Política

Acusa al Gobierno de tener "menos principios que algunos clanes de crimen organizado"

Alberto Núñez Feijóo y José María Aznar, este viernes, en la clausura del Campus Faes 2026.

Alberto Núñez Feijóo y José María Aznar, este viernes, en la clausura del Campus Faes 2026.

Actualizado Viernes, 25 septiembre 2026 - 14:08

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Para Alberto Núñez Feijóo, la pregunta que deben hacerse los partidos en el camino ya en marcha hacia la próxima cita electoral es "a qué se convoca a los españoles". Y el líder del PP ya sabe cual es su respuesta, aquella con la que él se dirigirá a los ciudadanos en busca de su confianza: "Quiero convocar a los españoles a renovar el contrato social, el contrato social que sustenta cualquier democracia". "Lo que se ha roto en España es el contrato social que alimenta la confianza en el Estado", ha expuesto Feijóo en el acto de clausura del Campus FAES, y así se ha comprometido a poner en marcha una "reconstrucción nacional" si llega a La Moncloa.

El acto de este viernes, en el que el líder popular ha estado arropado por el ex presidente del Gobierno José María Aznar, ha adquirido en muchos momentos tintes de un discurso de arranque de precampaña. Feijóo ha dibujado las próximas elecciones generales como una "gran convocatoria nacional" a la que, ha dicho, se dirige "con seguridad, pero sin triunfalismos". "Nada está hecho todavía", ha querido enfatizar, para señalar además que una hipotética victoria de la derecha en las urnas "sería solo el principio". "Mi objetivo no termina con echar a [Pedro] Sánchez, sino acabar con todo lo que representa", ha lanzado.

Feijóo ha ahondado a lo largo de todo su discurso en esa idea, bajo el argumento de que en nuestro país se ha "roto" el "contrato social que alimenta la confianza en el Estado". "España no necesita una mera sustitución de su gobierno, necesita una reconstrucción nacional", ha recalcado el líder popular, presentándose a sí mismo como el candidato dispuesto a ponerla en marcha. "Mi única ambición es reconstruir mi país. No tengo una carrera por construir, y tampoco tengo una salida posterior que buscar", ha deslizado en este sentido.

Antes lo había elogiado Aznar reiteradamente. "La victoria de Alberto será la victoria de todos los españoles", ha sostenido el ex presidente, también ensalzando su "sentido de Estado y vocación netamente gubernamental". Aznar ha puesto en valor al líder popular frente a sus rivales a uno y otro lado, llamando a "elegir políticos y no demagogos" y destacando su "patriotismo", en lo que se puede leer como un dardo hacia quienes están más a su derecha: "[A Feijóo] no le hace ninguna falta disfrazarse de capitán de los tercios para presumir de español".

Recibiendo con "tranquilidad" la "escasa presión" que ha puesto sobre él Aznar, ha dicho irónicamente Feijóo, el líder popular ha expuesto en su discurso los que serán los ejes de su política si llega a La Moncloa. Y lo ha hecho insistiendo repetidamente en que su objetivo es dar un giro de 180 grados al rumbo marcado por el actual Ejecutivo, contra el que no ha escatimado en críticas: "Vivimos bajo un Gobierno con menos principios que algunos clanes de crimen organizado", ha llegado a lanzar.

Feijóo ha abogado por "-restaurar las instituciones" y "revertir la captura partidista de los contrapoderes del Estado -"jueces independientes, fiscales independientes, órganos reguladores independientes"-. "Que las cosas funcionen, que no haya apagones, que el tren llegue a su hora", ha trasladado el popular como compromiso, recalcando también su apuesta por bajar impuestos para no "seguir exprimiendo" a la clase media.

El dirigente ha expuesto también que su proyecto perseguirá lograr "que trabajar sea indiscutiblemente más rentable que no trabajar" y al hilo de esto, ha defendido que las ayudas sirvan "para levantarse, no para condenar a nadie a depender eternamente de ellas". Menos burocracia, control sobre la inmigración y "un país con orden y con seguridad", ha defendido Feijóo. Y, sin olvidar la mención a la situación en Ceuta, el popular se ha comprometido a hacer de España un "socio fiable, pero nunca una nación subordinada". "Sánchez ha sido un presidente sumiso, dentro y fuera de España. Yo solo debo obediencia a mi país", ha rematado.