El dato macro más esperado de la semana, el informe oficial de empleo de EEUU, ha sorprendido con una inesperada destrucción de empleo. La lectura en clave monetaria evita una acogida más negativa de estas cifras. Los intereses de la deuda bajan, y el Ibex prolonga su racha alcista, y sus récords.
La semana se completa en los mercados financieros con un claro foco de atención. A las 14:30 hora española se ha publicado la referencia macroeconómica más destacada de la semana, y una de las más relevantes de todo agosto por su incidencia sobre la política monetaria de la Fed, el informe oficial de empleo de Estados Unidos. Las cifras han sorprendido por completo. La economía estadounidense destruyó 23.000 empleos en julio, un dato muy alejado de la creación de 80.000 empleos que esperaba el mercado. A pesar de este deterioro, la tasa de paro ha bajado del 4,2% al 4,1%.
La desviación de estas cifras tiene una lectura económica negativa, por la debilidad que aflora en el mercado laboral estadounidense. A cambio, supone todo un alivio desde un punto de vista monetario, al enfriar los temores a una próxima subida de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal.
El mercado laboral es una de las variables más vigiladas por la Fed junto a las presiones inflacionistas. El petróleo, principal factor de volatilidad en la inflación en los últimos meses, pone freno a sus subidas iniciales. El barril de Brent repite cerca de los 82 dólares en medio del escepticismo sobre la viabilidad de los planes para reabrir el Estrecho de Ormuz, peajes incluidos.
Sin grandes resultados empresariales en la agenda, y con el petróleo y los datos de empleo como principales referencias, Wall Street intenta poner la guinda a una semana de récords históricos en el S&P 500. El tecnológico Nasdaq destaca hoy entre los índices más alcistas al calor de la rebaja en los intereses de la deuda que provocan las cifras de empleo de EEUU.
Ibex 35
La Bolsa española digiere también sin grandes sobresaltos los datos del mercado laboral estadounidense. El Ibex tiene a su alcance su séptima subida consecutiva, y la conquista de nuevos récords por encima de los 20.200 puntos. Su balance alcista supera el 2% en la semana.
La contención en los movimientos no solo afecta a los índices. Los valores del Ibex registran cambios poco significativos. Indra destaca al alza, al confirmarse su participación en el proyecto del Starlink europeo por 1.600 millones.
Los bancos ejercen una vez más de apoyo para el Ibex. El sector amaga con nuevos avances. con Santander y BBVA entre los más firmes.
En el apartado de caídas sobresale hoy Telefónica, que corrige así parte del acelerón alcista de ayer.
Bolsa europea
La renta variable europea se inclina por los avances, y por dar más recorrido a los actuales récords históricos. El Dax alemán, muy por encima de los 26.000 puntos, es uno de los índices más firmes en la sesión de hoy. El paneuropeo Stoxx 600 explora nuevos máximos, al superar los 660 puntos.
El goteo aún de resultados que protagonizan las empresas europeas está detrás de los mayores cambios de cotización en la jornada de hoy. Entre las notas más positivas destaca el rally próximo al 10% que se anota la farmacéutica danesa Genmab, especializada contra el cáncer, como premio a su mejora de previsiones de negocio. La también farmacéutica danesa Novo Nordisk se une a las subidas, al igual que Roche, impulsado en su caso por la mejora sobre el valor emitida por los analistas de Morgan Stanley. Las caídas tienen como protagonistas a valores penalizados por sus resultados como Munich Re y, en especial, Eutelsat.
Deuda, euro, oro y bitcoin
Las empresas cotizadas afrontan un nuevo repliegue en los intereses de la deuda una vez conocida la inesperada contracción del empleo en EEUU. La rentabilidad exigida al bono estadounidense a diez años vuelve a cotizar al filo del 4,60%. En Europa, el bund alemán cotiza en el entorno del 3,15%, y el bono español a diez años en el 3,55%.
Los operadores del mercado de divisas encadenaban varias jornadas 'de vacaciones' en el cruce del euro con el dólar. La sorpresa por los datos de empleo de EEUU cambian esta dinámica. El dólar se debilita con vistas a la Fed, y la divisa comunitaria se aproxima por momentos a los 1,16 dólares. La libra británica también cotiza al alza y roza los 1,35 dólares.
La debilidad del dólar es aprovechada por el oro para dar continuidad a su escalada. El metal precioso relanza sus subidas, y pasa en una semana de sufrir al filo de los 4.000 dólares la onza a superar el nivel de los 4.300 dólares la onza.
Los ajustes de carteras posteriores a los datos de empleo de EEUU reactivan las subidas en la cotización del bitcoin. La mayor de las criptomonedas alcanza los 65.000 dólares mientras desafía "la maldición histórica de agosto".