aranceles recortan los beneficios
Shein ha cimentado su atractivo entre los clientes en una moda ultrarrápida y asequible, entregada desde China a Occidente en cuestión de días.
Sin embargo, el fin de las exenciones arancelarias "de minimis" en Estados Unidos y la Unión Europea ha elevado los gravámenes sobre los envíos de bajo valor procedentes de China, incluidos los productos de Shein. El aumento de los costes logísticos, impulsado en parte por la guerra en Irán, también ha comprimido el modelo de negocio de precios bajos de la empresa y su rentabilidad.
El coste de los aranceles ha obligado a Shein a subir precios, "lo que erosiona su principal ventaja", señaló Jacob Cooke, consejero delegado de WPIC Marketing + Technologies.
Vuelta a sus raíces
Shein, que se pronuncia "shi-in", estudió en su momento salir a bolsa en Nueva York y Londres y trasladó su sede de China a Singapur en 2021.
Pero el creciente escrutinio por parte de Pekín y de los reguladores de Estados Unidos y Europa la llevó a asumir de nuevo sus raíces chinas y optar por cotizar en Hong Kong.
Fundada en 2012 en China, gran parte de las operaciones de Shein se concentraban en la provincia meridional de Guangdong antes de que trasladara su sede corporativa fuera del país.
"Guangdong es la raíz de Shein y el punto de partida de nuestro viaje", afirmó su fundador, Sky Xu, en un discurso pronunciado en febrero.
Reorientar de nuevo su foco hacia China también ha puesto de relieve las ventajas que Shein obtiene de un sistema de cadena de suministro que "solo existe" en Guangdong, señaló William Ma, de GROW Investment Group, en referencia a su modelo de producción en pequeños lotes y respuesta rápida.
Shein se ha encontrado con otros obstáculos en su expansión en Europa. En febrero, la Unión Europea abrió una investigación sobre la compañía centrada en productos "ilegales", entre ellos supuestos materiales de abuso sexual infantil.
En mayo, Shein adquirió la marca de ropa sostenible Everlane, con sede en San Francisco, una operación que algunos analistas consideran que no encaja del todo con el grupo.
El impulso de las OPIs en Hong Kong
El valor bursátil de la compañía rondaba los 27.000 millones de dólares (23.200 millones de euros) al debutar en Hong Kong, una fracción de la valoración máxima que alcanzó hace unos años.
"Shein probablemente ha perdido su ventana dorada de salida a bolsa por el cambio de impulso hacia la inteligencia artificial y por los aranceles, factores que pueden afectar a las valoraciones y la rentabilidad", apuntó Gary Ng, economista sénior para Asia Pacífico en el banco francés Natixis.
Aun así, la salida a bolsa de Shein es una buena noticia para Hong Kong, cuando el territorio chino redobla sus esfuerzos por mantener su papel como centro financiero global tras la desaceleración de 2023.
La bolsa de Hong Kong vive un año sólido en materia de OPIs y ha logrado captar hasta ahora más de 40.000 millones de dólares (34.400 millones de euros).
También existe una acumulación de compañías que buscan salir a bolsa allí, señaló Lorraine Tan, de la firma de análisis de inversiones Morningstar.