Beñat Arnaiz
22/08/2026 a las 07:59h.
Continúa la investigación de los presuntos delitos de agresión sexual a menores cometidos supuestamente por el antiguo responsable de una tienda de chuches en el barrio donostiarra de Amara. La Ertzaintza comunicó el jueves que en el mes y medio que había transcurrido desde que dio a conocer el caso había recibido «nuevas denuncias» y que elevaba a catorce las posibles víctimas del mismo agresor, un joven de 22 años, nacionalidad española y que contaba con antecedentes policiales que lleva en prisión provisional desde el 30 de junio. En cuanto a las afectadas, tendrían entre 10 y 18 años de edad en el momento de los hechos, que se habrían producido entre 2020 y este pasado junio de 2026.
La Fiscalía de Gipuzkoa está investigando tres de todas las agresiones sexuales que pudieran haber ocurrido, pero según apuntan fuentes oficiales a este periódico, los hechos que examina no son recientes, sino que se produjeron en 2020 y sucedieron fuera del establecimiento, cuando el agresor tenía 17 años. Las tres víctimas no han formalizado ninguna denuncia por ahora. Preguntada la Ertzaintza por cuántas hay en total, el cuerpo policial no concretó a este periódico la cifra exacta.
Al menos tres juzgados de instrucción de Donostia están investigando lo sucedido con sus respectivos procedimientos. Los procesos judiciales son varios, pero todos están en su fase inicial una vez que la detención y su puesta en conocimiento a la sociedad -el 2 de julio- provocaran que varias adolescentes y jóvenes acudieran a la Ertzaintza para dar cuenta de lo presuntamente sufrido por parte del mismo autor. Esas declaraciones han provocado la apertura de más procedimientos en otros juzgados en la capital guipuzcoana. Algunos ya han comenzado las pesquisas pero otros, en cambio, no.
Debido a la diversidad de juzgados e instituciones que están investigando los atestados, todavía está pendiente por analizar lo sucedido caso por caso, valorar la gravedad de los hechos y analizar si se dan los requisitos legales para que los procedimientos se acumulen y se puedan llevar ante un solo juzgado y en una única causa. Las mismas fuentes oficiales señalan que, atendiendo al número de víctimas que la Ertzaintza señala que pueda haber, podría considerarse una «macro-causa» si todo termina unificándose. Por ahora, la Ertzaintza sí ha señalado que «los hechos investigados revisten especial gravedad y presentan elementos comunes en cuanto a su naturaleza y forma de comisión».
El de la gravedad podría ser un factor a tener en cuenta si las víctimas decidieran no denunciar pero la Fiscalía considerara necesario seguir con el procedimiento. De todos modos, esa vía es considerada poco probable actualmente.
Un llamamiento que dio frutos
El caso se abrió a finales de junio después de que la Ertzaintza tuviera conocimiento de la presunta comisión de un delito de agresión sexual a una menor de edad el jueves 25 y viernes 26 de junio. Sucedió en dos ocasiones en días consecutivos en el interior de la tienda de chuches ubicada en el barrio de Amara. La policía autonómica, después de realizar sus pertinentes investigaciones, detuvo el 30 de junio al presunto autor. Dos días después el juez decretó su ingreso en prisión provisional.
Desde entonces la policía autonómica ha recabado más declaraciones tras hacer un llamamiento a la ciudadanía en la búsqueda de más delitos y ha concluido que las posibles víctimas del mismo presunto agresor son actualmente catorce, todas de entre 10 y 18 años en el momento en el que habrían ocurrido los hechos. En la actualización que realizó el jueves de cómo está la situación, volvió a hacer un llamamiento para que aquellas personas que pudieran haber sufrido hechos de naturaleza similar relacionados con el investigado se pusieran en contacto con la Ertzaintza.
«Estamos impactados, nunca te imaginas que pueda ocurrir algo así»
Si la primera presunta agresión sexual desvelada el 2 de julio provocó sorpresa en el barrio y entorno más cercano de la tienda de chuches, la comunicación de la Ertzaintza en la que elevaba a catorce las posibles víctimas ha causado una gran conmoción en los amaratarras que residen cerca del establecimiento. «Estamos impactados, nunca te imaginas que pueda ocurrir algo así», relataba un vecino que prefirió mantener su anonimato «por respeto a la familia; la conocemos y lo está pasando muy mal». Una señora mostraba su preocupación sobre las últimas informaciones, y pedía a los cuerpos policiales correspondientes «mayor transparencia». «No sabemos ni un detalle de lo que haya podido pasar, ni de qué tipo de agresiones... Creo que con tanta cantidad de víctimas deberían haber dado más información».
El establecimiento en cuestión, ubicado en una zona de mucho movimiento de niños, sobre todo durante el curso escolar, permanecía ayer abierto y lo lleva un familiar. Pocos rastros quedan de las pintadas que realizaron en la persiana y la pared de la tienda hace mes y medio, cuando se conoció la noticia.
El comercio, además de una tienda de chuches, es un punto recurrente de recogida de paquetes de compras online, como de la compañía Vinted. Clientes adultos que frecuentaban la tienda por este motivo transmitían ayer que «habré entrado unas 8-10 veces para dejar o recoger paquetes, y el ambiente en el interior era extraño, muchas veces había niñas de entre 13 y 15 años que estaban ahí dentro sin comprar, sin hacer nada».
Ayer reinaba la normalidad, con la llegada de varias furgonetas con paquetes a la puerta de un establecimiento al que seguían entrando los clientes.
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