El fútbol suele regalar coincidencias difíciles de creer, pero pocas alcanzan el nivel de la que protagonizarán Lionel Messi y Lamine Yamal.
Este domingo, en la final del Mundial 2026, el argentino y la joven figura española serán rivales por primera vez, casi dos décadas después de conocen.
Aquel momento fue inmortalizado por una imagen que fue tomada en 2007, cuando Messi apenas comenzaba a consolidarse como estrella del Barcelona.
Como parte de una campaña benéfica organizada por la Fundación del club y el diario Sport, el entonces delantero participó en una sesión junto a varios bebés. Uno de ellos era un Lamine de apenas cinco meses.

Con el paso de los años, esa sesión de fotografías pasó completamente desapercibida. De hecho, solo la familia del pequeño tenía en cuenta a la historia.
Todo eso cambió en 2024 cuando el padre del futbolista, Mounir Nasraoui, la publicó en Instagram y provocó que se volviera viral en todo el mundo. “El comienzo de dos leyendas”, escribió.
Desde entonces, la imagen adquirió un significado completamente distinto. Quien aparecía siendo bañado por un joven Messi terminó convirtiéndose en una de las mayores promesas surgidas desde la cantera azulgrana y, hoy, está transformado en el heredero del dorsal 10 del Barcelona.
Toda esa casualidad ahora dará paso a la competencia. La final del Mundial, que se disputará en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, marcará el primer enfrentamiento oficial entre ambos futbolistas, con España y Argentina peleando por la copa que todos quieren.
Y en la antesala, Lamine ya reconoció que enfrentar a su gran referente será un momento especial. Durante una entrevista con DAZN recordó la famosa fotografía y bromeó con el paso del tiempo. “He crecido un poquito y Leo también”, comentó entre risas, antes de expresar su deseo de medirse con él tras no coincidir en la Finalissima.

Una foto que tenía un trasfondo benéfico para UNICEF
La historia detrás de la imagen fue revelada por su autor, el fotógrafo Joan Monfort, quien explicó que jamás supo quién era aquel bebé hasta muchos años después.
Según relató, la sesión formaba parte del calendario solidario de 2008, cuya recaudación benefició a UNICEF y otras organizaciones de Cataluña.
Monfort recordó que los niños eran elegidos mediante un sorteo. La sesión luego se desarrolló en un espacio acondicionado especialmente para las fotografías y, según contó, Messi tenía apenas 20 años y casi ninguna experiencia sosteniendo bebés.
“Seguramente era el primer bebé que Leo tenía en brazos”, recordó el fotógrafo. Por eso, explicó que la madre de Lamine desempeñó un papel clave para tranquilizar al pequeño y lograr que la interacción terminara dando origen a una imagen espontánea y entrañable.

Con el tiempo, esa fotografía adquirió un valor imposible de anticipar. “No hay dinero que pague una foto así”, afirmó Monfort, quien hoy la considera la imagen más importante de toda su carrera.
Y, por supuesto, la foto ahora tiene más atención que nunca ya que el próximo domingo el destino volverá a reunir a los protagonistas de la ahora mítica escena.
Claro que esta vez no habrá una bañera en escena. Habrá una Copa del Mundo en juego, con Messi buscando cerrar su historia en los Mundiales con otro título y Lamine Yamal intentando conquistar la primera estrella de una carrera que recién comienza.