El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha activado la cuenta atrás para el cambio político que necesita España ante un Gobierno "políticamente agotado, parlamentariamente bloqueado y éticamente inhabilitado". Lo ha hecho en el tradicional balance del curso político antes del parón estival tres años después de que Pedro Sánchez "decidiera gobernar a cualquier precio". El líder popular se basa en las últimas elecciones que se han celebrado en las distintas comunidades autónomas y las "victorias contundentes" que ha vivido su partido para augurar que "Sánchez sufrirá el mayor castigo electoral" en los próximos comicios. Esos resultados confirman, para Feijóo, que "España ha cambiado de opinión y solo falta que Sánchez cambie de domicilio".

La elección del 22 de julio para esta comparecencia no es casual, pues se trata de la víspera de que se cumplan tres años de las últimas elecciones generales, en las que el PP ganó con 137 escaños frente a los 121 del PSOE pero Sánchez consiguió armar una mayoría y ser investido en noviembre de ese año. El líder del principal partido de la oposición tiene esa fecha marcada en el calendario y, desde entonces, considera que "escándalos, condenas, mordidas, muros, incompetencia, cárcel y promesas rotas" han marcado la mayoría de la legislatura

A la manera en la que Sánchez logró erigirse como jefe del Ejecutivo una legislatura más, Feijóo también la ve una forma de corrupción pues no es "solo robar dinero público, amañar contratos y falsear facturas", sino también "usar el poder para beneficiar a unos pocos en perjuicio del conjunto y negociar principios básicos como la igualdad de todos los españoles únicamente para sobrevivir en el poder". En este sentido, en el desglose de promesas para liderar el cambio que necesita el país, ha fijado que reconstruirá "el pilar básico de nuestra convivencia" y "lo que es de todos se volverá a decidir entre todos"

Hablando de corrupción, la jornada del balance de Feijóo se ha producido un día después de la declaración ante el juez de Julio Martínez Martínez, socio del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, en la que situó al expresidente como mediador en el rescate de Plus Ultra aunque sin detallar qué gestiones hizo. Reaccionó la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, minutos después; y este miércoles Feijóo ha vuelto a hacerlo de la misma manera: metiendo en el mismo saco al exdirigente socialista y al actual Ejecutivo, pues Zapatero "nunca habría podido influir sin un Gobierno capaz de convertir sus gestiones en decisiones". 

El líder popular percibe un cambio de ciclo porque Sánchez ha perdido tanto "el respaldo social" como "su capacidad parlamentaria" y "toda autoridad moral". Tras ocho años de "deterioro progresivo", se ha mostrado esperanzado en que él será el próximo inquilino de la Moncloa porque que la ciudadanía "no quiera a este Gobierno no es tendencia, es sentencia". "Para el Gobierno lo peor aún está por llegar y a España le espera lo mejor: el cambio que pondrá fin a una legislatura que nunca debió empezar", ha continuado. 

Sin embargo, si el líder popular logra convertirse en el próximo presidente del Gobierno, le espera un arduo trabajo por delante, empezando por una "limpieza a fondo" de las instituciones. "Yo no quiero heredar el Gobierno de España, sino engrandecer a este país", ha fijado como meta, por lo que se presentará a las elecciones "para reconstruir la nación, no para administrar sus escombros". Eso sí, sin aventurarse en si el líder del Ejecutivo decidirá adelantar la convocatoria electoral y aunque ha dado la legislatura por finiquitada, ha apuntado a que "Sánchez pasará sus últimas navidades en La Moncloa". 

La gestión es otra de las grandes banderas que ha izado Feijóo para reconstruir el país y ha puesto el foco, en concreto, en cinco ámbitos prioritarios: vivienda, sanidad, infraestructuras, política migratoria y grandes reformas.