El Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga” clausuró de forma inmediata el servicio de comedor operado por externos para su personal, tras detectar un severo brote de gastroenteritis infecciosa aguda. Esta emergencia sanitaria dejó a 135 médicos residentes y de alta especialidad con síntomas de intoxicación alimentaria.
De acuerdo con la institución, a través de un comunicado informa este 3 de septiembre que el evento comenzó el pasado lunes 31 de agosto tras un aumento repentino de profesionales con cuadros de dolor abdominal, vómito, diarrea y fiebre leve. Actualmente, 41 médicos continúan hospitalizados bajo vigilancia y tratamiento, aunque todos se reportan en condición estable.
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Los análisis de laboratorio confirmaron que el brote está asociado temporalmente a la comida servida en las instalaciones. En los pacientes afectados se detectó la presencia de la bacteria Salmonella spp., y en al menos dos de los casos se identificó una coinfección con Escherichia coli enterotoxigénica (ETEC).
Mientras el personal médico se recupera, la institución mantiene una búsqueda activa de más personas expuestas. Asimismo, la investigación epidemiológica continúa en marcha para localizar la fuente exacta de contaminación y reforzar las medidas de prevención.
De acuerdo con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), la gastroenteritis es una inflamación intestinal que provoca síntomas como:
- Diarrea
- Fiebre
- Dolor abdominal
- Náuseas
- Vómito
- Deshidratación
Francisco Iván Hernández Hernández, coordinador de Atención Integral a la Salud en el Primer Nivel del IMSS, señaló que el calor, la ingesta de alimentos y agua contaminados y los malos hábitos de higiene son los principales factores que elevan el riesgo de enfermedad, en particular durante la temporada de altas temperaturas.
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Hernández Hernández advirtió que el umbral de alarma es claro: más de tres evacuaciones líquidas o semilíquidas en menos de 24 horas obliga a acudir a servicios médicos o de urgencias.

El funcionario también alertó sobre los signos de deshidratación, que representan el riesgo más grave de la enfermedad. El funcionario compartió las señales que indican que una persona reciba atención inmediata en urgencias, subrayando que niñas, niños y adolescentes, así como adultos mayores, requieren ser atendidos prioritariamente ante estos signos:
- Sequedad de piel y boca
- Taquicardia
- Respiración acelerada
- Somnolencia
- irritabilidad
- Hundimiento de ojos
Frente a ese volumen de atenciones, el coordinador del IMSS subrayó que una medida simple concentra el mayor poder preventivo: el lavado frecuente de manos o el uso de gel antibacterial reduce hasta en 80% la probabilidad de contraer la enfermedad. A esa recomendación sumó otras tres:
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- Evitar consumir alimentos en la vía pública
- Conservar los alimentos refrigerados o en lugares frescos
- Lavar y desinfectar frutas y verduras antes de consumirlas

Esta inflamación, según el IMSS, fue la tercera causa de atención médica de emergencia en las Unidades de Medicina Familiar del instituto durante el año 2019.