Por Paulo Quinteros20 AGOSTO 2026
Un estudio neurológico publicado en la revista NeuroImage detectó que mirar videos cortos que resultan atractivos en redes sociales está asociado con una reducción temporal de la actividad en regiones cerebrales vinculadas al control cognitivo.
La investigación fue realizada por científicos de la Universidad de Zhejiang y contó con 56 adultos jóvenes sanos, cuya edad promedio era de 23,3 años. Su actividad cerebral fue examinada mediante resonancia magnética funcional.
Los participantes observaron dos bloques de seis minutos con videos sobre personas, mascotas, videojuegos y naturaleza. Podían saltarlos cuando quisieran y, en promedio, descartaron cerca del 57% de los contenidos.
Los investigadores consideraron como “preferidos” aquellos videos vistos hasta el final. Durante su reproducción disminuyó la actividad en dos zonas que participan en tareas como supervisar la conducta, evaluar esfuerzos y ejercer autocontrol.
Se trata de la corteza cingulada anterior dorsal y la corteza prefrontal dorsolateral. Cuando aparecían videos que los participantes descartaban, la actividad de la primera región regresaba aproximadamente a sus niveles normales.
Sin embargo, los científicos advierten que el resultado no significa que los espectadores sufran algún deterioro.
La explicación propuesta es que el cerebro reduce parte del control cognitivo durante una actividad pasiva y de bajo esfuerzo.
El estudio también encontró una relación con los niveles de glutamato: los participantes con una mayor concentración mostraron una menor reducción de actividad. Aún así, los autores recalcan que se trata de una correlación y no de una relación causal.
La investigación tampoco analizó sistemáticamente el consumo compulsivo ni incluyó niños o adultos mayores. Además, considerar un video como “preferido” por haberlo visto completo no permite determinar por qué una persona decidió terminarlo.
Por eso, los resultados no demuestran que TikTok, Reels, Shorts u otras plataformas reduzcan la capacidad de atención. El trabajo solamente examinó efectos cerebrales inmediatos, sin determinar posibles consecuencias de una exposición prolongada.