La interna entre el kirchnerismo duro y el kicillofismo suma otro capítulo de tensión. La diputada provincial Mayra Mendoza disparó sin filtros contra el gobernador bonaerense Axel Kicillof y fue categórica sobre quienes intentan despegarse de la etiqueta kirchnerista: “Esa mancha no se borra más”, sentenció la legisladora, que también acusó al mandatario de dividir al peronismo y de tratar con discrecionalidad a los municipios que no responden a su nuevo armado político denominado Movimiento Derecho al Futuro (MDF), con el que apunta a sostener su proyecto político para llegar a la presidencia en 2027.
El tramo más contundente de la charla —en el streaming Sakura— llegó cuando la diputada habló de Cristina Fernández de Kirchner, quien hace más de un año cumple arresto domiciliario. Mendoza consideró que algunos dirigentes peronistas no están a la altura del acompañamiento que la expresidenta necesita, tras años de liderar la construcción de un proyecto político nacional.
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“Todos tuvimos oportunidades (con CFK), algunos más que otros... Entonces hay una parte que yo no puedo entender, de deslealtad, desagradecimiento. Hay algunos dirigentes peronistas que no pueden reconocer esto y creen que la historia comienza cuando llegan ellos. No hay nada en la vida peor que ser desleal y desagradecido”, afirmó sin mencionar al gobernador, pero en una clara referencia hacia él.

La legisladora provincial recordó que Kicillof llegó al poder bajo la misma estructura política que ella integra, pero que al ser reelecto en 2023 optó por lanzar una nueva agrupación propia. “Tomó la decisión de dividir al peronismo”, afirmó Mendoza, y señaló que esa ruptura derivó en un trato discrecional hacia los municipios según su cercanía con el nuevo armado del gobernador. El caso de Quilmes es, según la exintendenta, el más ilustrativo: en sus últimos meses al frente del Ejecutivo municipal, aseguró que la gobernación no le respondía. “Lo llamaba como intendenta y no teníamos respuesta”, afirmó.
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La diputada detalló el impacto concreto que el desfinanciamiento del gobierno nacional tiene sobre el distrito. Según enumeró, hay más de 800 viviendas paralizadas, una estación de tren sin avanzar y convenios tripartitos para la construcción de escuelas —entre Nación, provincia de Buenos Aires y el municipio— completamente detenidos.
A eso se suma la deuda que la Nación mantiene con la provincia, que Mendoza cifró en 15 billones de pesos. “La decisión de Milei de desfinanciar la obra pública afecta muchísimo”, sostuvo.
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En cuanto al reclamo hídrico, explicó que Quilmes sufre anegamientos tanto por sudestada sobre el Río de la Plata como por los arroyos San Francisco y Las Piedras, y que el distrito llegó a crear por ley una cuenca que reúne ambos cursos de agua, pero el financiamiento provincial nunca llegó. “Que nos ayude”, insistió sobre los pedidos que viene realizando ante la gobernación sin obtener respuesta.