Quienes disfrutan de la astronomía y gustan de observar al satélite natural de la Tierra volverán a disfrutar de la Luna en todo su esplendor durante el próximo fin de semana. El plenilunio que se acerca tiene características especiales.
Edgar Castro, Director del Instituto de Astronomía de la Universidad Galileo explica: "La luna en fase llena se dará el sábado 26 de septiembre de 2026". La distancia a la que estará la Luna de la Tierra será de 383,000 kilómetros, cerca del promedio orbital.
El experto indica que no será una "superluna", ya que para serlo tendría que estar a 369,608 kilómetros, que es lo que los astrónomos llaman el perigeo. Eso ocurrirá el 1 de octubre, pero para entonces ya no será luna llena, sino que en fase menguante.
Para verla mejor
Castro aconseja a quienes quieran verla con mayor claridad ubicarse en espacios donde no haya edificios ni montañas. Los que puedan viajar para verla en el mar, donde hay un horizonte limpio, podrían hacerlo. "Se verá mejor donde no hay edificios ni montañas, como el mar, donde hay un horizonte limpio. La luna saldrá a las 17:56 horas, justo cuando el sol se esté ocultando. Será una cosa espectacular si se tiene despejado el horizonte 360 grados", añade el astrónomo.
El sitio starwalk.space asegura que la Luna llena es la mejor fase para apreciar al satélite con telescopio porque es cuando se pueden apreciar mejor sus cráteres y otras características. Añade también que en esa ocasión la Luna estará en la constelación de Piscis y se verá cerca de Saturno y Neptuno. El disco lunar parecerá brillante y redondo durante varias noches, especialmente los días 25, 26 y 27 de septiembre.
¿Luna de la cosecha?
En el Hemisferio Norte a la Luna llena de septiembre que aparece pocos días después del equinoccio se le llama Luna de la Cosecha. Castro indica: "Todos los nombres bonitos que escuchamos de la Luna vienen de un viejo almanaque que aun se edita y se titula The Old Farmer’s Almanac, el cual se imprimía para los granjeros de Norteamérica y también estaba influenciado por las tribus nativas de las praderas del oeste norteamericano".
El astrónomo comenta que a la Luna llena de septiembre se conocía y aun se conoce como The Harvest Moon, o Luna de la cosecha. "Por definición astronómica y folklórica, la Luna de la Cosecha es la luna llena más cercana al equinoccio de otoño del hemisferio norte, que ocurrió el 22 de septiembre. Como cae el sábado 26 de septiembre, lleva este nombre. porque cuando la luna llena cae muy lejos del equinoccio , ya en octubre se le llama Corn Moon o Luna del Maíz".
Castro añade que La Luna de cosecha no es un término astrológico ni un evento óptico misterioso. "Es un recordatorio de cómo la astronomía marcaba el compás de la supervivencia humana antes de la luz eléctrica, aprovechando la geometría celeste para ganar horas de luz tras el atardecer".
"Al salir tan temprano la luna, tras la puesta de Sol, la gente la contempla baja en el horizonte. La dispersión atmosférica filtra la luz azul y le otorga un característico tono anaranjado o dorado profundo, además de que la comparación óptica con árboles o edificios en el horizonte genera una ilusión visual de tamaño aparentemente mayor", explica el experto.
Acota que para los agricultores, antes de la electrificación, esto significaba que en cuanto se ponía el sol, una luna llena o casi llena salía de inmediato por el oriente sin dejar intervalos de oscuridad. Esa luz extra les permitía prolongar la jornada en el campo para recolectar el maíz, las calabazas y los granos antes de que llegaran las primeras heladas.