Bruselas, 18 ago (EFE).- La Comisión Europea evitó este martes confirmar que las condiciones estén dadas para abrir a todo el tráfico el puente sobre el río Ibar en Mitrovica (Kosovo), cuyo cierre desde 2011 divide esta ciudad en una parte predominantemente serbia y otra albanokosovar, y reiteró que sigue exigiendo "coordinación efectiva" entre las instituciones locales y centrales.
"Nuestra posición sobre el puente ha sido siempre muy clara: el puente tiene que servir a todas las comunidades, tiene que conectar", afirmó la portavoz comunitaria Anita Hipper en la rueda de prensa diaria del Ejecutivo europeo.
"Lo que pedimos es que haya una coordinación efectiva y una consulta significativa entre los municipios afectados y las instituciones a nivel central, que deben mejorar", valoró.
La portavoz exigió, además, que la policía de Kosovo "garantice la seguridad de todas las comunidades, en línea con los principios democráticos, de derechos humanos y de Estado de derecho, para que todo el mundo se sienta seguro".
No obstante, evitó valorar si el puente debería abrirse a todo el tráfico: "Hemos realizado nuestras evaluaciones (...) y nuestra posición se mantiene: sigue habiendo una coordinación efectiva y unas consultas significativas, que esperamos y que necesitan mejorar", zanjó.
El puente de Mitrovica, también conocido como el puente del Ibar, es un lugar muy sensible en el norte de Kosovo que conecta la parte sur de Mitrovica, predominantemente albanesa, con el norte, mayormente serbio.
Desde el final de la guerra de Kosovo en 1999, el puente ha sido un punto de división étnica, a menudo cerrado o fuertemente vigilado debido a tensiones y enfrentamientos ocasionales.
Su reapertura se considera un paso clave en el diálogo en curso entre Pristina y Belgrado para la normalización de las relaciones bilaterales desde la independencia de Kosovo, declarada en 2008 y que Serbia considera una violación de su integridad territorial.
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El puente, financiado por la UE con 1,5 millones de euros para su revitalización tras el acuerdo de Bruselas de 2015 entre Pristina y Belgrado, debía haberse abierto al tráfico rodado en enero de 2017, pero desde entonces permanece cerrado al tráfico y solo permite el paso peatonal. EFE