
El Four Seasons Hotel and Residences Cartagena fue reconocido como el único hotel colombiano entre los 50 mejores del mundo, según la edición 2026 de la revista Robb Report, que lo incluyó en su selecto listado global de hotelería de lujo.
La distinción llega apenas meses después de la apertura oficial del complejo, que marcó el debut de la cadena en la ciudad tras una ambiciosa restauración de edificios patrimoniales.
Robb Report afirmó que la intervención realizada en Cartagena representa “un hermoso trabajo de diseño y reutilización de extraordinarios edificios históricos”, aludiendo a la transformación de un antiguo club social de estilo Beaux-Arts y un claustro franciscano del siglo XVI en espacios para huéspedes y visitantes.
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Desde 2023, el ranking elaborado por la publicación busca identificar las propiedades que ofrecen experiencias sobresalientes en hospitalidad de lujo.

El proceso de selección se basa en la opinión de sus 24 Travel Masters, especialistas que asesoran a algunos de los viajeros más exigentes del mundo, quienes proponen tanto hoteles nuevos como aquellos que ya habían destacado en ediciones previas.
El listado de este año reunió desde villas frente al mar y exclusivos resorts, hasta lodges en parajes remotos y edificios históricos restaurados en capitales europeas. Italia volvió a dominar en cantidad de hoteles seleccionados, mientras que India tuvo una presencia destacada. Debido al conflicto en la región, Oriente Medio no registró ningún hotel en la clasificación, y la Antártida reapareció con uno de sus exclusivos alojamientos.
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El criterio de selección de la publicación recae en aspectos como la calidad del servicio, la atención al detalle, la experiencia de los huéspedes, la arquitectura, el diseño y el entorno. Solo los hoteles que recibieron múltiples respaldos de los Travel Masters lograron ingresar al ranking.
En la edición 2026, los cinco primeros lugares fueron para Shinta Mani Mustang (Nepal), Singita Kwitonda (Ruanda), Hope Lodge (Escocia), Park Hyatt Tokyo (Japón) y Shakti Prana (India). En América Latina, únicamente Islas Secas, en Panamá, logró posicionarse entre los diez mejores, gracias a su enfoque en la conservación y experiencias de inmersión en la naturaleza.
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La inclusión del Four Seasons Cartagena en el ranking anual de Robb Report lo posiciona como un referente de la hospitalidad de lujo en Colombia y América Latina, evidenciando el impacto de su apertura y el valor que la publicación otorga a proyectos de conservación patrimonial y excelencia en el servicio.
El complejo de Cartagena ocupa varios edificios históricos del barrio Getsemaní. El lobby, el gran atrio y los restaurantes Grand Grill y Bar Lelarge funcionan en el antiguo club social de la década de 1920. Parte de las habitaciones se distribuyen en torno a un patio central con árboles centenarios de banyán, dentro de un claustro franciscano del siglo XVI.
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Además, antiguos teatros fueron recuperados y adaptados como espacios para eventos y propuestas gastronómicas abiertas al público, ampliando la oferta del establecimiento más allá de la tradicional hospitalidad.
Según la revista, los hoteles seleccionados comparten un compromiso con la excelencia y la autenticidad. La lista de 2026 refleja la diversidad de propuestas que hoy configuran el mapa global del lujo, desde retiros de montaña hasta resorts insulares y hoteles urbanos con historia.
El complejo, conformado por varios edificios históricos cuidadosamente renovados, busca atraer a una nueva generación de visitantes que valoran tanto el legado arquitectónico como la comodidad contemporánea.
Los visitantes del hotel encuentran una atmósfera donde, según la propia cadena, “la historia, la modernidad y la promesa del futuro se fusionan armoniosamente en una atmósfera de elegancia atemporal y hospitalidad de primer nivel”. La apuesta de Four Seasons consiste en ofrecer una experiencia en la que la memoria de Cartagena conviva con el diseño actual, reflejándose en la elección de colores, materiales y texturas.
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El proceso de transformación fue liderado por un equipo internacional de arquitectos y diseñadores, con un nombre destacado en su núcleo: François Catroux. En palabras del hotel, Catroux fue “un diseñador francés ampliamente reconocido por su impecable combinación de elegancia y confort”. Su intervención en Cartagena, uno de los pocos trabajos que realizó en el sector hotelero y también uno de los últimos antes de su fallecimiento, aportó una visión única, especialmente en el rediseño del antiguo Club Cartagena, un edificio que data de la década de 1920.