Elecciones
El resultado abre la puerta al regreso de Andersson al Gobierno tras cuatro años en la oposición

La socialdemócrata Magdalena Andersson.AFP
Xavier Colás Vilna
Actualizado Jueves, 17 septiembre 2026 - 16:01
El recuento completo de las elecciones legislativas en Suecia ha confirmado este jueves la victoria por la mínima de la oposición de centroizquierda. Los cuatro partidos liderados por la socialdemócrata Magdalena Andersson suman 176 de los 349 escaños del Parlamento, frente a los 173 del bloque conservador del primer ministro Ulf Kristersson, quien ya ha anunciado su dimisión.
El resultado abre la puerta al regreso de Andersson al Gobierno tras cuatro años en la oposición. Los socialdemócratas vuelven a ser la primera fuerza del país, mientras los ultraderechistas Demócratas de Suecia pierden 11 diputados y dejan de ser el principal partido del bloque de derechas.
Los resultados todavía deben ser ratificados formalmente por la autoridad electoral.
La victoria electoral no garantiza una investidura sencilla. Andersson deberá conciliar al Partido de la Izquierda con el centrista Partido del Centro, que rechaza compartir Gobierno con la formación heredera del antiguo Partido Comunista.
Se espera que Magdalena Andersson, como líder del Partido Socialdemócrata, se enfrente a la complicada tarea de negociar un nuevo gobierno. Para lograrlo, necesita el apoyo de varios partidos que tienen fuertes diferencias entre sí: el Partido de la Izquierda —los que más han crecido en la cámara— exige formar parte de la coalición de gobierno como condición para dar su apoyo. Sin embargo, el Partido del Centro se niega rotundamente a aceptar la presencia de estos excomunistas en el ejecutivo. Para salir de este bloqueo, el Partido del Centro baraja dos opciones posibles: un gobierno en solitario (que el Partido Socialdemócrata gobierne completamente solo) o un gobierno de coalición amplio (formado por el Partido Socialdemócrata, el Partido del Centro y el Partido Verde) en el que además se incluiría a miembros del Partido de la Izquierda en puestos de la administración.
Andersson ha publicado un discurso de victoria en Instagram: "El pueblo sueco ha votado por un nuevo rumbo para nuestro país. Ha votado por la cohesión y en contra de la división", continúa". A continuación, aborda una serie de cuestiones políticas en las que desea que Suecia se centre de ahora en adelante. Menciona, entre otras cosas, el cambio climático, el desempleo y su deseo de implementar una política migratoria razonable y poner fin a las deportaciones de adolescentes. "Quiero ver una nueva era de cooperación entre los partidos políticos", afirma. Pero su victoria no puede ocultar que con su paertido ha vuelto a registrar uno de los peores resultados de su historia.
Ulf Kristersson anuncia su dimisión
El líder conservador Ulf Kristersson ha dimitido como primer ministro, aunque todavía no ha renunciado a la lucha por continuar en el poder de una u otra manera. Encabezará un gobierno de transición que se encargará de los asuntos cotidianos hasta que Magdalena Andersson haya conformado su equipo, y los partidos del bloque conservador no han perdido la esperanza del todo de que la líder socialdemócrata fracase.
"Una posibilidad es intentar atraer al Partido del Centro, si el proceso de formación del gobierno se prolonga y han transcurrido un par de rondas de negociación sin que las cosas se hayan concretado", escribe el medio 'Aftonbladet'. La formación centrista es al fin y al cabo un partido burgués que comparte en gran medida la visión de política económica de los partidos de del bloque conservador: simplemente no tolera a los ultras de la derecha, pero a la vez saben que seguramente se aprueben más de sus reformas bajo el hasta ahora primer ministro que en una tensionada coalición rojiverde.
Es poco probable que Kristersson tenga éxito en su plan para aferrarse al poder: quiere a los centristas a su lado, pero sin la ultraderecha el bloque conservador no podría aprobar un presupuesto, lo cual es un gran problema al menos en Suecia. Además la mayoría de los votantes del sector centrista ven ahora a Andersson como su candidata natural a primer ministro por tener el apoyo parlamentario más sólido.