"Merci". Con esta única palabra, Bernard Arnault debutó en X, antes Twitter, este lunes 27 de julio al abrir su cuenta personal. Era su forma de dirigirse directamente a sus seguidores tras responder a la investigación publicada por 'Le Monde' sobre su imperio empresarial.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
La llegada del presidente de LVMH, de 77 años, sorprendió por tratarse de una figura habitualmente muy discreta en el debate público.
Un día antes, también a través de X, aunque desde la cuenta oficial de LVMH, Arnault había ejercido su derecho de réplica. 'Le Monde' acababa de publicar la última entrega de una investigación dedicada al hombre más rico de Francia. En una serie de seis artículos, Raphaëlle Bacqué y Vanessa Schneider reconstruyen el ascenso del imperio Arnault, describen las tensiones que, según sostienen, atraviesan actualmente tanto sus empresas como su familia y retratan la existencia de una especie de "corte" en torno al empresario.
"No había sido objeto de un trato semejante desde la adquisición de Boussac en 1984. Entonces me llamaban 'The Terminator'. Prefiero 'la última familia real'; es más elegante y, además, mejor para las ventas de Dior", escribe al comienzo de una carta abierta cargada de ironía.
Arnault califica el trabajo periodístico de "folletín" y acusa al diario de dramatizar los hechos, buscar un tono "novelesco" y castigar cualquier intento de transparencia. "En casa de los Arnault, al parecer, no se discute, se conspira (...) Lo que en una familia corriente se llama un domingo, en la nuestra se llama una intriga".
"Ya no quiere que otros construyan su imagen"
Para Ariane Ahmadi, experta en comunicación y presidenta de Kerman Consulting, la investigación de 'Le Monde' ha sido "la gota que ha colmado el vaso" para Bernard Arnault.
El presidente de LVMH, el mayor grupo mundial del sector del lujo, habría decidido responder públicamente. "Creo que es el inicio de una nueva estrategia de comunicación, también con una dimensión política. Ha querido dejar claro que no piensa quedarse de brazos cruzados y que abre su propio canal para comunicarse sin intermediarios", afirma.
Es precisamente esa idea la que destacó Elon Musk en su mensaje de bienvenida a Arnault. "La mejor forma de comunicarse con el mundo es dirigirse directamente al público con tus propias palabras, en lugar de hacerlo a través del espejo deformante que, a menudo, representan los medios tradicionales", escribió el propietario de Tesla y SpaceX, celebrando la incorporación de una figura de tanto peso a su red social.
Con este movimiento, Arnault toma distancia de los medios tradicionales. "Ya no quiere que otros construyan su imagen sin responder. Las grandes fortunas suelen convertirse en objeto de todo tipo de interpretaciones y eso forma parte del juego", sostiene Ahmadi. Abrir una cuenta en X es, en su opinión, "una forma de recuperar el control de su relato público".
La experta también destaca el recurso constante a la ironía, como demuestra el cierre de la carta: "Seguiré haciendo los crucigramas de 'Le Monde', que, esos sí, son excelentes". "El humor y la ironía sirven para restar credibilidad al adversario", señala.
¿Qué impacto político puede tener?
Arnault aspira ahora a ocupar un espacio en el debate público. "Deja de ser únicamente un gran empresario para convertirse también en alguien cuya opinión puede tener peso en cuestiones políticas y económicas", explica Ahmadi, quien considera que el multimillonario "se presenta casi como una institución nacional".
"He contribuido con 200 millones de euros a la reconstrucción de Notre Dame. He regalado a París y a Francia la Fundación Louis Vuitton. (...) He dado, y eso parece sospechoso", escribe Arnault, reforzando la idea de que Francia penaliza a quienes alcanzan el éxito.
"Lo que transmite es que contribuye al país y forma parte de su historia reciente. Y, en definitiva, que ya paga suficientes impuestos", resume la presidenta de Kerman Consulting. "Su discurso adquiere inevitablemente una dimensión política, aunque ese no fuera su objetivo inicial".
¿Hasta el punto de querer desempeñar un papel en las próximas elecciones presidenciales? Ahmadi lo considera poco probable. "Va a expresar su opinión sobre cuestiones políticas, pero no creo que llegue a respaldar abiertamente a un candidato. Es más probable que tome posición sobre determinados temas que sobre personas".
Esa parece ser también la expectativa de Vincent Bolloré, otra de las grandes figuras del empresariado francés y usuario de X desde octubre de 2025. "Me alegra la llegada de Bernard Arnault. Todo el mundo conoce su éxito excepcional, que contribuye enormemente a nuestro país. En un momento en que Francia atraviesa graves dificultades por una gestión desastrosa, sus opiniones serán valiosas", escribió para darle la bienvenida.
Sus primeros pasos en X ya han despertado interés. En poco más de 48 horas, Arnault roza los 108.000 seguidores, casi cuatro veces más que Bolloré. Un estreno prometedor para el hombre más rico de Francia.