
(Enviado especial a Carolina del Norte, Estados Unidos) La relación política y la sintonía ideológica entre Luis Caputo y Scott Bessent es notoria: anoche en la cena oficial del G20 de Finanzas, el secretario del Tesoro sentó en su mesa al ministro de Economía, y hoy ambos mantendrán un encuentro a puertas cerradas para ratificar los vínculos geopolíticos entre Donald Trump y Javier Milei.
Bessent es el anfitrión del G20 que se lleva a cabo en el apacible pueblo de Asheville -Carolina del Norte-. Su agenda está en jaque por los constantes pedidos de los 20 ministros de Economía, los 20 presidentes de los Bancos Centrales y las decenas de funcionarios y burócratas que se apiñan en un legendario hotel cinco estrellas, sede del foro multilateral.
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El secretario del Tesoro fue selectivo al momento de cerrar su agenda de trabajo, y no dudó cuando desde el Palacio de Hacienda pidieron una reunión formal.
Bessent sentó anoche a Caputo junto a sus colegas de Italia, Francia, Japón y Polonia, en un gesto político que fue observado con atención desde las otras mesas que ocupaban importantes ministros de Europa, Asia y la Liga Árabe.
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Hoy, el funcionario de Trump recibirá en sus oficinas ad hoc del hotel The Ommi Grove Park Inn a Caputo, que estará acompañado por Santiago Bausili-presidente del Banco Central-, José Luis Daza-secretario de Política Económica- y Vladimir Werning-vicepresidente del Banco Central-, quienes integran la delegación oficial de la Argentina.

Bessent cumple un papel central en la relación privilegiada que Milei construyó con Trump. Por instrucción directa del presidente de Estados Unidos, el secretario del Tesoro respaldó el programa económico argentino a pocos días de los comicios de octubre de 2025, y fue una pieza importante cuando surgieron objeciones técnicas dentro del FMI.
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Sin embargo, la influencia política de Bessent, que entiende como pocos la lógica de poder de Trump, no termina en el caso argentino. El secretario del Tesoro diseñó las sanciones comerciales contra Irán y juega un papel esencial al momento de fijar disposiciones que sirvan para contener la inflación doméstica.
En este contexto, Caputo y la comitiva oficial tendrán una oportunidad única para conocer los próximos pasos geopolíticos de la administración republicana.
Milei es socio privilegiado de Trump, y sus decisiones desde la Casa Blanca impactan en la agenda doméstica del gobierno libertario.
Una derrota del presidente de los Estados Unidos en los comicios del 3 de noviembre puede afectar los eventuales niveles de colaboración estratégica de Washington con Buenos Aires.
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Ayer al mediodía, Caputo defendió el programa de ajuste del Gobierno. El ministro remarcó que la inversión privada debe ser el principal motor del crecimiento y subrayó la importancia de contar con reglas claras y menor intervención estatal
En la sesión, estaba Kristalina Georgieva, directora gerente del FMI y aliada incondicional del ministro de Economía en Washington.
Cuando terminó ese tramo de la sesión, Infobae le preguntó a Georgieva cuándo se encontraría con Caputo. “Pronto, en cualquier momento”, le contestó la directora gerente a este enviado especial. Tres horas más tarde, pasadas las 15 de Buenos Aires, Caputo posteó en su cuenta de X que dialogó con Georgieva en un intermedio de las sesiones del G20 de Finanzas.
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“Gran encuentro con en el marco de las reuniones del G20. Aprovechamos para conversar sobre la agenda económica de la Argentina y los avances que estamos logrando para consolidar la estabilidad y fortalecer el crecimiento”, posteó el jefe del Palacio de Hacienda.
Por su parte, la titular del FMI expresó: “Fue un gusto ponerme al día con Luis Caputo sobre la impresionante recuperación económica de Argentina, fruto de buenas políticas y una implementación sólida”. Tras su participación en el G20 de Finanzas, Caputo tiene previsto volar directo a Buenos Aires.
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