La justicia social y la pobreza. La problemática del empleo y el bien común. Pero también la necesidad de practicar el “ayuno de la lengua” para frenar la violencia verbal -como propuso en la última Cuaresma- son algunos de los temas que el Papa Leon XIV ha puesto al tope de sus prioridades en lo que va de su pontificado. Y es precisamente ese mensaje el que, de repetirlo en su visita a la Argentina en noviembre, podría generar inocmodidad en el gobierno de Javier Milei.

Desde que se puso al frente del Vaticano, dejó en claro que mantendrá varios de los ejes impulsados por Francisco. Su encíclica Magnifica humanitas profundiza temas vinculados con la dignidad humana, el desarrollo tecnológico, la paz y la necesidad de una economía orientada al servicio de las personas.

Esos planteos generan una fuerte expectativa en la Iglesia argentina, donde han destacado el conocimiento que el Pontífice tiene de América Latina, una región donde desarrolló buena parte de su tarea misionera.

Otro de los ejes que suele remarcar León XIV es la necesidad de reducir la confrontación política. En junio pasado, durante una intervención ante el Congreso de los Diputados de España, pidió dejar de lado la polarización y fortalecer el diálogo entre los distintos sectores.

Ese planteo también encuentra eco en la realidad argentina, marcada desde hace años por fuertes divisiones políticas. En la Iglesia entienden que la convocatoria al consenso interpela a toda la dirigencia, sin distinción de espacios.

QUÉ ESPERA EL GOBIERNO

En este sentido, desde el Gobierno salieron a rechazar que haya rispideces con las autoridades eclesiásticas, que en varias oportunidades criticaron los niveles de pobreza de la Argentina. “El vínculo con la Iglesia (católica) está muy bien”, aclaró el canciller Pablo Quirno y agregó: “El Gobierno ha trabajado de manera permanente junto a la Santa Sede, la Nunciatura y la Conferencia Episcopal Argentina para avanzar en la organización de la visita. Existe una excelente coordinación institucional y en las próximas semanas continuaremos coordinando con la Santa Sede”.

Quirno insistió en que esta “no es una visita política, sino pastoral” y subrayó: “No vamos a hacer de esto una visita política, vamos a tener la colaboración de las diferentes autoridades para que la visita sea la mejor que Argentina ha tenido de un Papa”.

En esa línea, fuentes cercanas al Episcopado remarcaron que el objetivo principal del viaje será el encuentro del Papa con los fieles y no una intervención en la política local.

“La visita será pastoral. El Santo Padre viene a encontrarse con su pueblo, a transmitir esperanza y a fortalecer la unidad de la Iglesia”, señalaron desde la conducción eclesiástica.

Además, confían en que su presencia impulse una renovación de la misión pastoral en el país.

BIEN COMÚN E INCLUSIÓN

En sus primeros catorce meses de pontificado, León XIV envió dos mensajes especialmente dirigidos a la Argentina.

En septiembre de 2025, durante la Conferencia de la Unión Industrial Argentina, sostuvo que la economía debía orientarse al bien común y recuperar una mirada centrada en la inclusión y la justicia social.

Meses después, en un mensaje enviado a la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE), insistió en la necesidad de construir “una economía al servicio de la persona y del bien común”.

También es habitual que el Pontífice haga referencias al acceso a la Justicia. Durante el Jubileo de los Trabajadores del Poder Judicial, celebrado en Roma, definió como una forma de discriminación las dificultades que enfrentan muchos ciudadanos para acceder al sistema judicial.

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