Si han visto la magnífica serie ‘The gentlemen’ en Netflix, creada por Guy Ritchie, los más futboleros habrán reconocido al exjugador Vinnie Jones entre sus protagonistas. Es Geoff, el fiel guarda de la finca de Halstead. Más allá de tener bajo vigilancia los terrenos y la caza, controla todos los secretos familiares de la propiedad. Un hombre rudo y silencioso, capaz de cualquier cosa para proteger al clan.
Netflix acaba de estrenar un documental para descubrir la historia real de este actor, presentador y, sobre todo, futbolista, que es el oficio que le dio la fama y el talante. Un capítulo más de la versión británica de ‘Untold’ (‘Secretos del deporte’) donde se explica su personalidad, su trayectoria, sus conflictos vitales y cómo acabó aterrizando en Hollywood, como protagonista de varias películas y series. Vinnie Jones fue uno de los futbolistas más temidos del fútbol inglés de los ochenta y noventa. Un centrocampista defensivo que usaba las entradas contundentes como estrategia para anular a sus rivales. Un jugador violento e intimidante en una época en que este tipo de conducta tenía muchos adeptos. Encontró su hábitat natural en el Wimbledon de la Crazy Gang, modestos pero agresivos y sin complejos que se comportaban como una panda de locos. El documental recopila sus jugadas más brutales, ahora inconcebibles, y se interesa por esa cultura futbolística de la máxima virilidad, donde cualquier vulnerabilidad era considerada una humillación pública. El relato es sencillo y cronológico, pero el festival de imágenes de archivo lo hace muy ameno, recuperando la cultura de ese fútbol inglés rudo y violento que fue desapareciendo. El documental se centra, sobre todo, en la evolución del protagonista y sus dificultades para adaptarse a los cambios. Lo hace buscando el paralelismo entre el mundo del fútbol y el del cine para entender la esencia de su personalidad. Un hombre muy bruto que supo sacar partido a ese carácter. Para Vinnie Jones, estos dos ámbitos profesionales no son tan distintos: siempre entendió el terreno de juego como un escenario y tuvo claro que su presencia física era su gran virtud. Del mismo modo, siempre siguió dos consejos: “Sé alguien” y “Deja huella”. Unos lemas de vida que le han marcado el camino del éxito y, por supuesto, del dinero. Su entorno de confianza, especialmente el de su época de futbolista, reaparece para explicar su historia que, como se pueden imaginar, da para mucho más que un documental.