BOLIVIA ONU

Nicholas Gardner se reunió con muchas personalidades del gobierno de Rodrigo Paz (X: @NicholasgUNOPS)

La ONU ofreció apoyo concreto a Bolivia para optimizar la inversión pública y facilitar el acceso a nuevas fuentes de financiación, en medio de la crisis económica que atraviesa el país.

Nicholas Gardner, director de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS) en la región andina, arribó a La Paz con la misión de consolidar la relación estratégica entre el organismo internacional y el Gobierno de Rodrigo Paz y abrió una agenda de trabajo con autoridades bolivianas para identificar proyectos prioritarios y necesidades urgentes en distintas áreas estatales.

“Estamos acá para consolidar nuestras relaciones estratégicas con el Gobierno. Hablando con varios ministerios en varios sectores, es obvio que hay muchas necesidades, muchas brechas, hay muchos desafíos también; uno de ellos es “la falta” de recursos “para invertir”, declaró a EFE.

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Durante su visita, Gardner puso a disposición del Estado boliviano la experiencia regional e internacional de la UNOPS para fortalecer la gestión y la transparencia en el manejo de los fondos públicos. En reuniones con varios ministerios y organismos multilaterales, como el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), propuso priorizar proyectos que generen impactos amplios y permitan un uso más eficiente y transparente del presupuesto.

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Nicholas Gardner informó en su cuenta de X que la UNOPS se reunió con el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) en Bolivia para compartir su experiencia en proyectos y explorar posibles colaboraciones (X: @NicholasgUNOPS)

“Es lo que hacemos, es lo que podemos ofrecer acá en Bolivia también. Cómo utilizar los recursos que tienen en el presupuesto público, que nunca es suficiente en ningún país, con una mejor eficiencia”, agregó.

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Gardner explicó que la oficina de la ONU puede asistir al Gobierno en la preparación de proyectos para hacerlos más atractivos ante potenciales financiadores internacionales. Además, se comprometió a acompañar la puesta en marcha de mecanismos que desbloqueen inversiones paralizadas por obstáculos administrativos o legales.

En las conversaciones, planteó ejemplos de soluciones implementadas en otros países de la región, como la colaboración con la Contraloría General de Perú para armonizar el control estatal sin afectar la continuidad de las obras públicas. También destacó la introducción de mecanismos de resolución de disputas, como el sistema “dispute adjudication” de los contratos FIDIC, que en Perú permitió resolver conflictos sin recurrir a arbitrajes largos y costosos, y aceleró la ejecución de proyectos de infraestructura.

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La visita del funcionario internacional coincidió con una coyuntura de cambios internos en Bolivia. El presidente Rodrigo Paz avanzó con una reforma institucional orientada a reducir la burocracia y buscar un Estado más eficiente.

Bajo esa sintonía, anunció cambios en el gabinete y la designación de José Luis Lupo, exministro de la Presidencia, como embajador ante la Organización de Estados Americanos (OEA) y será reemplazado por el canciller Fernando Aramayo, quien a su vez será sucedido por Héctor Huanca.

Un hombre de traje oscuro, corbata azul y gafas habla en un podio con micrófono, flanqueado por la bandera de Perú y una bandera amarilla y verde
El presidente Rodrigo Paz realizó cambios en su gabinete y nombró a José Luis Lupo como embajador ante la OEA, en medio de una reestructuración del Estado y tras perder el respaldo de Samuel Doria Medina (Captura de video)

Por otro lado, en el marco de las celebraciones por los 201 años de independencia de Bolivia, el gobierno se prepara para presentar un informe sobre los primeros nueve meses de gestión de Paz, mientras busca consolidar nuevas alianzas internacionales y avanzar en reformas económicas profundas.

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Entre las medidas recientes figuran la eliminación de subsidios a los combustibles y la transición hacia un régimen cambiario flexible, con el objetivo de estabilizar el mercado y enfrentar la crisis de dólares que afecta al país desde 2023.

El Ejecutivo también concretó en las últimas semanas un acuerdo técnico con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por 1.900 millones de dólares, destinado a apuntalar las reformas y estabilizar la economía boliviana. El convenio, que todavía debe ser ratificado por el Parlamento y el directorio del FMI, marca el regreso del organismo a Bolivia luego de 20 años de distanciamiento y supone un respaldo clave en la estrategia de recuperación económica impulsada por el Gobierno.

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(Con información de EFE)