21 de septiembre, 2026 - 07h00
El último informe del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA 2025) debe significar un halón de orejas para todos los sectores, no solo al sistema educativo, aunque sea el principal responsable de la enseñanza aprendizaje a los estudiantes.
Si bien los resultados de las pruebas tomadas a estudiantes en tres materias (matemáticas, ciencia y lectura) han sido bajos, debiera servir como oportunidad para retomar la senda del desarrollo, el mejoramiento de la calidad educativa y un llamado de atención para preocuparse del tema y convocar a todos los sectores para tomar correctivos e impulsar rectificaciones.
Esto implica reflexionar sobre los cambios en el modelo educativo, mejorar no solo el rendimiento sino los conocimientos de los jóvenes en medio de un mundo tan cambiante, con el predominio de las nuevas tecnologías, incluida la inteligencia artificial (IA), que son importantes y necesarias pero no únicas ni se puede depender solo de ellas, como la mayoría de chicos hace, en lugar de tornarles más creativos, resilientes y más lectores.
Según expertos y académicos, el reflejo de las nuevas tecnologías se evidencia en las restricciones en otros campos, el vocabulario limitado, las dificultades para concentrarse, discernir e identificar las ideas principales, no hacer una lectura demasiado mecánica, sin razonamiento lógico, con dificultades para atender. Existen problemas de comprensión, leen poco y no entienden y luego no saben explicar las ideas. Hay inconvenientes de concentración, se distraen con facilidad, abandonan una lectura. Todo esto, según educadores, obedece en parte a la exposición constante a pantallas. Allí salta una interrogante sobre el papel de las nuevas tecnologías, del celular y las redes sociales, que no contribuyen en el proceso educativo si no se manejan con limitaciones, pero eso no significa que haya que eliminarlas sino aprender a utilizarlas.
Se resalta la influencia que tiene el entorno en el que se desenvuelven los adolescentes, sin la guía oportuna de padres de familia y los docentes ni el control de los tiempos y actividades.
También entra en juego la utilización de la IA, que resulta útil pero no única para depender totalmente de ella. Dónde queda el razonamiento lógico y el pensamiento crítico de los que tanto se ha hablado.
Esto no necesariamente es culpa o responsabilidad de una administración sino de todo un sistema, que debiera contar con políticas de Estado que trascienda un gobierno, en donde estén involucrados no solo los alumnos sino padres de familia, autoridades, docentes. Dónde está la universidad ecuatoriana para aportar con sus investigaciones sobre esta realidad que debiera preocupar a todos.
Esta problemática sin tomar en cuenta otros hechos muy graves que afectan en la actualidad. La violencia y las drogas, que circulan con el microtráfico y la inclusión de niños y adolescentes al sicariato, en medio del descuido de los padres y la existencia de familias desestructuradas.
Este informe debe ser utilizado positivamente para hacer una evaluación comparativa y determinar las competencias, conocimientos, habilidades y destrezas de los estudiantes y, con ello, adoptar decisiones oportunas y acertadas. (O)