Los dueños del restaurante Casa Marcial en Asturias regentan alojamiento, local de alta cocina y huerta en el histórico Palacio Rubianes.
Aunque no está en La Salgar, la aldea "de cuatro casas" en Arriondas donde se encuentra Casa Marcial -es decir, la sede central de la saga asturiana-, Narbasu es la finca donde los Manzano redondean su apuesta por la hospitalidad: es el lugar donde se convirtieron en hoteleros. En el verano de 2021, estrenaron este proyecto donde añaden un restaurante y, sobre todo, gestionan un hotel que permite alojar a los comensales que se sientan en sus negocios.
Ofrecer alojamiento es posible gracias a "la travesía de apenas veinte minutos desde Narbasu a Casa Marcial que transcurre por carreteras estrechas rodeadas de naturaleza en estado puro, estampas de vida rural y autenticidad, un preludio perfecto de lo que espera al viajero en ambos destinos", define la familia, liderada en la actualidad por los hermanos Nacho, Esther y Sandra Manzano -los dos primeros cocineros y la tercera jefa de sala y responsable de eventos- y Chus Sánchez Manzano, joven chef que es hijo de Esther.
Saga hostelera
Ellos dan relevo dentro de una saga hostelera que ya acumula cinco generaciones, desde que en 1898 su bisabuela abrió una tienda de comestibles y productos de droguería, que con los años dio pie a un bar que sus padres, Marcial Manzano y Olga Sánchez, defendieron hasta que Nacho y Esther Manzano montaron un restaurante de alta cocina -al que luego se sumó Esther-, que luce tres estrellas Michelin y que se ha convertido en su casa madre.
Tener un hotel completa la oferta de servicios que ofrece Hermanos Manzano, denominación que la familia ya emplea como marca. Además de Casa Marcial, son dueños de la doble sede de Gloria, formato reeditado de casa de comidas que lleva el nombre de su abuela, con sedes en Gijón y Oviedo; Nastura, multiespacio culinario en la antigua estación de El Vasco, en Oviedo; Catering Manzano y Hermanos Manzano, "restaurante remoto" con el que comercializan con envío peninsular hits de la saga como croquetas o pitu de Caleya.
Situado entre pastos y montañas, Narbasu surgió como la oportunidad de abrir un hotel convertido en "un refugio de paz", donde la finca acoge una huerta para producción propia, el hotel y un restaurante con una carta de platos tradicionales de los Manzano "que recuerda a los comienzos de Casa Marcial" -más algunos creados "con absoluta inmediatez" en función de lo que ofrezca justo sus terrenos productivos-. Se puede comer a la carta o probar uno de sus dos menús: Tradicional, por 58 euros, o Narbasu, por 68.
No solo el emplazamiento en plena naturaleza es especial, sino que este concepto de "hotel gastro de estilo campestre", como lo definen los Manzano, se encuentra en el histórico Palacio Rubianes, en Cereceda. Se trata de un palacio asturiano del siglo XIV enclavado en un valle a los pies del macizo del Sueve, con vistas a los Picos de Europa y rodeado de bosques autóctonos.

Cuenta con veintitrés habitaciones -con precio de 180 a 310 euros, incluido el desayuno-. Con paredes de piedra, todas conservan elementos arquitectónicos y detalles históricos; además, algunas están equipadas con jacuzzi o bañera de hidromasaje. De julio a septiembre, el hotel abre todos los días y el restaurante de miércoles a domingo mediodía y noche y solo para cenas el lunes y martes. En temporada de otoño-invierno -cierra en enero y febrero- y primavera, ambos negocios dentro de Narbasu están abiertos de jueves a domingo.

Casa Marcial, ida y vuelta
"No todos los huéspedes alojados visitan Casa Marcial ya que el restaurante Narbasu tiene su propia entidad, es un reclamo en sí mismo y muy atractivo para los clientes alojados, así como otros clientes nacionales o locales. Pero sí hay muchos que se alojan en Narbasu en su visita a Casa Marcial, así como clientes que visitan Casa Marcial porque están alojados en Narbasu y quieren probar la experiencia completa", aclara la familia. Entre ambos negocios, existe "una conexión auténtica y muy fuerte y una misma filosofía, con estilos de cocina distintos y perfectamente complementarios".
Así, por esas carreteras rurales, muchos clientes viajan de Casa Marcial (menú por 270 euros) a Narbasu o a la inversa. "El hotel es muy atractivo para el público internacional por su localización, privacidad y vistas y nos visitan mucho, pero actualmente la mayor parte del cliente es nacional, local y gastronómico", define la familia Manzano.
La hora del desayuno

"El desayuno de Narbasu es uno de los reclamos del hotel siendo un restaurante muy casero, de cocina inmediata y orientado a la gastronomía", propone la familia Manzano para definir la primera comida del día en Narbasu. Servido en mesa, el desayuno incluye yogur de leche de vaca ecológico, tabla de embutidos, tortilla de patatas, mantequilla de Tineo, mermeladas, tomate rallado, aceite de oliva virgen extra, varios tipos de pan y bollería -de un buen cruasán a bizcochos y tartas caseras-, zumo de naranja natural y bol de frutas naturales troceadas.
Además, "ofrece opciones calientes diarias al gusto del cliente" como tortos dulces, huevos fritos o revueltos y tortillas de verdura y de queso. Algo a tener en cuenta: el desayuno también se ofrece a personas no alojadas en el hotel.
Narbasu
- Propietario: Familia Manzano.
- Dónde: Palacio de Rubianes. Cereceda (Asturias)
- Web: www.narbasu.com
- N.º de habitaciones: 23
- Precio habitaciones: 180-310 euros.
- Precio menús de Narbasu: 58 y 68 euros.
- Precio menú de Casa Marcial: 270 euros.