Alberto Núñez Feijóo ha abierto este sábado el curso político con una doble ofensiva para esclarecer la actuación del Gobierno durante la crisis migratoria de Ceuta. El PP exigirá la comparecencia en el Senado de la directora del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Esperanza Casteleiro, para aclarar qué información manejaba el Ejecutivo antes de la entrada masiva de migrantes desde Marruecos y, además, se personará en la causa abierta en la Audiencia Nacional.

"Los españoles tienen derecho a conocer toda la verdad", ha reclamado durante el tradicional arranque de curso de los populares en la Carballeira de San Xusto (Pontevedra), donde ha puesto el foco en las "evidentes contradicciones" surgidas en el seno del Gobierno sobre los avisos previos.

"En los últimos días hemos visto a la ministra de Defensa decir que los servicios de inteligencia informaron en tiempo y forma a la Policía, al Ejército, a la Guardia Civil y al Gobierno, mientras el propio Gobierno dice que la ministra no dice la verdad", ha contrapuesto. "Es evidente que alguien miente, aunque personalmente creo que mienten todos".

Ante esas versiones enfrentadas, los populares quieren que la máxima responsable del CNI explique en la Cámara Alta "exactamente cuándo avisaron, qué información trasladaron y qué sabía realmente el Gobierno antes de la invasión".

La ofensiva no se limitará al terreno parlamentario. "Una de las mayores afrentas a nuestra soberanía en lo que llevamos de democracia no puede quedar sin consecuencias", ha advertido Feijóo antes de anunciar que el PP se personará en la causa para "asegurarse" de que "los responsables del abandono tengan que rendir cuentas ante la Justicia".

El líder de la oposición ha situado también en el centro de sus reproches la tardanza con la que, a su juicio, reaccionó el Ejecutivo. España, ha sostenido, vive desde finales de julio una situación "sin precedentes" que afecta a su integridad territorial y exigía una respuesta inmediata y coordinada. "¿Y qué hizo el Gobierno? Ausentarse, cerrar por vacaciones, dejar la música del verano y abandonar Ceuta".

Feijóo ha reprochado a Sánchez haber tardado un mes en declarar la situación de interés nacional, establecer un mando único, solicitar la intervención de Frontex y anunciar el refuerzo de las plantillas de Extranjería. "En definitiva, ha tardado un mes en copiar las propuestas del PP", ha resumido. "Todos tienen derecho a descansar, pero no a desproteger a la gente, ni a desatender a su país, ni a mentir".

Frente a esa censura, ha reivindicado la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y de los militares desplegados en Ceuta. Ellos, ha defendido, "han cumplido" y por tanto, la responsabilidad recae en quienes no les proporcionaron "medios ni cobertura legal" y "les dejaron vendidos".

Especialmente crítico se ha mostrado con las condiciones en las que tuvo que actuar el Ejército. "Ver al Ejército de nuestro país tener que retirarse por no disponer de ningún medio para defenderse ante Marruecos es indignante para España", ha denunciado.

A partir de ahí, Feijóo ha elevado la defensa de Ceuta al terreno de la integridad territorial. La ciudad autónoma, ha subrayado, no puede ser considerada un "territorio de segunda", una "periferia" o una "pieza a negociar". "Ceuta y Melilla son tan españolas como Madrid, Barcelona o Málaga. Son España".

El presidente del PP viajará el próximo 2 de septiembre a Ceuta "en representación del primer partido de España" y ha llamado a los ciudadanos a participar esa misma tarde, a las 20.00 horas, en las concentraciones ante los ayuntamientos. "Necesitan sentirse arropados", ha explicado, antes de trasladar un compromiso a los ceutíes: "No os vamos a abandonar".

EL "CURSO POLÍTICO DEL CAMBIO"

Con Ceuta como principal carga contra el Gobierno, Feijóo ha dado también el pistoletazo de salida al que ha bautizado como "el curso político del cambio". Un periodo en el que habrá elecciones municipales, autonómicas en buena parte de España y, según ha vaticinado, también generales.

Para el presidente del PP, lo sucedido en la ciudad autónoma trasciende la propia emergencia migratoria y refleja un deterioro más amplio. "Ceuta no es una excepción. Ceuta es el síntoma de un Gobierno colapsado", ha asegurado. En ese mismo diagnóstico ha situado "la corrupción generalizada", el bloqueo parlamentario, la ausencia de nuevos Presupuestos y el abandono de la gestión pública. "Este país lo tiene todo para funcionar menos el Gobierno que lo haga funcionar".

Feijóo tampoco ha eximido de responsabilidades a los socios parlamentarios de Sánchez. A quienes ahora tratan de marcar distancias con el Ejecutivo les ha recordado que contribuyeron a sostenerlo durante la legislatura. "No hay héroes ni villanos en el sanchismo. Son todos villanos", ha explicado.

Con ese balance, ha dado ya por terminado el ciclo político de Sánchez y ha situado su desenlace en las próximas citas electorales. "El sanchismo ya está acabado, pero ahora toca certificar su defunción en las urnas".

El objetivo, ha explicado, es convertir en una mayoría suficiente tanto "el cabreo" como "la esperanza" que asegura percibir entre los españoles. Y para ello ha elevado el listón respecto a las generales de 2023. "No me conformo con ganar. Me comprometo a merecer ganar".

Feijóo aspira no sólo a volver a imponerse en las urnas, sino a hacerlo esta vez "con la contundencia necesaria para que no puedan gobernar quienes han perdido".

Arropado por el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, el secretario general del PP, Miguel Tellado, y el ex presidente del Gobierno Mariano Rajoy, ha presentado ese eventual cambio político como el comienzo de "la mayor reconstrucción desde la Transición".

"Lo han dañado todo y hay que reconstruirlo todo", ha proclamado antes de condensar su balance de los últimos meses en una de las frases más contundentes de su intervención: "Con Sánchez hemos visto la España apagada, la España calcinada y la España invadida".

Frente a ese escenario, ha prometido "romper democráticamente con la decadencia" mediante un "cambio profundo" basado en la "limpieza" y la "honestidad", la recuperación de los servicios públicos y la seguridad "en las calles, en las fronteras, en los hogares y en el futuro".

"Vamos a poner el país a funcionar", ha concluido.