No es simple déjà vu. Google está listo para probar suerte en el mercado de los portátiles... otra vez. Los Chromebook sin duda amasaron una fanaticada, pero la firma de Mountain View parece haber concluido que no son la fórmula competir con macOS o Windows. Así nace el concepto de los Googlebooks.
Se trata, en términos simples, de una nueva categoría de computadores portátiles diseñados para suceder a las Chromebooks mediante la integración nativa de Android y funciones avanzadas de inteligencia artificial. Este ecosistema, desarrollado bajo el nombre en clave Aluminium OS, busca competir directamente con Apple ofreciendo una sincronización profunda con teléfonos móviles y acceso total a la Google Play Store.
Cada Googlebook cuenta con materiales premium como aluminio, aleación de magnesio y fibra de carbono. Google los dotó de componentes premium de socios como Dell, HP y Lenovo, incluyendo pantallas táctiles sensibles con definición OLED de hasta 2,8K, trackpads de cristal háptico y teclados retroiluminados. Bajo el capó, procesadores de última generación de Intel y Qualcomm — combinados con NPUs dedicadas capaces de más de 45 TOPS — ofrecen un rendimiento ágil en el dispositivo y hasta 14 horas de autonomía.
Al ser Google, los dispositivos cuentan con características distintivas como el Glowbar para notificaciones visuales y el Magic Pointer para interactuar con Gemini. De este último, dice Google: “Es una función que desarrollamos junto con el equipo de Google DeepMind, que lleva la utilidad de Gemini directamente a tus dedos. Solo tienes que mover el cursor y ver cómo cobra vida con Gémini, ofreciendo sugerencias rápidas y contextuales cada vez que señalas algo en tu pantalla. Señala una fecha en un correo electrónico para concertar una reunión, o selecciona dos imágenes — como tu salón y un sofá nuevo — para visualizarlas instantáneamente juntas. Te permite pasar de la idea a 'He terminado' en solo unos clics”.
¿Cómo se diferencia de un Chromebook?
El nuevo Googlebook se diferencia de un Chromebook tradicional principalmente en su arquitectura de software, su integración de inteligencia artificial, su rendimiento de hardware y la sincronización con el ecosistema Android.
Mientras que un Chromebook tradicional utiliza Chrome OS (un sistema operativo ligero basado en Linux enfocado en la web que ejecuta aplicaciones Android mediante emulación), el Googlebook reemplaza la pila tecnológica de Chrome OS por Aluminium OS, basado en Android 17. Esto permite que las aplicaciones de Android se ejecuten de forma nativa sin emulación, al tiempo que mantiene el navegador Chrome de escritorio completo y un entorno de comandos y apps de Linux a través de una máquina virtual.
Destacan características como Cast My Apps, para abrir las aplicaciones del teléfono directamente en la pantalla de la laptop, Continue On, para iniciar una tarea o correo en el móvil y continuarlo en la laptop y Quick Access, que permite acceder a fotos y archivos del teléfono sin transferirlos manualmente.
Todos los modelos parten con un mínimo de 16 GB de RAM, procesadores avanzados (como Intel Core Ultra o Snapdragon X Elite) y acabados en materiales como aluminio, magnesio y fibra de carbono. Y, a diferencia del Chromebook, el Googlebook no tiene pretensiones de ser la opción económica. En cambio, se posiciona como una categoría premium de alto rendimiento con precios a partir de los 899 dólares.
Es algo que no fallaron en notar medios como Ars Technica, que dijo: “Los primeros Google Book están disponibles a través de varios fabricantes que llevan años produciendo Chromebooks, pero no esperes precios de Chromebook. Solo hay un modelo por debajo de los mil dólares, y el resto superan con creces esa cifra”.
Bueno, pero… ¿por qué?
La decisión corporativa de Google de lanzar el Googlebook responde a una reestructuración estratégica para consolidar su ecosistema y adaptarse a la evolución de la computación personal. Chrome OS nació, en su momento, como respuesta al dominio de Microsoft en las computadoras de escritorio, pero el Googlebook es una respuesta directa al ecosistema unificado de Apple.
La firma de Steve Jobs, Tim Cook y, ahora, John Ternus genera una fuerte fidelización entre su base de usuarios gracias a la integración fluida entre sus dispositivos. La mayoría de los usuarios de Android utilizan computadoras con Windows que ofrecen una experiencia de integración inconsistente, mientras que los Chromebooks solían ser ignorados por la percepción de ser equipos poco potentes.
A pesar de ser considerado un sistema sólido, lo cierto es que Chrome OS nunca logró el volumen de desarrollo, catálogo de aplicaciones ni soporte de controladores que tiene Android. Al reemplazar la pila tecnológica de Chrome OS por Android, Google logra que las aplicaciones móviles se ejecuten de forma nativa sin necesidad de emulación, aprovechando la madurez de Android para entornos de productividad.
Y, claro, como el Googlebook está diseñado específicamente para la era de la inteligencia artificial, integrando Gemini a nivel de plataforma y comercializando la combinación de Android y Gemini como "Sistemas de Inteligencia" en lugar de sistemas operativos convencionales, es posible que Google tenga la trifecta de un ecosistema perdurable.
El tiempo lo dirá. Por ahora, el reto para Google, que ha avanzado considerablemente con sus celulares, es convencer a los usuarios de que su nueva laptop se comporta como un entorno de trabajo potente e integrado y no solo como un sistema operativo móvil adaptado a una pantalla grande.