El sudoeste bonaerense esconde una faceta completamente distinta de los extensos paisajes llanos que suelen asociarse con el centro de la provincia.
Elevaciones, valles y cursos de agua transforman el horizonte y dan lugar a pequeños destinos ideales para disfrutar de unos días lejos del movimiento urbano.
En uno de estos rincones, el paisaje se combina con una valiosa herencia arquitectónica, sabores regionales y propuestas para disfrutar al aire libre.
Un pueblo entre las sierras bonaerenses
Saldungaray es un pueblo turístico ubicado en el partido de Tornquist, al sudoeste de la provincia de Buenos Aires, e integra la Comarca de Sierra de la Ventana.
Se encuentra en el valle del río Sauce Grande, rodeado por el imponente Sistema de Ventania, que le aporta un escenario serrano muy particular dentro del territorio bonaerense.
Además, su ubicación permite combinar la visita con otros atractivos de la comarca y disfrutar desde el camino de un paisaje que progresivamente deja atrás la llanura para darle protagonismo a las ondulaciones y elevaciones características de Ventania.
Uno de los grandes atractivos naturales es el río Sauce Grande, que atraviesa la localidad y ofrece playas de arena, espacios para picnic y agradables sectores rodeados de sauces y pastizales.
Durante los meses cálidos, sus costas se transforman en un punto privilegiado para descansar, refrescarse o simplemente contemplar el paisaje. También pueden realizarse caminatas y pesca deportiva.
Entre las alternativas cercanas sobresale el Parque Provincial Ernesto Tornquist, donde diferentes senderos permiten internarse en el paisaje serrano y alcanzar miradores con amplias panorámicas de la región.
Saldungaray también guarda un sorprendente patrimonio arquitectónico. El reconocido Francisco Salamone dejó numerosas obras en la localidad durante la década de 1930.
Entre los lugares más llamativos se puede mencionar la Delegación Municipal, el Mercado, el Matadero y el monumental Portal del Cementerio, cuya enorme estructura circular posee aproximadamente 18 metros de diámetro y se convirtió en una de las imágenes más reconocibles del destino.
El recorrido puede continuar entre viñedos y sabores regionales. La zona posee producción vitivinícola y permite conocer establecimientos donde se explica el proceso de elaboración, recorrer viñedos y realizar degustaciones.
La gastronomía suma otro motivo para detenerse. Además de los vinos, la región se caracteriza por quesos, chacinados, panes caseros, escabeches y otros productos artesanales. El Mercado Comunitario, inaugurado en 1938 y posteriormente recuperado, reúne parte de esta producción y constituye otro punto interesante para conocer los sabores locales.
De esta manera, la localidad de Saldungaray logra reunir en una misma escapada paisajes serranos, patrimonio, gastronomía y actividades al aire libre.
Además, es una alternativa especialmente atractiva para recorrer con calma, alternando paseos junto al Sauce Grande, visitas históricas y experiencias gastronómicas en uno de los escenarios más particulares del sudoeste bonaerense.