Horacio Melgarejo no guardó silencio. El director técnico de Cienciano tomó la palabra tras la caída ante Cusco FC por 2-1 y apuntó directamente contra Javier Rabanal, su colega en el banco rival, por la manera en que celebró el triunfo al término del encuentro.

Más allá del resultado, fue el comportamiento del entrenador ganador lo que acaparó la atención en el vestuario y en las cámaras que aguardaban en los pasillos del estadio.

Melgarejo describió gestos que consideró fuera de lugar, palabras que escuchó mientras subía al vestuario y una reflexión más amplia sobre lo que significa dirigir en una ciudad con tres clubes de peso en el fútbol peruano.

PUBLICIDAD

Horacio Melgarejo – Jesús Rabanal – Cienciano - Cusco FC – Liga 1 – Perú – deportes – 31 agosto
Javier Rabanal celebró con intensidad el triunfo de Cusco FC ante Cienciano, pero sus festejos incomodaron a Horacio Melgarejo. El DT cusqueño cuestionó sus gestos y palabras. (Cusco FC)

El DT de Cienciano fue preciso al señalar el momento que lo incomodó. Mientras se retiraba hacia el túnel, observó a Rabanal realizar señas que, a su entender, no correspondían a la situación ni al entorno. En las tribunas, según remarcó, había mujeres vinculadas tanto a los jugadores locales como a los visitantes. “Yo creo que Javier se equivoca en la celebración porque él hace señas que no corresponden a un buen gesto y donde estaban arriba mujeres de nuestros jugadores y de jugadores del rival”, señaló Melgarejo en declaraciones a los medios presentes.

El cuestionamiento no se limitó a lo gestual. Ya en el vestuario, mientras se cambiaba, Melgarejo escuchó a Rabanal subir la escalera con frases cargadas de agresividad. “Griten ahora, hijos de p..., festejen ahora, hijos de p...”, fueron las palabras que, según el entrenador de Cienciano, lanzó su par en ese momento. La secuencia, que también quedó registrada en videos, reforzó su postura crítica sobre la conducta del técnico de Cusco FC.

PUBLICIDAD

Antes de abordar el fondo del asunto, Melgarejo anticipó un cambio en su rutina de pospartido. Explicó que, independientemente del resultado, a partir de ahora optará por retirarse al vestuario en cuanto finalice el encuentro, sin detenerse en la zona mixta ni en los alrededores del campo. La razón, dijo, es esquivar la presión mediática que siente sobre él en cada jornada.

“Tomé una decisión para que lo sepan. Cada vez que termine un partido, ganemos o perdamos, me voy a ir al vestuario. No quiero estar más ahí porque hay cámaras y lupas que me están siguiendo y no les quiero dar de comer”, explicó el entrenador argentino.

PUBLICIDAD

La aclaración llegó antes de que profundizara en lo ocurrido con Rabanal, como un marco que explicaba también por qué no presenció el festejo completo, sino apenas una fracción al pasar.

Horacio Melgarejo – Jesús Rabanal – Cienciano - Cusco FC – Liga 1 – Perú – deportes – 31 agosto
El clásico cusqueño dejó una discusión que fue más allá del resultado. Horacio Melgarejo recordó el peso de Cienciano, Cusco FC y Garcilaso en la ciudad y pidió respeto entre sus protagonistas. (Cienciano)

Melgarejo amplió su análisis más allá de lo anecdótico. Planteó que Cusco no es una ciudad de un solo club, sino un territorio futbolístico compartido por Cienciano, Cusco FC y Garcilaso, tres instituciones con historia e identidad propias. Desde esa lectura, cuestionó que Rabanal no tenga en cuenta ese contexto al momento de celebrar.

Aclaró que mantiene una relación cordial con jugadores de los tres planteles, que se cruzan con frecuencia y que la competencia entre ellos es intensa pero respetuosa. “Yo les quiero ganar, ellos me quieren ganar, eso está clarísimo”, reconoció. Sin embargo, trazó una línea entre la rivalidad deportiva legítima y las formas con que se expresa una victoria.

PUBLICIDAD

También recordó el pasado de Rabanal en Universitario de Deportes donde su ciclo no prosperó a pesar del entusiasmo inicial. Lo mencionó no como un ataque, sino como un argumento para sostener que la mesura es una virtud que se aprende con el tiempo y que la ciudad del Cusco le dio a Rabanal una segunda oportunidad en el fútbol peruano que merece ser honrada con otro talante. “Él tiene que tener un poquito más de cuidado, porque la ciudad de Cusco le dio la posibilidad de meterse otra vez en el fútbol peruano”, cerró Melgarejo.

La declaración cayó en un ambiente todavía caliente por el resultado del clásico regional. Cusco FC sumó tres puntos importantes, pero el debate que dejó la jornada excedió lo estrictamente futbolístico y se instaló en el terreno de las formas, los gestos y el peso de las palabras en un contexto de alta rivalidad.

PUBLICIDAD