A LeBron James se le hubieran caído los anillos por jugar con los Golden State Warriors por todos los que los Stephen Curry y compañía le arrebataron. Por ende, por eso declinó venirse San Francisco para acabar en Philadelphia. Así por lo menos lo creen en el conjunto de la Bahía y, más concretamente, Draymond Green.
El interior de 36 años, que acaba de renovar con los Warriors por un año y 27,7 millones, habló de la decisión final de LeBron de unirse a los Sixers pese a lo atractivo de formar en los Warriors un espectacular dúo de leyendas generacionales junto a Curry.
Siempre tan directo hablando, Green no duda que las tres Finales NBA perdidas con los Cavaliers ante los Warriors en 2015, 2017 y 2018 han pesado en la decisión de The King a la hora de rechazar la oferta de Golden State.
“Miras a Golden State y no creo finalmente que LeBron lograra superar la historia y lo entiendo”, dijo el ala-pívot en su podcast. “Lo que finalmente todos supimos es que ese es el obstáculo que superar. No creo que sea el equipo, la organización, nada más. Creo que es la historia. Vivimos en un día y era donde todo el mundo que no tiene nada que decir tiene algo que decir. Así que le hubieran destrozado si hubiera venido a los Warriors: “Ah, tío, quieres formar equipo con Steph, tuviste que ir con ellos”. Todas las cosas que la gente hubiera dicho y creo que finalmente pesó mucho en su decisión”, argumentó Draymond Green.
La rivalidad entre Warriors y Cavaliers vivió cuatro Finales NBA seguidas entre 2015 y 2018 con un balance de 3-1 para Golden State, que únicamente perdió la serie por el título de 2016 con aquella recordada remontada de unos Cavs que se levantaron de una desventaja de 3-1.
Aquella fue la primera vez que un equipo se recuperaba de tal situación adversa en unas Finales y hasta ahora ha sido la única. Sin embargo, LeBron vio cómo los Warriors le privaban de hasta tres anillos.
Que Curry y James hubieran redondeado sus cuentas a cinco campeonatos juntos hubiera sido un bonito e histórico titular tras haber sido rivales. Pero LeBron no ha querido unirse a ese enemigo con el que tantas veces no pudo. Según Draymond Green, no lo ha superado todavía.