Manuel Sánchez Gómez
Londres, 25 ago (EFE).- El Chelsea ganó al Fulham, Cole Palmer y Joao Pedro hicieron un partidazo y Xabi Alonso se estrenó con victoria. Pero la imagen del partido la dejó Enzo Fernández. Cuando todos los jugadores 'blues' estaban agradeciendo el apoyo a la afición visitante en Craven Cottage, él hizo un tibio aplauso y se marchó a vestuarios. Por el camino le entregó la camiseta a un niño, pero el mensaje quedó claro. Algo está roto en la relación entre Enzo y el Chelsea.
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El argentino, suplente en la victoria contra el Fulham, ya expresó antes de verano su deseo de irse. El Chelsea le castigó con dos partidos de sanción, algo que el jugador sintió como una injusticia porque a Marc Cucurella, que también dejó caer que vería con buenos ojos una salida -como así fue-, no le ocurrió nada. Y durante el Mundial llegó la puntilla. Su actitud en el Inglaterra-Argentina le acabó por marcar. Por eso fue recibido con insultos y abucheos en Craven Cottage.
La afición local cargó contra él en el calentamiento, en la salida de los equipos y cuando saltó al campo. En cada balón que tocaba, el público hervía contra él.
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Y lo peor para él es que este resentimiento no parte solo de los rivales. En Stamford Bridge también le han abucheado, dejando clara la ruptura entre el que es uno de los mejores jugadores de este equipo y su gente.
Su travesía desde el saludo a la afición hasta el túnel de vestuarios era un mensaje claro. Quiere salir. Como también lo es su comportamiento tras el encuentro. El futbolista, esperando a la llegada del autobús del Chelsea, se encontraba sentado a las puertas del vestuario visitante. De vez en cuando miraba a la zona de periodistas, separados por un par de vallas de los jugadores, como si quisiera decir algo y no pudiese.
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Al mercado le resta menos de una semana y el Chelsea, pese a que le facilitó la salida, poniéndole precio y fecha límite para su venta, tendrá que dar su brazo a torcer y quedarse sin un centrocampista clave o encontrar un reemplazo.
El Manchester City tendrá que ofrecer más de 140 millones de euros para hacerse con él y visto los problemas que el equipo ha tenido en sus dos primeros partidos de la temporada puede no ser una locura. La posible lesión muscular de Elliot Anderson en el debut en Premier aviva, además, el interés de los de Enzo Maresca, que ya le tuvo en el Chelsea, donde ganaron juntos la Conference League y el Mundial de Clubes de la FIFA. EFE
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