(BUENOS AIRES).- “A Riquelme en los entrenamiento no había que tocarlo, había que dejarlo que juegue solo.” Así recordó Juan Forlín a Juan Román Riquelme como compañero en Boca, durante un diálogo con el programa Dupla Técnica. El canterano también repasó la dureza de sus años en las Inferiores, el paso por la pensión y el camino que lo llevó a debutar en Primera.
Forlín explicó que compartir entrenamientos con Juan Román Riquelme implicaba observar cada movimiento y escuchar cada indicación. “A Riquelme en los entrenamiento no había que tocarlo, había que dejarlo que juegue solo. Que no se golpee. Con Román era aprender cada vez que tocaba el balón o cada cosa que decía. Tener las orejas bien paradas porque era un manual de futbol. A mi me ayudó un montón, me acuerdo de que me tenía cagando pero en lo personal me ha ayudado mucho que me tenga de esa manera con la exigencia tan alta porque me hacía mejor. Me ayudó a no acomodarme con lo que soy sino a seguir creciendo”.
La exigencia de Juan Román Riquelme influyó en el crecimiento de Forlín y lo llevó a no conformarse con lo que ya había conseguido. El exdefensor contó que esa forma de acompañarlo lo ayudó a seguir mejorando.
Los años de Forlín en la pensión de Boca
Forlín describió el ingreso a Primera como la continuidad de una formación marcada por la dimensión de Boca y por la obligación de ganar. “Boca es un club grande donde se van a probar miles de chicos cada año. Entrar en Primera era como continuar con lo que te vienen inculcando de chiquito, es seguir con esa mentalidad. Ganar era el deber cumplido y hacer feliz a tanta gente. Vestir esa camiseta es una bendición, poder ponerme la ropa de entrenamiento y la camiseta para jugar era un privilegio”.
La etapa de unos 6 años que Forlín pasó en la pensión estuvo atravesada por la distancia de su familia. “He pasado momentos de soledad estando lejos de mi familia en la pensión de Boca, esa es la cara que no se ve. Los sacrificios que tiene que pasar uno para llegar a ese sueño que era jugar en la Primera de Boca. Mi sueño era mas grande que cualquier adversidad que se me ponía en el camino. Mi sueño de jugar en la cancha de Boca era muy grande. Pasé noches llorando en la pensión, de extrañar y no poder estar en cumpleaños, eventos que eran importantes. Teníamos un grupo en la pensión que ayudaban y la pasábamos super bien. Esos 6 años fueron duros pero bonitos”.
La trayectoria de Forlín en el club incluyó su paso por la pensión, el debut en Primera, una salida a Europa y el regreso en 2014 para tener su revancha. El oriundo de Reconquista había generado grandes expectativas como canterano, aunque no logró establecerse como se esperaba.
Forlín también se refirió al vínculo de Juan Román Riquelme con Boca y a la posibilidad de que llegara a ser presidente. “Siempre lo veía con amor por Boca. De alguna u otra manera cada vez que lo escucho siento que tiene un amor por Boca que es como si fuera parte de él. Eso es reciproco con la gente. Veo una relación que se lo ha ganado él a base de demostrar en partidos y en donde no se ve, también. No me había imaginado que podía llegar a ser presidente. Es escucharlo cada vez que habla y me sigue transmitiendo lo que me transmitía en su momento: ese amor por Boca y dar lo mejor para el club”.