
En medio del dolor y la incertidumbre que viven cientos de familias luego del devastador terremoto que sacudió varias regiones del país el 10 de agosto del 2026, la primera dama, Ana Lucía Pineda, hizo un llamado a la solidaridad y la unión de todos los colombianos.
A través de sus redes sociales, y junto al sacerdote Rodolfo Londoño, la esposa del presidente Abelardo De La Espriella invitó a la ciudadanía a participar en una Jornada Nacional de Oración por Colombia.
El evento se realizará el viernes 28 de agosto, con un encuentro presencial programado a las 6:00 p. m. en la emblemática Plaza de Bolívar de Bogotá. La convocatoria, sin embargo, va más allá de la capital. La primera dama pidió a los colombianos unirse en oración desde cualquier lugar del país, sin importar la religión o creencia de cada persona. “Este viernes, Colombia tiene una cita con la oración. Viviremos una Jornada Nacional de Oración por Colombia. Durante todo el día, desde cada rincón del país, unámonos en oración por las víctimas y sus familias, por la sanación, la esperanza, la unidad y la reconstrucción nacional”, expresó Ana Lucía Pineda en su mensaje.
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Durante la invitación, la primera dama insistió en la importancia de dejar de lado las divisiones para afrontar el momento como nación. “Colombia atraviesa un momento de dolor y hoy necesitamos unirnos como país. El dolor que vivimos no debe dividirnos, tenemos que encontrarnos como hermanos”, señaló. El mensaje fue acompañado por el padre Londoño, quien sumó su voz para animar a los colombianos a unirse a la jornada, resaltando el valor de la oración colectiva en tiempos de crisis.
La cita en la Plaza de Bolívar tendrá como acto central el encendido de una luz simbólica por Colombia. “A las 6:00 p. m., nos encontraremos presencialmente en la Plaza de Bolívar, en Bogotá, para encender una luz por Colombia y elevar juntos una oración, respetando cada fe y cada forma de creer”, anunció la primera dama. Esta acción busca representar la esperanza y la resiliencia del país en medio de la adversidad.
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La jornada de oración se plantea como un espacio para pedir por la recuperación de las comunidades afectadas y por la reconstrucción de las zonas más golpeadas por el desastre. Además, tiene como propósito fortalecer la unidad, la sanación y la reconciliación nacional. “Oremos por la reconstrucción de Colombia que todos unidos podemos lograr. Oremos en reparación por las propias heridas que nos hemos hecho como nación”, manifestaron la primera dama y el sacerdote durante su mensaje.
La invitación también reconoce la diversidad de creencias religiosas en el país y busca que cada persona pueda sumarse desde su espiritualidad y fe particular. “Encenderemos una luz por Colombia y nos uniremos desde todos los rincones del país, respetando cada fe y cada forma de oración. Que brille la esperanza en nuestro país. Unámonos por Colombia”, enfatizaron los organizadores.
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La jornada ha sido respaldada por distintos sectores sociales y religiosos que consideran fundamental acompañar con gestos de solidaridad y espiritualidad a quienes más lo necesitan en este momento. El mensaje de la primera dama concluye: “Porque el país nos necesita unidos. Colombia, un solo corazón en oración”.

La convocatoria a esta jornada nacional de oración se suma a las múltiples acciones de acompañamiento, asistencia y reconstrucción que se adelantan en las zonas afectadas, y refleja el esfuerzo por mantener viva la esperanza colectiva en medio de la adversidad.
Además de la convocatoria a la jornada de oración, la primera dama Ana Lucía Pineda ha desempeñado un papel central en la gestión y articulación de ayudas tras el terremoto. Desde el inicio de la emergencia, Pineda impulsó la campaña ‘Colombia, un solo corazón’, que logró canalizar más de 1.500 toneladas de víveres y suministros, así como 120.000 litros de agua potable para las zonas más afectadas. Bajo su liderazgo, dos caravanas humanitarias trasladaron más de 610 toneladas de ayuda a departamentos como Chocó y Risaralda, con la colaboración de empresas, organizaciones sociales y entidades públicas.
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La labor de la primera dama no se limita a la coyuntura actual. Desde la campaña presidencial de Abelardo De la Espriella, Pineda venía trabajando con las llamadas Tigresas de la Patria, una red de mujeres que se ha integrado en actividades sociales y de asistencia. Tras el terremoto, esta estructura se ha sumado a las iniciativas de recolección y distribución de donaciones.

Otra pieza clave en este engranaje es la Fundación Colombia Luz y Sonrisas, constituida formalmente en julio de 2026 y presidida por la propia Pineda. Esta entidad, junto con reconocidas organizaciones como El Minuto de Dios y ABACO, figura entre los canales oficiales para recibir donaciones económicas destinadas a la campaña solidaria.
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