Un jurado de Las Vegas declaró culpable a Duane Davis por el asesinato en primer grado de Tupac Shakur, en un veredicto dictado el lunes que dejó la primera condena por el crimen de 1996 y que puede llevar al acusado, de 63 años, a pasar el resto de su vida en prisión.
El fallo llegó tras tres horas de deliberación, al cabo de un juicio de varias semanas en el que un panel de 16 jurados, incluidos cuatro suplentes, escuchó a 24 testigos de la fiscalía y a tres de la defensa durante nueve días.
El caso, con casi 30 años de antigüedad, avanzó con limitaciones probatorias propias de una investigación iniciada en los años noventa, cuando las fuerzas de seguridad no reunían el mismo tipo de registros que hoy, incluido video de vigilancia hotelera.
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Según The Associated Press, agencia de noticias estadounidense, Davis fue condenado por asesinato con uso de arma mortal.
La fiscalía sostuvo que organizó el ataque después de que esa misma noche Shakur y Marion “Suge” Knight golpearan a su sobrino.
El fiscal adjunto jefe del distrito, Binu Palal, dijo al jurado que Davis consiguió un arma y “salió de caza” de Shakur y Knight.
También argumentó que, aunque el acusado modificó su relato con los años, mantuvo un elemento central: se ubicó repetidamente dentro del Cadillac blanco desde el que se hicieron los disparos.
“Los hechos centrales permanecen. Los hechos materiales permanecen”, dijo Palal. Para la acusación, no era indispensable probar quién apretó el gatillo, sino establecer la responsabilidad penal de Davis por haber proporcionado el arma y ordenado el ataque.
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Bajo la ley de Nevada, una persona que ayuda a otra a cometer un asesinato puede ser condenada por ese delito. Los fiscales sostuvieron además que el ataque fue premeditado porque el grupo buscó a Shakur antes de verlo en la calle, giró en U y se acercó.
“No es un impulso, es un plan”, afirmó Palal. El fiscal añadió que, si el jurado consideraba creíbles las propias declaraciones de Davis, no necesitaba corroborarlas de manera independiente con pruebas adicionales.
El abogado defensor, Michael Sanft, pidió a los jurados que identificaran alguna prueba ajena a las declaraciones de su cliente que lo situara en Las Vegas o dentro del Cadillac la noche del 7 de septiembre de 1996.
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Señaló la ausencia de grabaciones de vigilancia, registros telefónicos y otros elementos materiales que confirmaran su presencia en el lugar.
“No tienen nada en este caso que diga que ese hombre estuvo aquí en Las Vegas el 7 de septiembre de 1996”, dijo Sanft, mientras señalaba a Davis.
Durante el juicio, investigadores declararon que una factura de hotel de Las Vegas fue hallada en la casa del acusado durante un allanamiento, aunque no quedó claro de qué fecha era ni dónde se encuentra actualmente esa prueba.
La defensa también cuestionó la idea de que Davis tuviera autoridad real para dar órdenes. La fiscalía presentó a un experto en pandillas que lo describió como un “shot caller”, es decir, una figura cuyas decisiones los miembros más jóvenes debían obedecer, pero Sanft preguntó si existía alguna prueba de que hubiera ejercido ese mando antes o después del tiroteo.
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Shakur estaba en Las Vegas el 7 de septiembre de 1996 cuando se detuvo en un semáforo y un Cadillac blanco se emparejó con su vehículo.
Desde allí hicieron los disparos. El rapero murió seis días después por las heridas. Knight también resultó herido, pero sobrevivió.
El caso cambió cuando Davis habló en público y publicó sus memorias
Durante años nadie fue acusado por la muerte del rapero hasta que Davis comenzó a hacer declaraciones públicas en las que decía que iba en el Cadillac y que entregó el arma a otras personas en el asiento trasero.
En esas versiones describió el tiroteo como una represalia por la golpiza a su sobrino horas antes.
Palal exhibió ante el jurado las memorias publicadas por Davis en 2019, Compton Street Legend, y reprodujo una entrevista en la que el propio acusado invitaba al público a comprar el libro para conocer la “verdad real”.
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Aunque la obra incluye una advertencia según la cual algunos hechos fueron modificados, la fiscalía sostuvo que cambiaron nombres, hoteles y otros detalles, pero no el núcleo del relato.
El fiscal rechazó además el argumento de la defensa de que Davis inventó su historia para ganar dinero. “Es una propuesta completamente distinta beneficiarse de un asesinato”, dijo Palal. “Y eso es lo que está haciendo el señor Davis”.
En varias entrevistas, Davis dijo que entregó el arma al asiento trasero, pero en otras, y también en su libro, evitó identificar al autor material de los disparos.
En su alegato de réplica, el fiscal Marc DiGiacomo mostró además un álbum de recortes que Davis conservaba con artículos sobre Shakur.
“Este tipo está haciendo un álbum de recortes de su asesinato, por el amor de Dios”, dijo DiGiacomo al jurado. Davis es el único sobreviviente de los cuatro hombres que, según la acusación, iban en el Cadillac. El hombre que, de acuerdo con los fiscales, entregó originalmente el arma a Davis también murió.
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La publicación recordó que el caso estuvo atravesado por la rivalidad entre las pandillas South Side Compton Crips y Mob Piru, vinculadas a las discográficas Bad Boy Records y Death Row Records.
Testigos declararon sobre esa tensión y también sobre la pelea con Orlando “Baby Lane” Anderson, mientras miembros del entorno de Shakur identificaron a Anderson y a Davis como sospechosos la misma noche del tiroteo.