Sí, ya sé que empezamos mal, con un título de lo más ridículo, pero está pasando, valencianos y catalanes han movido ficha y plantado una especie de pica en Flandes.

¿Cuándo? ¿Dónde? En esa hora en la que los madrileños acostumbran a atizarse el café con leche con porras, o un trozo de tortadrillo con su respectivo café au lait in the Plaza Mayor, un maridaje de locos. Básicamente así es el desayuno castizo. Donde coexiste una palabra culmen de la polisemia: “bollo”, con ella designan desde una magdalena hasta un croissant, atravesando el agujero de un dónut y cayendo sobre una napolitana de crema. Todo es bollo, como en la geopolítica centralista, Madrid es el ático España y el resto de la periferia subalterna, los bajos turísticos.

Cremaet académico del Bar Mistela Chamartín en Madrid

Cremaet académico del Bar Mistela Chamartín en MadridPaco Alonso

El caso es que almuercitos y desayunos de tenedor, o sea, els esmorzarets y esmorzars de forquilla de la fachada mediterránea peninsular, han llegado hasta la capital del reino. Pero puntualicemos, para los valencianos el almuerzo es una actividad diaria de obligado cumplimiento, mientras que para los catalanes es un hito que se circunscribe al fin de semana.

En este tipo de iniciativas hay que destacar a los pioneros. Desde esta misma cabecera, Rosa Molinero le dedicaba un magnifico artículo a Júlia Valls y a Juan Daniel Ibiza, de Casa Badia en Madrid, por su defensa dels esmorzars de forquilla, basados en guisos tradicionales de cocina catalana, tortillas de patata con butifarra o sobrasada, cap i pota, mar y montaña, como las albondigas con gambas, pan amb tomaquet, crema catalana y un buen café.

Dicho esto, mi intención es homenajear a nuestros paisanos, los valientes emprendedores del grupo Gastroadictos, que en junio pusieron en marcha Mistela Chamartín, ni más ni menos que a la sombra del Santiago Bernabeu. ¡Pa chulo, mi pirulo! El local es fantástico, cuenta con una amplia terraza cubierta, prácticamente es otro local bien climatizado en una zona ajardinada con árboles frondosos y mucho espacio. En total tienen unos 400 m2 y capacidad para 200 comensales. En el interior mantiene el sobrio diseño de los locales del grupo, con un precioso guiño a la cultura hostelera madrileña, envuelto de referencias valencianas. Recuerdo cuando abrieron su primer bar en Torrefiel, Mistela, un año antes de la pandemia. Después vinieron La Sastrería, Cremaet, Cassalla, Adicto y Adicta, Barecito, Bajoqueta. Desde 2019 llevan un carrerón espectacular.

En Mistela Chamartín el equipo se esfuerza por ofrecer los almuerzos a los madrileños, algunos flipan, los valencianos que viven allí los disfrutan. No será fácil penetrar la coraza de los habitantes del foro, pero auguro que van a triunfar con los arroces, ahí poca competencia van a tener. En la excursión me acompañaba Raimon, fan incondicional de Cassalla. Como alumno del IES Abastos siguió con interés los primeros pasos del local, y si tienen algo que celebrar padre e hijo, se marcan un Cassalla. En Madrid hicimos lo mismo.

Han trasladado su estándar a la capital del reino con una relación calidad-precio más que interesante. Néstor me confesó que no ha sido nada fácil conseguir una rutina operativa y obtener proveedores, pero van a triunfar. Por las tardes, la magnífica terraza invita a tomar copas y lo tienen petado.

Cuando juegue el Valencia o el Levante contra el Real Madrid, tienen que ir a probar la Paloma de ensaladilla rusa con ventresca, los buñuelos cremosos de bacalao, mi plato favorito: la Calzone de oreja con pistachos y mayonesa ahumada, la sepia encebollada, las albondigas de vaca vieja, el steak tartar…

¡Anda, si no hemos hablado de los bocatas! Pues tienen sus clásicos: Copa del mundo (tortilla de patata, longaniza y alioli; Top Mussafes (sobrasada, queso y cebolla pochada); Serranito (jamón, lomo, tomate y pimiento verde); Chivito (pollo a la brasa, queso, tomate y mayonesa; Americano (bacon, patatas fritas, huevo frito, pimiento verde y mayonesa) ¡Sí! ¡Un bocadillo con patatas en Madrid! Con el gasto 8,90 €, el cremaet aparte.

¿Tú sabes lo que es almorzar y cerrar con un cremaet en esa terraza, mirando el rallador de queso del Santiago Bernabeu? Eso no tiene precio.

Insisto, lo van a petar con los arroces. Enhorabuena Rafa Recuenco, Israel Baquero, Néstor Vaccaro, Juanjo Masip y Víctor Mateos.