Plato blanco con ensalada de lechugas, rebanadas de persimón, semillas de granada, nueces y queso sobre una mesa de madera.

Un plato circular con ensalada de persimón, granada, lechuga y nueces se ubica en el centro de una superficie de madera. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La ensalada de persimón y granada combina sabores dulces, ácidos y frescos en un plato ligero. El primero aporta una textura suave, mientras que los granos de la granada suman jugosidad y un contraste crujiente.

Es una receta que puede servirse como entrada o guarnición, y admite hojas verdes, queso suave, frutos secos y una vinagreta con un toque cítrico. La clave es utilizar persimones maduros, pero firmes, para que mantengan su forma al cortarlos.

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Esta ensalada de persimón y granada es un plato frío que combina hojas verdes, fruta fresca cortada en rodajas y frutos secos. La técnica principal consiste en el desgranado cuidadoso de la granada, sin dejar restos de la piel blanca amarga, y en un aliño sencillo que resalta el dulzor natural de la fruta.

El tiempo total de elaboración es de 15 minutos. No requiere cocción, ya que todos los ingredientes se sirven en crudo. El tiempo se distribuye entre lavar y cortar las lechugas, laminar el persimón, desgranar la granada y montar el plato.

Esta receta rinde para 4 porciones como entrante o acompañamiento.

Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores precisos dependen de los ingredientes específicos.

Esta ensalada se recomienda consumir en el momento, una vez aliñada. Si se guardan los ingredientes por separado, sin aliñar, se conservan en la nevera hasta 1 día. El persimón y la granada pierden textura y frescura rápidamente una vez cortados y expuestos al aire.

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