Los niños de los 90 recordarán con cariño Liberad a Willy, la película de 1993 que nos presentó a Jesse, un niño que establece una amistad con una orca que está en cautiverio en un parque acuático y que consigue devolver al animal de vuelta al océano. Lo que muchos no saben es que la orca protagonista de aquella historia cinematográfica era un animal real que vivía una situación muy parecida.

En la vida real, la orca se llamaba Keiko y fue capturada en aguas cercanas a Islandia en 1979, cuando tenía alrededor de dos años, y separada de su hábitat natural. Tras pasar por varios parques acuáticos, terminó en Reino Aventura, en Ciudad de México, donde vivía en un tanque de dimensiones lamentables para un animal de su tamaño y se dedicaba a participar en espectáculos. 

Su vida cambió cuando fue elegida para interpretar a Willy en la cinta de Hollywood. El éxito del largometraje hizo que el público descubriera que Keiko también estaba en cautividad y que su estado de salud no era bueno, lo que provocó que miles de personas reclamaran su libertad. La presión pública acabó impulsando un proyecto para trasladarla, recuperar su salud y estudiar la posibilidad de devolverla al agua.

El momento decisivo llegó en 2002. Keiko fue trasladada y liberada en aguas islandesas, y comenzó a moverse por el Atlántico Norte. Llegó a recorrer cerca de 1.600 kilómetros hasta Noruega, demostrando que podía desplazarse y alimentarse por sí misma durante el trayecto, pero su historia no terminó exactamente como en la película. 

La orca había pasado la mayor parte de su vida en cautividad y había sido separada de su grupo cuando todavía era muy joven, lo que generó una fuerte dependencia hacia los seres humanos y una gran dificultad para reintroducirse en su hábitat natural. Aunque durante ese tiempo en libertad llegó a acercarse a otras orcas salvajes, nunca consiguió integrarse en una manada.

En Noruega continuó acercándose a personas y finalmente permaneció en la zona de Halsa, donde sus cuidadores siguieron proporcionándole atención y ciudados. Keiko murió el 12 de diciembre de 2003 con unos 26 años, probablemente a causa de una neumonía, según documentaron las fuentes en aquel momento. Desgraciadamente, no tuvo el final feliz de Liberad a Willy

El clásico familiar de los 90 tendrá un reboot

Más de tres décadas después del estreno en cines de la película que dio a conocer la historia de Keiko, Warner Bros. y AGBO, la productora de los hermanos Anthony y Joe Russo, están preparando una nueva versión de Liberad a Willy. El proyecto se encuentra todavía en fase de desarrollo, por lo que no hay fecha de estreno, reparto ni director anunciados por ahora.

El objetivo es recuperar este icono del cine familiar de los años 90 para presentarlo a una nueva generación, sin olvidar que la película original fue un fenómeno internacional. Estrenada en 1993, recaudó alrededor de 153,7 millones de dólares en todo el mundo con un presupuesto de unos 20 millones y dio lugar a varias secuelas, una serie de animación y una continuación destinada al mercado doméstico.