Ávila, 5 ago (EFE).- Cuando se cumplen dos semanas desde que se declaró en el término municipal de Burgohondo (Ávila) el mayor incendio de la historia de España, con más de 50.000 hectáreas arrasadas, la Junta de Castilla y León ha bajado el Índice de Gravedad Potencial (IGR) de 2, el nivel máximo, a 1.
El anuncio ha sido realizado, en declaraciones remitidas a los medios de comunicación, por el delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Ávila, José Francisco Hernández, tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado Provincial (CECOPI), que ha quedado disuelto, tras la aprobación de esta medida "al desaparecer las causas que provocaron el IGR 2 hace dos semanas".
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Hernández ha explicado que esta medida "no supone ninguna disminución en los medios que tiene a disposición el operativo", que en su momento llegó a contar con más de 3.000 personas y medios humanos y materiales de varios países, de manera que seguirán trabajando hasta "su definitiva extinción".
En su condición de dirección de INFOCAL (Plan Especial de Protección Civil ante Emergencias por Incendios Forestales en Castilla y León), el delegado territorial ha agradecido el trabajo de los integrantes del CECOPI, así como a la ciudadanía, cuya colaboración ha resultado "esencial para que el incendio no haya tenido peores consecuencias de las aún ya consabidas".
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"Es el momento de la recuperación. Es el momento de mirar hacia adelante y de permanecer unidos, cohesionados y ayudar entre todos para que la situación mejore de manera paulatina con el transcurso del tiempo", ha concluido Hernández, que en la primera sesión del CECOPI de este miércoles, ya había hablado de la posibilidad de que el IGR fuera rebajado, como así ha sido.
Este fuego, que tiene un perímetro de unos 160 kilómetros, ha arrasado un territorio de gran riqueza medioambiental y paisajística, en el que ha ardido numerosa masa arbolada, entre la que destaca la Reserva Natural del Valle de Iruelas, donde se encuentra una de las mayores colonias de buitre negro de Europa.
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A su paso, las llamas han dejado un paisaje de devastación en el valle del Alberche y en la comarca del Alto Tiétar, lo que llevó en sus jornadas más críticas a desalojar hasta 35.000 personas de dieciséis municipios y a confinar a más de 10.000 en otros cinco.
El humo procedente de este enorme incendio llegó hasta la capital y parte de la comarca de La Moraña, situadas a más de 50 kilómetros de las zonas afectadas, pero también a otras provincias cercanas.EFE
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