Actualizado Miércoles, 16 septiembre 2026 - 13:59

Los ministros de Cultura y Hacienda, Ernest Urtasun y Arcadi España, anunciaron este miércoles en una comparecencia sin preguntas que el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza recibirá en donación de 186 obras y "el préstamo a largo plazo" de otras 179 piezas procedentes de la colección de la Fundación TBA21 de Francesca Thyssen. El ministro Urtasun explicó que la colección cedida tiene un valor de 15 millones de euros y que el préstamo a largo plazo está valorado en 10 millones más. El Gobierno no dio a conocer si existe alguna contrapartida para Francesca Thyssen, aunque el director artístico del Thyssen, Guillermo Solana, dejó caer que no hay pago alguno, al menos en la cuenta del museo. Ai Weiwei, Marina Abramovic, Olafur Eliasson, Pipilotti Rist, Ernesto Neto, Maurizio Cattelan, Joan Jonas, entre otros, son artistas incluidos en la colección TBA21.

¿Qué significará para el público la operación? Sobre todo: que el Thyssen crecerá más allá del edificio que ocupa desde su fundación. Según ha explicado el ministro Urtasun, el museo ocupará el edificio Medinaceli, a 260 metros de su sede en el Paseo del Prado, para exponer la nueva colección, que, por tanto, no se mezclará con los tesoros ya conocidos del Thyssen. El inmueble fue construido en 1922 como pista de hielo y salón del automóvil, pasó a ser propiedad del Estado en 1928, es parte del patrimonio del Ministerio de Hacienda y quedó en desuso en 2007. Su superficie es de 15.000 metros cuadrados (la actual sede del Thyssen ocupa 23.125 metros) y su fachada fue restaurada recientemente. Hacienda cederá el edificio y se hará cargo de su rehabilitación, para la que ha previsto un presupuesto de 70 millones de euros. El Thyssen prevé disponer de más de 8.000 metros cuadrados para salas de exposiciones. La Fundación Memorial Víctimas del Terrorismo compartirá el edificio y ocupará 1.500 metros cuadrados.

La inauguración será en 2031, pero ni Urtasun, ni España ni los representantes del Thyssen explicaron si habrá un concurso de arquitectura para el nuevo Thyssen. Los representantes del museo explicaron que el proyecto permitirá ampliar su trabajo en las áreas de investigación, restauración y educación. Para el ministro de Cultura, la ampliación del Prado es "una operación país" y uno de los proyectos vivos más importantes para la cultura en Europa.

Para saber más

La cesión de la colección de la Fundación TBA21 es un paso más en la compleja historia del Museo Thyssen-Bornemisza, que nació en 1992 como una sociedad público-privada, se convirtió en museo estatal en 1993, recibió el título de Museo Nacional en 2018 y sólo se ha sido dueña de su colección a través de años de negociaciones entre el Gobierno de España y la familia Thyssen: arrendamientos, compras, acuerdos de cesión, plantes... La operación, en parte, amplía el núcleo del acuerdo entre España y la familia Thyssen, porque los fondos del museo están detenidos en la década de 1980, el momento en el que se empezó a trabajar en el acuerdo para su constitución.

TBA21 es, según sus estatutos, una fundación privada fundada en 2002 por Francesca Thyssen. Su fin es promover el arte contemporáneo en diálogo con "la ciencia, las políticas públicas y la conservación medioambiental" y promover "el cambio social". Durante estos años, su colección ha crecido por el método de las comisiones: TBA21 ha sido promotor de las obras que ha expuesto y acumulado en su colección. Hasta ahora, su relación con el Museo Nacional ha sido contractual y personal: contractual, porque TBA21 y el museo firmaron en 2019 un acuerdo por el que éste se compormetía a exponer dos exposiciones exposiciones anuales de arte contemporáneo con fondos de la fundación. El Thyssen, de alguna manera, subcontrató a TBA21 su interés por el arte del siglo XXI. Y personal, porque Francesca Thyssen es miembro del Patronato de la Fundación Thyssen.

¿Por qué esa relación continuada y a la medida? El Museo Thyssen, según recordó Guillermo Solana, no está autorizado a comprar obras para ampliar su colección por los estatutos de su fundación, firmados por el Gobierno de España y los Thyssen. Sin embargo, sí está previsto que la familia Thyssen amplíe con nuevas cesiones su tesoro. En otras palabras: el Thyssen depende de los Thyssen para ampliar su colección.

La relación con TBA21 no es la única que une hoy al Museo Nacional con la familia Thyssen. Borja y Blanca son propietarios de una colección que expone el museo y cuya ampliación está asesorada por la dirección artística del Thyssen, que desde 2005 encabeza Guillermo Solana. Tanto Urtasun como Arcadi España dieron agradecimientos explícitos a Borja y Francesca Thyssen y a Blanca Cuesta en sus discursos. Francesca Thyssen extendió esa cortesía en su discurso a la viuda de su padre, Carmen Thyssen.

Las últimas muestras temporales de TBA21 en el Thyssen han ocupado la planta menos uno del museo y se han nutrido de las comisiones de la fundación a artistas vivos como Roman Khimei, Yarema Malashchuk o Seba Calfuqueo. En el verano de 2025, la principal muestra temporal del Thyssen fue Terrafilia, una exposición-ensayo sobre arte y medio ambiente producida por TBA21. El Museo también expuso en 2023 obras de la fundación de Francesca Thyssen en diálogo con su colección permanente en una intervención llamada Encuentros: obras de la Colección TBA21.