(BUENOS AIRES).- “Me llamaron todo el partido mono, macaco y negro de mierda”, denunció Souza, arquero de Corinthians, después del empate 0-0 ante Rosario Central por la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores. El club brasileño repudió los insultos racistas recibidos en el Gigante de Arroyito y le reclamó a la CONMEBOL una investigación para identificar y sancionar a los responsables.

El episodio ocurrió el jueves por la noche, durante el segundo tiempo del partido disputado en Rosario. Souza se acercó al árbitro uruguayo Andrés Matonte para advertirle que estaba recibiendo insultos racistas desde el sector de la tribuna ubicado detrás de su arco.

El arquero aseguró que las agresiones se repitieron en distintos momentos del encuentro. Las expresiones racistas ya se escuchaban en el primer tiempo desde la tribuna situada detrás de Souza y continuaron después del descanso.

Matonte activó el protocolo antirracismo con la señal de los brazos cruzados en forma de “X” sobre su cabeza. El partido siguió sin una interrupción prolongada.

Ángel Di María, capitán de Rosario Central, se acercó al sector de la tribuna y pidió que terminaran los insultos después de conocer la denuncia de Souza.

Horas después, Corinthians difundió un comunicado oficial. Repudió de manera contundente lo sucedido, lamentó que el fútbol vuelva a ser escenario de un hecho de discriminación racial y anticipó que reclamará una investigación para identificar a los hinchas involucrados y aplicar sanciones. La CONMEBOL inició un expediente disciplinario contra Rosario Central por actos de racismo de dos hinchas contra los simpatizantes del conjunto brasileño, según informó el periodista Germán García Grova.

El caso quedó bajo análisis del organismo continental, que deberá definir las medidas contra el club rosarino. Corinthians exigió que el episodio no quede impune y que se individualice a quienes protagonizaron los ataques racistas en el Gigante de Arroyito.

En lo deportivo, Rosario Central y Corinthians igualaron 0-0 en el primer cruce de la Copa Libertadores. La clasificación a los cuartos de final quedó abierta para la revancha que se disputará en la Neo Química Arena de San Pablo. El resultado, de todos modos, pasó a un segundo plano después de la denuncia de Souza y del comunicado del club paulista.