ESPAÑA

Meloni amenaza con cerrar el espacio Schenguen mientras Francia dice que no puede "soportar las consecuencias de las políticas migratorias de sus vecinos"

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en una imagen de archivo

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en una imagen de archivoEFE

Actualizado Viernes, 31 julio 2026 - 08:50

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El cruce masivo de migrantes por la frontera entre Ceuta y Marruecos ya ha trascendido del plano nacional y se ha convertido en un problema Europeo. Y lejos de mostrar unidad, los socios de España no han mostrado su desacuerdo con la política migratoria de España, lo que ya provoca una crisis diplomática con Italia y Francia.

El país liderado por Giorgia Meloni anunció ayer que estudiarían el cierre de su espacio schengen con España como una medida para poder contener la posible entrada de personas migrantes tras la llegada de los mismos a Ceuta. Esta decisión la pueden tomar los países europeos de manera unilateral ante una amenaza sobrevenida. Pero la decisión y la forma de anunciarla no gustó al Gobierno.

La presidenta italiana afirmó en X: "Italia no se quedará de brazos cruzados. Estamos convocando a los organismos competentes, y al término de estas reuniones estamos preparados para intervenir también con instrumentos extraordinarios para defender las fronteras y la seguridad de los ciudadanos, como la suspensión del espacio Schengen con España". Fue más allá Antonio Tajani, el ministro de Asuntos Exteriores italiano, que afirmó que "las imágenes que llegan desde Ceuta demuestran cómo la decisión del Gobierno de Madrid de otorgar la ciudadanía española, por tanto europea, a más de 500.000 inmigrantes irregulares es profundamente errónea e incentiva el tráfico de seres humanos".

Esta reacción y las palabras de los políticos italianos provocaron el enfado del jefe de la diplomacia española, José Manuel Albares, que calificó en sus redes sociales la publicación de su homólogo italiano como "impropio del Ministro de Exteriores de un país socio y amigo del que esperamos solidaridad europea y no demagogia partidista". A continuación, Albares anunció que había convocado al embajador de Italia en España, Giuseppe Buccino, una herramienta diplomática para mostrar el malestar ante los hechos.

Además, para reforzar la postura del Gobierno, convencido de que el paso de los migrantes se debe a la sentencia que deja de permitir las devoluciones en caliente, desde la Oficina de Información Diplomática enviaron pasadas las diez de la noche del jueves un texto de tres párrafos informando de que "esta crisis en Ceuta no tiene nada que ver con la regularización de migrantes aprobada por el Gobierno de España como falsamente se está diciendo desde alguna instancia. Es falso que ninguna persona que haya cruzado en estos días pueda acogerse a este proceso ya que este exige unos requisitos muy definidos, como acreditar la residencia en España antes del 1 de enero de 2026 y haber permanecido en España 5 meses continuados en el momento de presentar la solicitud".

Reiteraban además que "esta crisis tiene su origen en una interpretación de la decisión del Tribunal Supremo, que prohíbe las devoluciones de personas que acceden a nado, que ha sido instrumentalizada por las mafias y las organizaciones criminales para aprovecharse de la situación de extrema vulnerabilidad de las personas migrantes". Y pese a la pasividad de la policía marroquí para actuar ante el paso de personas, insistían en que "la relación con Marruecos es excelente y la coordinación en migración y otros ámbitos sigue siendo muy intensa. Ambos países han acordado mecanismos de devolución de los migrantes que han cruzado ilegalmente la frontera". Para que el mensaje llegara a más gente, lo enviaron también en inglés, algo que no suele hacer la OID.

A pesar de la rápida reacción de Albares para tratar de frenar las críticas de los socios, otros países amigos de España también han señalado a la gestión del Gobierno como culpable del paso masivo de personas. Así, Michel Barnier, político francés pide "convertir la legislación [europea sobre migración] en acción: toda persona que se encuentre ilegalmente y no tenga derecho legal a permanecer debe ser devuelta de manera efectiva". Así mismo, afirma que "Francia no puede soportar las consecuencias de las políticas migratorias de sus vecinos. Si un Estado miembro toma decisiones que crean un factor de atracción para la migración irregular, debemos poder proteger nuestras fronteras de inmediato, particularmente con España".