Si hay alguien que, en los últimos meses, logró asumir un rol protagónico en la escena cultural porteña es Elina Costantini: no dejó un solo detalle librado al azar en los preparativos de Viva Frida, la muestra que inaugura el sábado 19 de septiembre en el Malba y que promete romper récords de visitantes.

Organizada por SAC (Semana de la Alta Costura Argentina) y el Museo Frida Kahlo de México, bajo la dirección general de Elina, la exhibición reúne más de 300 objetos y piezas originales vinculados a la inigualable artista mexicana: vestimenta, accesorios, aparatos ortopédicos, fotos, cartas, material de archivo, litografías y pinturas. “Está curada por Circe Henestrosa, todo llegó de la Casa Azul, en México. Es la primera vez que Sudamérica recibe una colección de esta magnitud”, describe Elina con orgullo.

Aunque dice que en estos días ajetreados duerme apenas tres horas (de dos a cinco de la mañana) se la ve radiante con su chal violeta de Carla Fernández, una diseñadora de Coyoacán cuya colección podrá verse el domingo 20 de septiembre ya que, como cierre de la SAC (del 14 al 20), la explanada del Museo será el escenario de un desfile de acceso libre con las cuatro diseñadoras participantes: Natalia Antolín, Camila Romano, Pía Carregal y Carla Fernández. La presentación, claro, estará inspirada en el universo de Frida.

Para Elina, la frutilla del postre es que la cuarta edición de SAC coincide con los festejos por los 25 años del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires fundado por su marido, Eduardo Costantini. Para ella, sin embargo, nada sucede por casualidad: no solo admira a Frida Kahlo desde su infancia, sino que comparte la pasión con Eduardo, al punto que dicidieron llamar Kahlo Milagro a su hija, que hoy tiene 19 meses. “Cuando me enteré de que estaba embarazada, estaba trabajando en esta muestra en la Casa Azul, por eso decidimos ponerle Kahlo –comparte Elina–. Y Milagro porque nos costó mucho lograr el embarazo, le pedí a la Virgen de Guadalupe y se dio”.

–¿Cómo surgió la idea de traer esta muestra a la Argentina?

–Mi admiración por Frida Kahlo existe desde hace muchísimos años. Visité su casa en México más de 12 veces y siempre sentí una conexión profunda. Cuando la oportunidad surgió, comprendí que este proyecto requería no solo conocimiento, sino también una entrega absoluta. Yo misma logré convencer a las autoridades del Banco de México y del Museo porque vieron mi pasión y mi respeto por la obra. Ellos notaron que yo le hablo a Frida con un amor que no vieron en otras personas.

"Comprendí que este proyecto requería no solo conocimiento, sino también una entrega absoluta. Yo misma logré convencer a las autoridades del Banco de México y del Museo porque vieron mi pasión y mi respeto por la obra", dice Elina Soledad Aznarez

–¿Le hablás a Frida?

–Sí, ella me ayudó y me ayuda en todo este proceso, que fue muy difícil. Siempre la tengo presente: la invoco y se presenta.

Elina junto al gran equipo que la acompañó en la realización de la muestra

–¿Qué diferencia a esta exhibición de otras muestras internacionales?

–Esta es la séptima muestra de Frida Kahlo en el mundo y la única que incorpora tres colecciones diferentes. Sumamos 365 objetos, incluidos textiles, joyas, el pasaporte de Frida, cartas íntimas y, por primera vez, la paleta con sus pinceles y óleos originales. A diferencia de otras exposiciones, todo lo que el público va a ver es auténtico. No recurrimos a reproducciones, exhibimos piezas puras que cuentan la verdadera historia de su vida.

–¿Qué rol ocupan las mujeres en el homenaje?

–Todo el universo de Frida es femenino y potente, y fue una hermosa casualidad haber trabajado con un equipo de mujeres para la puesta en escena. Buscamos democratizar la alta costura y hacerla popular.

Durante la presentación de "Viva Frida" en el Malba junto a Eduardo Costantini y la Embajadora de México, Lilia Eugenia Rossbach Suárez Soledad Aznarez

–¿Cómo organizás tu tiempo entre la dirección general y la maternidad?

–La maternidad es mi prioridad. A Khalo la traigo al trabajo desde que nació. Ella aprende de este entorno y observa los detalles de la conservación, siempre con el cuidado necesario. Nunca tuve ni busqué niñeras hasta hace poco, tiene 19 meses y tengo que tener cuidado porque ella quiere andar sola pero no puedo dejarla, imaginate si agarra un faldón de Frida: ¡me muero! El encuentro con la persona que hoy nos ayuda y la cuida fue casi mágico.

–¿Mágico en qué sentido?

–Porque fue a partir de una visión. Hace un tiempo falleció la hermana de un gran amigo y yo soñé con ella. Se me apareció para darme un mensaje de paz hacia mi amigo, que no la estaba pasando bien porque ella era como su madre, fue la persona que lo crio. Eso lo ayudó mucho, yo fui como el nexo. Y a su vez me habló a mí, me dijo que yo necesitaba una persona de confianza que podía ayudarme con mi hija. Yo al principio no lo tomé, pero a los dos días volví a soñar con ella, me dijo: “Es una persona que es como un ángel”. Y esta señora efectivamente se llama Ángela. Cuando le pregunté a mi amigo me dijo enseguida quién era, él la conoce desde hace 38 años, y a las dos semanas vino a casa. Se dio todo de manera natural. Todos los días rezamos, Kahlo y Ángela rezan: el Padre Nuestro, un rezo a San Miguel Arcángel…

Elina con su hija, Kahlo MilagroPilar Bustelo

–¿Cultivás mucho tu faceta espiritual?

–Soy una persona muy creyente y esotérica. Nuestra casa, y ahora este proyecto, están llenos de santos y energía positiva. Como te dije: durante el montaje, cuando surgían trabas técnicas, hablábamos con Frida. Le pedíamos ayuda y las soluciones aparecían. El equipo, al principio, se sorprendía, pero pronto notó que la pasión guía cada decisión que tomamos. Creo en un tercer ojo que todos poseemos, pero pocos se detienen a desarrollar.

–¿Cómo te mantenés en eje ante tanta vorágine?

–La rutina exige mucho esfuerzo, pero encuentro el equilibrio en mi fe y en el apoyo de mi círculo cercano. Yo todo lo mediático que puedan inventar o cosas que no son reales lo ignoro, y en cambio aprovecho para ayudar a los niños, que son nuestro futuro. Ayudo a muchas fundaciones. Siempre sigo mi camino, los demás se tienen que acostumbrar. Además tengo cinco mejores amigos que en momentos de debilidad, porque yo soy muy fuerte pero también los tengo, siempre están para acompañarme. Me escuchan, me dan sus consejos, me sostienen. Mi marido también es mi gran amigo. Estoy horas hablando con él, y él conmigo.

Elina y Eduardo. "Mi marido también es mi gran amigo. Estoy horas hablando con él, y él conmigo"foto: Tadeo Jones

–¿Cuáles son los planes a futuro tras el cierre de esta muestra?

–El proyecto continúa hasta el 15 de marzo de 2027 y el año que viene planeo instalarme en Coyoacán para trabajar más cerca de la Casa Azul, cuando sea el aniversario por los 120 años del nacimiento de Frida. Estoy buscando alguna casa para vivir un tiempo, ya le dije a Eduardo que me quedo en Coyoacán con Kahlo y seguro que él también se viene, si no puede estar sin nosotras [risas]. Y esto no lo conté mucho aún, pero me contactaron de 20th Century Studios, de Hollywood, para hacer la próxima película sobre Frida Kahlo. La va a dirigir un director muy conocido mexicano que ganó siete premios Oscar, pero todavía no lo puedo nombrar. Y yo voy a estar codirigiendo con él. Ya estamos escribiendo el guion, lo cual es, para mí, una novedad: soy actriz, pero este será mi debut como directora.