¿Dónde está el sur y dónde el norte en este subsuelo? La rosa de los vientos tiene el don de la ubicuidad, al menos en la nueva obra de la directora, escritora y periodista Florencia Werchowsky, que regresa al Centro de Experimentación del Teatro Colón con un encargo para este desafiante espacio, ocho años después de su primera vez con Las bailarinas no hablan.
Botas, chalecos y armas humeantes; Hollywood, tan lejos, siempre estuvo cerca. ¿Apropiación cultural? ¡Cómo no querer ser un cowboy! Nueve bailarines y doce cantantes se embarcan en una exploración entre la danza y las artes escénicas a partir de dos piezas corales en inglés, A Western y Anonymous Man, del compositor estadounidense Michael Gordon. Y se mueven entre estructuras enormes (“gigantes blandos”, le dicen de entrecasa al caballo, el fajo de dólares, la hamburguesa XL y un atado de cigarrillos de la marca La rosa de los vientos, que oficia de colchoneta para un desfile de saltos). En escenas que parecen salidas de la pantalla, I wanna be a cowboy se vuelve un mantra, que multiplica el coro. Bang, bang.
A su equipo habitual detrás de escena y un puñado de intérpretes habituados a sus fechorías (Asuntos internos y Ensayo del fin del mundo, entre las últimas), Werchowsky sumó esta vez al director musical Rodrigo de Caso (Einstein on the beach), para encauzar las voces por la difícil senda del minimalismo (en ningún momento se separan de la partitura ni relajan la concentración). Respecto de los bailarines, el elenco se completó con una audición a la que sorpresivamente se presentaron 447 personas del país y del exterior, de formaciones diversas. David Gómez diseñó para ellos una coreografía que va de la gestualidad a la peripecia acrobática.
Así, en términos de sus creadores, La rosa de los vientos “se apodera de la música, de los significados y de los símbolos” de una cultura ajena “con sus héroes, heroínas, paisajes y objetos, todos ellos convertidos en fetiches”, para demostrar que, de algún modo, también nos pertenecen.
Para agendar
La rosa de los vientos, de Florencia Werchowsky, en el Centro de Experimentación del Teatro Colón (CETC), hasta el 26 de septiembre, de miércoles a sábado, a las 20.30, y domingos, a las 18.
- Danza contemporánea
- Teatro Colón
- Estrenos de teatro