(BUENOS AIRES).- Independiente quedó a un paso de incorporar a Ezequiel “Chimy” Ávila, el delantero de 32 años que quedó libre tras su salida del Real Betis y que días atrás aparecía en el radar de Boca. La dirigencia de Avellaneda ya le ofreció un contrato por dos años y el acuerdo está encaminado, a la espera de los documentos finales.

La negociación se aceleró ante una posible salida de Gabriel Ávalos a Olimpia. Ávila quedó con el pase en su poder después de finalizar su vínculo con el Betis y puede negociar libremente, por lo que Independiente no debe pagar una transferencia al conjunto español. Esa condición facilitó la operación.

El club ya tiene una propuesta verbal encaminada y el departamento legal trabaja en el contrato. La intención es terminar de acordar los detalles y sumar una incorporación de experiencia para el ataque. El jugador conoce el fútbol argentino y llega con una extensa trayectoria en España.

El paso por Europa

El último paso de Ávila por el fútbol argentino fue en San Lorenzo. Después jugó en Huesca, Osasuna y Real Betis, donde se consolidó en Primera. En su última temporada en el club andaluz disputó 30 partidos, con tres goles y tres asistencias en 1.020 minutos. Su paso total por el Betis dejó 68 encuentros, ocho goles y cinco asistencias.

En Osasuna, donde vivió sus mejores momentos en España, el Chimy se transformó en uno de los futbolistas más importantes del plantel. Antes de consolidarse en Europa atravesó momentos difíciles en su carrera y logró reconstruirse hasta llegar a una de las principales ligas del mundo.

Independiente valora su polifuncionalidad. El Chimy puede jugar como centrodelantero y también moverse por los costados, con intensidad y capacidad para generar espacios. Ese perfil encaja con la necesidad del Rojo de sumar alternativas ofensivas en un mercado que sigue activo.

La carrera contra otros interesados

La dirigencia de Avellaneda pretende acelerar porque Rosario Central y Tenerife también están interesados en el delantero. Boca lo había evaluado como alternativa para su ataque, aunque finalmente avanzó por Enner Valencia y concretó la llegada del ecuatoriano. La gestión por Ávila continuó pese a la reciente salida del entrenador Gustavo Quinteros.

El objetivo inmediato es cerrar los detalles del contrato. Si no aparecen inconvenientes de último momento, Ávila se sumará a Independiente y volverá al fútbol argentino como una de las principales cartas ofensivas del equipo, con la chance de reencontrarse con una liga que ya conoce y en la que dejó su huella antes de partir a Europa.