
El grado de inversión de Colombia sigue lejos en el corto plazo por la deuda alta, un déficit fiscal proyectado por encima del 7% del Producto Interno Bruto (PIB) y un crecimiento bajo, según el director senior de Soberanos de Fitch Ratings, Richard Francis.
Para que Colombia recupere el grado de inversión, la calificadora necesita ver un plan fiscal creíble del Gobierno, un presupuesto financiado y un ajuste de 3% del PIB que primero estabilice la deuda y luego permita bajarla. Francis dijo a Portafolio que ese esfuerzo tardaría entre dos y cuatro años y que también exigiría más crecimiento e inversión.
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Describió el punto de partida con una exigencia concreta: “El déficit fiscal del 7% del PIB es alto y necesitamos ver un ajuste del 3% del PIB”. También señaló que “queremos ver el plan del Gobierno, si es creíble y cuánto es el ajuste y de qué periodo”.
Situó el presupuesto como la primera prueba. “Estamos esperando la semana que viene por supuesto el Presupuesto, eso sería el primer paso”, afirmó.
Sobre la nueva administración de Abelardo de la Espriella, Francis evitó dar por suficiente el discurso oficial. “El Gobierno está hablando bien, quieren obtener un ajuste fiscal. Nosotros concordamos con eso, pero ahora queremos ver el plan. Una cosa es anunciar un ajuste y otra cosa es implementarlo”, anotó.
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El director senior de Soberanos de Fitch Ratings, Richard Francis, dijo que la calificadora quiere dejar atrás los presupuestos desfinanciados de los últimos dos años.
“Al menos queremos ver un Presupuesto financiado sin este hueco”, afirmó. También abrió la puerta a distintas fórmulas, siempre que el resultado sea verificable. “Se puede presentar algo con un hueco, pero diciendo que sí quieren una reforma tributaria o van a empezar recortes en estas áreas. Lo importante es ¿cómo el Gobierno va a obtener el plan financiado?”.
Insistió en que Fitch no mira solo el año inmediato, sino una senda más larga. “Un plan no solamente de 2027, saber cómo ellos van a obtener un ajuste en 2028, 2029 y 2030, porque un ajuste del 3% no se puede hacer en un año, va a durar al menos dos, tres o cuastro años”, indicó.
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Por supuesto, el terremoto aparece como un factor adicional sobre las cuentas públicas. “Yo no lo sé todavía, pero puede ser 1% del PIB”, dijo sobre su posible impacto en el déficit. Agregó que el Gobierno podría reacomodar partidas para financiar la reconstrucción sin elevar el gasto total.
En materia tributaria, Francis sostuvo que una reforma ayudaría por el lado de los ingresos, aunque no la planteó como condición única. “Una reforma tributaria sería buena en el sentido de que el Gobierno pueda obtener más ingresos”, dijo.
Precisó que el problema está en la rigidez del presupuesto colombiano. “Si el gobierno tiene un plan de 3% solamente del lado de gastos, está bien conmigo. El ajuste es lo importante para nosotros, es que debe ser creíble el ajuste del 3% de PIB. Y realmente los gastos son tan inflexibles, 3% del PIB sería muy difícil, casi imposible”, anotó.
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Mencionó algunas vías de corrección, aunque advirtió sus límites políticos y legales. “Se puede cambiar, por ejemplo, las fórmulas de incrementos de pensiones y de transferencias”, señaló. Pero matizó que eso “probablemente necesita una reforma tal vez constitucional y eso sería difícil”.
Al hablar de tiempos, Francis encuadró a Colombia dentro del comportamiento habitual de los soberanos que pierden esa nota. “Normalmente un país que pierde el grado de inversión se toma siete años en promedio para llegar de nuevo al grado de inversión”, dijo a Portafolio. Estom teniendo en cuenta que la calificación de la entidad para la deuda soberana de Colombia es BB con perspectiva estable y el país se encuentra en la categoría de no inversión (especulativa), presionado por retos fiscales y un alto déficit público.
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Añadió que el punto de partida actual todavía está lejos de esa categoría. “Colombia tiene una calificación de BB, dos escalones por debajo del grado de inversión”.
Aun así, dejó abierta la posibilidad de una mejora previa en la nota si aparecen señales fiscales suficientes. “Para eso necesitamos ver el plan del gobierno, ¿cómo van a obtener el ajuste?, la deuda en términos de PIB que al menos se esté estabilizando. Eso puede ser positivo y nosotros podemos pensar en algo, una mejora en la calificación, probablemente el más rápido en dos años”.
El retorno pleno al grado de inversión exigiría una condición adicional. “Probablemente necesitamos ver, no solamente deuda en términos de PIB estabilizándose, también empezando a bajar”, afirmó. Agregó que esa meta “normalmente sería para tal vez el próximo gobierno”.
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Richard Francis vinculó esa eventual mejora a una combinación entre ajuste fiscal y más expansión económica. “La única manera que puedo ver deuda en términos de PIB empezando a bajar es si el gobierno obtiene el ajuste, pero también el crecimiento incrementa más cercano a 4%”, destacó.
Según explicó, el escenario también requiere atraer inversión, elevar la relación entre inversión y PIB, mejorar la productividad y corregir el clima de negocios en el sector petrolero. Dentro de los factores que citó están reactivar la inversión pública en 4G y 5G y un mejor entorno para la actividad.
También planteó un posible impulso externo si mejora el desempeño de Venezuela. Dijo que, si el Gobierno empieza a construir esas condiciones, hay cambios en el sector petrolero, mejoras en el clima de negocios y más inversión en Venezuela, “es posible llegar al 4%”.
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