“La mapaternidad te atraviesa, te desordena para volverte a ordenar, te hace encontrar con vos, con tus monstruos y con tus miedos y con tus alegrías y con tus sueños”, dijo Diego Topa, conductor y animador infantil, en una charla con Infobae en la que presentó ¿Qué come mi bebé?, su nuevo formato en exclusiva para este medio.

El programa, de cuatro episodios semanales, lo tiene como conductor junto a la pediatra Eva Cueto. Juntos abordan, con casos reales, las etapas de la alimentación en el primer año de vida. Pero la conversación fue mucho más allá del contenido: Topa habló de su hija Mitai, de los casi 17 años junto a su pareja del camino que recorrieron hasta poder contarlo públicamente y de las ganas de volver a ser padre.

También habló de los adolescentes que crecieron con él y hoy lo paran en la calle para decirle que fue su refugio. Y adelantó que se vienen proyectos con Disney, aunque por confidencialidad no pudo dar detalles: “Vuelvo a casa”.

"La mapaternidad te atraviesa, te desordena para volverte a ordenar, te hace encontrar con vos, con tus monstruos y con tus miedos"
"La mapaternidad te atraviesa, te desordena para volverte a ordenar, te hace encontrar con vos, con tus monstruos y con tus miedos"

—¿Cómo surgió este proyecto?

—Me acerco de una manera distinta, también un poco a pedido de las mamás y de los papás. He ido a programas como invitado, pero empezó a pasar de que a las mamás y a los papás les gustaba mucho mi mirada, lo que me pasaba a mí como papá. Me empiezan a conocer como persona gracias a estas entrevistas y macheo de una forma tan cercana y tan real que les gusta escuchar mi pensamiento o lo que me pasa. Entonces me proponen hacer ¿Qué come mi bebé?, acompañado por una persona que conocí, que me parece increíble: una pediatra divina, Eva Cueto. Entre los dos, con casos reales, tratamos el tema de la alimentación en el primer año del bebé.

—¿Qué tema abre el primer episodio?

—Los cólicos, ¿qué momento, no? Lo primero que no sabés qué hacer porque llora, que es tan angustiante, porque también pensá que es en los primeros meses, los primeros días del bebé, y que no sabés si es el sueño, toda la conexión que te pasa. Querés lo mejor y no sabés qué hacer para calmarlo, para calmarla. Pero todo tiene solución, eso es lo bueno.

—¿Por qué era necesario este formato hoy?

—Cuando uno es mamá o papá estás en un momento donde escuchás tanto: escuchás amigos, escuchás a mamá o a la abuela. Información, información, información. Y vos también tenés que elegir qué es lo mejor para tu bebé. ¿A dónde vas? ¿Qué escuchás? ¿A quién le hacés caso, a quién no? Y de ahí se arma ¿Qué come mi bebé?

—Vi que hay invitados, estuvieron los papás de Bastian, por ejemplo. ¿Cómo fue el capítulo con Muni?

—No solo hablar con mi hermana, porque ya no es mi amiga Muni, sino poder contar todos sus miedos y podernos ver desde otro lugar. No el Topa y Muni que hace en redes, sino el Topa y Muni real. Los que sufrieron, los que tuvieron miedo, los que no sabían qué hacer. Fue un hermoso capítulo con Muni.

—Yo sé que estabas ahí el día del accidente de su bebé.

—Estuve ahí en ese momento. No saben lo que fue abrazarlos con tanto amor y ese miedo y todo lo que pasó. Estamos en momentos muy especiales con Muni. La amo. Es la hermana que no tuve.

—¿Podrías haber hecho este programa sin ser papá de Mitai?

—No. No, porque el que no atraviesa esto es distinto. La mapaternidad te atraviesa, esa es la frase. Te desordena para volverte a ordenar, te hace encontrar con vos, con tus monstruos y con tus miedos y con tus alegrías y con tus sueños. Es un electrocardiograma de amor, de emoción, de miedos, de angustia, de decir: ¿Qué hice, qué no hice, hice bien, hice mal? Miles de cosas te pasan.

—¿Y no estamos solos en eso?

—Esa frase, qué importante. Cuando estás esas madrugadas te sentís solo porque es una locura. Y saber que no estás solo es muy importante porque hay mucha angustia, mucha soledad también. Te replanteás tantas cosas en la mapaternidad que es muy importante no sentirte solo y sentirte acompañado por algo y por alguien.

—¿Esto te hizo extrañar tener un bebé?

—Yo creo que ¿Qué come mi bebé? tuvo también mucho que ver para estas ganas de volver a ser papá. Esta cosa cachorresca, ¿viste? Y cada vez que voy, por ejemplo, a la casa de Muni y los veo a los dos y veo cómo empiezan a jugar... El otro día me decía: “No sabés lo que es ahora, cómo juegan los dos, no te hacés una idea”. Yo digo: “Ay, yo quiero”.

—¿Se viene un hermanito o hermanita para Mitai?

—Miti está pidiendo un hermanito o hermanita y lo estamos pensando. A mí la paternidad me encanta y me gustaría que Miti pueda tener un hermanito, porque en la familia uno va creciendo, en algún momento nosotros nos iremos y me encanta que ella pueda tener un par para ver: “Che, ¿qué hacemos con papá? ¿Dónde lo llevamos?”.

—¿Y los tiempos?

—Yo quiero ser papá joven, no quiero ser un abuelito. Ya tiene seis, siete años. O sea, para cuando yo tenga ganas, no sé, porque la subrogación de vientre no es como uno quiere. Con Miti nos llevó cuatro años.

—¿Te da miedo no llegar a verlo todo?

—Ay, no sé, pero quiero llegar a ver todo, todo, todo, todo. Quiero que Dios me dé salud porque quiero llegar a los quince de ella. Empecé ahora con nutricionista, gimnasio, todo. Quiero estar bien, quiero estar bien por mí primero y por ella. Mitai, por su parte, ya da señales de lo que se viene. En Perú se subió sola al escenario durante la parte del circo. Y en casa, los momentos con su padre tienen una mezcla de humor y ternura que Topa no puede evitar contar.

—¿Qué te dijo últimamente que te dejó sin palabras?

—Tiene un nuevo muñequito de apego que se llama René, una ranita. El otro día vino y me dijo: “Hola, hola, abuelo”. Cuando me dijo abuelo me quedé. Corte. Me morí de amor igual, pero me quedé. Fue como: “Abuelo, ¿llegaré?”.

"Cada vez me siento mejor y más libre. Era el tiempo que tenía que ser para poder estar preparados los dos para poder contarlo"
"Cada vez me siento mejor y más libre. Era el tiempo que tenía que ser para poder estar preparados los dos para poder contarlo"

—¿Qué tuvo que suceder para que pudieras contarlo públicamente?

—Mitai, obviamente. Eso fue una decisión de poder contarlo, de poder decirlo, porque iba a ser mi vida, mi día a día y teníamos que decirlo. Pasa que Hugo en su momento no tenía ganas de ser público, que se hable de esto. Pero también tenía que ver para mí un poco con el miedo.

—¿Quién dio el primer paso?

—Él fue el que lo dijo, y fue hace muy poquito, fue el día de mi cumpleaños, en mis cincuenta, el año pasado. Me hizo una declaración en Instagram de amor por mi cumpleaños que yo no lo podía creer. Y desde ahí lo levantaron de todos lados y no paró de recibir amor.

—¿Cómo te sentís hoy con eso?

—Cada vez me siento mejor y más libre. Es mágico, de verdad. Todo fue dándose de la manera que tenía que darse, naturalmente. Era el tiempo que tenía que ser para poder estar preparados los dos para poder contarlo. La verdad que no paramos de recibir amor. Si entran en TikTok y buscan Topa y hay miles de cuentas de “queremos que sean nuestros papás”, todos los chicos que crecieron con nosotros. Tienen más fotos que nosotros, arman historias con videos. No puedo creer el amor que sienten por nosotros.

—¿En algún momento dio miedo por el hecho de trabajar con chicos o por la marca que estaba detrás?

—Hace muchos años, sí. Pero no por la marca. Al contrario, la marca me acompañó, me abrazó. Yo abrí mi calendario profesional y personal para poder acomodar todo cuando hacía Arnoldo y Junior Express, para no complicar a la marca con lanzar el proyecto. Y siempre nos abrazó. Disney nos abrazó siempre.

—O sea que nunca fue un pedido de Disney.

—Jamás. Jamás, jamás.

"Vuelvo a casa para hacer cosas hermosas con Disney"
"Vuelvo a casa para hacer cosas hermosas con Disney"

—¿Uno se acostumbra a recibir tanto amor o te seguís emocionando siempre?

—Me sigo emocionando siempre. Me sigo sorprendiendo porque cada personita tiene algo particular que contarme. Cosas fuertes, ¿eh? Me ha pasado, no sé, estoy comiendo y viene una mesera en Perú y le pasó algo muy fuerte de chiquita y me lo contó y me abrazó y se puso a llorar y me dijo: “Vos eras mi refugio, tus canciones eran mi refugio. Yo de grande pude darme cuenta de esto y te agradezco porque sin darte cuenta me acompañaste en uno de los momentos más duros de mi vida”.

—¿Hay algún caso que te haya marcado especialmente?

—Un chico se me acercó y me dice: “Yo tuve una situación muy fuerte en mi infancia. No tuve papá. Y vos me acompañaste de una manera que vos ni te das cuenta. Y hoy verte acá, ¿te puedo abrazar?”. Me dio un abrazo y se puso a llorar y me dijo: “No te das una idea lo que me cambiaste el día”.

—¿Se viene algo pensado para ellos?

—Tengo ganas de hacer algo que tenga que ver con acompañarlos, con poder hablar. Algo personal. Me encantaría conducir un Jugate conmigo hoy. Ya se lo dije a Cris. Amaría conducirlo para todos los chicos que crecieron.

—Y en el teatro, ¿volvieron los más chicos también?

—Mi canal de YouTube para primera infancia me vuelve loco. Estoy como: volví a encontrar mi primer amor. Es estar ahí con los más chiquititos. El teatro se me inundó de pequeños de vuelta. Y los adolescentes también están conmigo de una manera que no te hacés una idea. Agradezco tanto que los adolescentes de hoy no tengan vergüenza ni miedo de pararte en la calle, de ponerse a llorar y decirte: “Sos mi infancia, ¿te puedo dar un abrazo?”. Eso habla de que algo bueno hicimos nosotros.

—¿Cómo es eso de los cumpleaños de quince?

—Estoy haciendo cumpleaños de quince. Así como te lo digo. Me llaman para ir a cantar tres canciones y soy otra que Chayanne. Fui a 400 quinceañeras el año pasado. Canté en Orlando de sorpresa.

—¿Grabaste la segunda temporada en la TV Pública?

—Sí, que sale en septiembre. Fue mi sueño, no sabés lo que fue hacer Topa un mundo de colores. El programa que yo veía cuando era chiquitito: sketches, juegos, canciones, videos, llamadas telefónicas, juegos en vivo, los programas de antes pero hecho con cuentos, personajes. Tengo al Dino bebé, con que a través de él cuento historias para los más chiquititos. Estoy fascinado con el programa.

—¿Y septiembre trae teatro también?

—Teatro en el Nacional, que los invito a verme, dos únicas funciones, porque no estuve en vacaciones de invierno, me fui a Perú. Estuve en Perú, en Uruguay, en Chile y ahora le toca a mi adorado país, en el Nacional, el teatro que es mi otra casa.

—¿Y con Disney?

—No puedo contarte todas las cosas que tengo todavía porque no puedo por confidencialidad. Solo te puedo decir una frase: Vuelvo a casa. Vuelvo a casa para hacer cosas hermosas con Disney.

—Pero en realidad nunca te fuiste.

—En realidad nunca me fui. Son mi familia. Y ahora me invitaron a algo que yo soñaba hacía mucho tiempo: nos vamos con Miti y con Hugo a un crucero de Disney que no conozco. Miti está como loca y dije: “Sí, estoy”.