Personas en una mesa al aire libre escriben en papeles mientras hombres con mochilas esperan de pie iluminados por linternas durante la noche

El Instituto Guatemalteco de Migración identificó a 250 hondureños en tránsito regular y ordenó a otros 106 abandonar el país en 24 horas. (Instituto Guatemalteco de Migración)

El IGM impuso 106 órdenes de abandono del país a hondureños que ingresaron sin cumplir los requisitos migratorios en El Cinchado, Izabal, durante los controles del 21 y 22 de septiembre.

La medida les concede 24 horas para regresar a Honduras sin multas; si no la acatan, pueden enfrentar un proceso de expulsión.

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Cerca de 400 personas procedentes de Honduras fueron atendidas en esos dos días. Del total, 250 acreditaron una situación migratoria regular y continuaron su recorrido por Guatemala, mientras que las sanciones aumentaron de 100 a 106 tras la actualización de las autoridades.

Personas en una mesa al aire libre escriben en papeles mientras hombres con mochilas esperan de pie iluminados por linternas durante la noche
El Instituto Guatemalteco de Migración identificó a 250 hondureños en tránsito regular y ordenó a otros 106 abandonar el país en 24 horas. (Instituto Guatemalteco de Migración)

La sanción se fundamenta en el artículo 77 del Código de Migración y busca facilitar el retorno de quienes cruzaron la frontera de forma irregular. Evita el cobro de USD 100 por ingreso no autorizado y de 200 quetzales por no portar un documento de identificación.

Danilo Rivera, director del Instituto Guatemalteco de Migración, explicó que la orden de abandono permite a los migrantes retornar a su país. Si deciden continuar su trayecto pese a la medida, se les aplicaría una sanción de expulsión.

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El funcionario descartó que el desplazamiento observado en Izabal constituya una caravana organizada. Lo definió como un flujo cotidiano de personas que coinciden en las rutas fronterizas durante su tránsito hacia otros destinos.

Tres equipos del Instituto Guatemalteco de Migración operan en el Puesto Fronterizo Integrado Corinto para verificar los requisitos de ingreso y diferenciar a quienes pueden seguir su trayecto de quienes no cumplen las condiciones exigidas. La Policía Nacional Civil apoya tanto el registro migratorio como la verificación del cumplimiento de las órdenes.

Los puestos de atención ya funcionan en Río Hondo y el Centro de Mayoreo. Las autoridades prevén instalar otros en Mazatenango, Escuintla y Tecún Umán, donde el personal también evalúa si alguna persona requiere traslado a un albergue.

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El operativo en El Cinchado se desarrolla bajo el Protocolo de Atención a Personas en Flujos Migratorios Mixtos. Además del IGM, intervienen la Policía Nacional Civil, el Ejército de Guatemala, el Procurador de los Derechos Humanos, la Comisión Nacional del Migrante, la Cruz Roja Guatemalteca y la Casa del Migrante.

Personas en una mesa al aire libre escriben en papeles mientras hombres con mochilas esperan de pie iluminados por linternas durante la noche
El Instituto Guatemalteco de Migración identificó a 250 hondureños en tránsito regular y ordenó a otros 106 abandonar el país en 24 horas. (Instituto Guatemalteco de Migración)

La atención incluyó a 50 integrantes de unidades familiares con niñas, niños y adolescentes. También fueron identificados ocho adolescentes no acompañados, de entre 16 y 17 años, que quedaron bajo resguardo de la Procuraduría General de la Nación y la Secretaría de Bienestar Social de la Presidencia.

Los equipos de trabajadores sociales, psicólogos y especialistas aplican el protocolo de repatriación acordado entre Guatemala y Honduras para trasladar a los menores conforme a los mecanismos establecidos con las autoridades hondureñas. La protección de la niñez fue uno de los ejes del operativo fronterizo.

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Un contingente de unas 400 personas que salió de San Pedro Sula avanzaba por Izabal rumbo a México, acompañado por una patrulla de la Policía Nacional Civil, según constató Infobae. El grupo recorrió 184 kilómetros hasta el kilómetro 235 de la ruta al Atlántico y está integrado por familias y menores de edad.

La falta de empleo aparece entre las razones de la salida. Santos Cruz Velásquez, de 45 años, viaja con su esposa y su hija de 14 años tras obtener 1.500 lempiras semanales, equivalentes a USD 55,92, mientras una libra de frijol cuesta cerca de USD 1,12.

“No hay trabajo. Una semana hay y dos no”, relató Cruz Velásquez a Bahía Stereo. Otro joven de Tela afirmó que obtiene entre USD 37,22 y USD 67 semanales cuando consigue empleo cargando cajas en una embotelladora o fabricando bloques de construcción.

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Ángel Noé, de 17 años, emprendió el viaje con su tío y una sobrina de 14 años, tras dejar a su madre en Honduras. Trabajaba como albañil por un salario diario de USD 1,12, insuficiente para comprar una libra de frijol.

Honduras, Guatemala y México mantienen comunicación para coordinar la aplicación de sus leyes migratorias y las medidas de atención, protección y resguardo. Algunos grupos viajaban desde Izabal hacia Zacapa, mientras otros planeaban llegar a la capital guatemalteca antes de continuar hacia Tecún Umán, en la frontera mexicana.